
lunes, febrero 08, 2010
KABIR

Hoy he abierto un mensaje suyo y me ha saltado, cantando su irresistible cántico, el poeta Kabir.
Si teneis el Spotify -y si no, ¡pedidselo ya a un amigo!- y marcais Kabir, y seleccionais, por ejemplo, a Jagit Sinhg, estareis escuchando lo que yo, mientras me resisto con todas las fuerzas de mi alma a despertar a ese universo del que él me habla con su desinteresada compasión...
Ahí os van dos poemas de Kabir, o dos versiones del mismo poema, que no es lo mismo pero es igual.
¿Qué clase de Dios sería El si El no oyera
no es más que fantasía.
simplemente terminarás con una habitación en la Ciudad de los Muertos.
Kabir is the supreme, sublime and perhaps the simplest of voices from the Bhakti era. His poems have been sung across the subcontinent now for nearly five centuries. We know that there are more than one tombs of Kabir where he is ostensibly buried.
Very much a people’s movement from the below, Bhakti movement articulated
a powerful vision of tolerance, amity and co-existence that is still relevant
¡Oh, amigo!
Si no te desprendes de tus apegos mientras vives,
lunes, febrero 01, 2010
diálogos irritantes: La escalera y el sexo, 1
.-¿cómo le trata la vida en el año dosmildiez?
+- ¿Piensa usté pasarse el día haciendo ripios? ¡Rediez!
.- Era pura cortesía, pero viéndole molesto,/ cambiaré mi ritmo heróico por otro algo más modesto...
Vengo con la curiosidad picada de resultas de la confusión nacida en su reciente post "El sueño de la Escalera" y cierto Comentario que se le anexó.
"...muy clarificador grafico en cuanto a lo que significa "sex", ahora me he enterado. pero lo que no acabo de ver bien es que tiene que ver el "sexo" con el sueño de la escalera..."
(Haga usted la prueba... ¡sí, sí, no se corte! Lo que va a ver, al fin y al cabo, es como lo de los animalitos que no posteé, pero de más cerca, en versión Homo Sapiens y luciendo ellas, invariablemente, un aspecto que responde -me imagino, que yo de eso casi no sé nada...- al arquetipo de "Colegiala japonesa de moral laxa". ¿Ve?
viernes, enero 29, 2010
a petición del público...













jueves, enero 28, 2010
Un comentario
miércoles, enero 27, 2010
El Aleph, revisited.
"Fué un día , por la mañana. Yo iba andando.
Noto un gesto suyo con la cabeza y los hombros . Interpreto que solloza. Un paso más y le veo la cara . Ahora no me parece que solloce, sino que está hablando consigo misma. Un paso más y ya nos hemos cruzado, ya está fuera del alcance de mi mirada.
o si mirase a través de una grieta, el universo de esa mujer. Veo, sé, veo que en ese diálogo que se trae consigo misma- y que yo no puedo escuchar- , está, presente a través de incontables interrelaciones, todo un mundo. Puedo ver, oler, escuchar a través de esa grieta:. ¿Qué? -.......en mi mente estoy yo, y está la imagen de ella en mí, y están estos pensamientos, que ella ignorará por siempre, así como yo ignoraré los suyos. Somos dos absolutas soledades.
sueño de la escalera
Cada paso me acercaba a la base de las escaleras.
No quitaba los ojos de aquel hombre: ¿Qué hago yo escapándome? ¿Escapándome por miedo?
Ah, sí que tengo derecho a tener miedo y a esquivar un encuentro que temo desagradable.
Claro que sí.
Y mientras esto pensaba, seguía subiendo la rampa, alejándome del hombre.
Y entonces me desperté.
Y ví que no estaba durmiendo, que no estaba soñando.
Que así, así, que así era yo".
Sonia Ruiz de Arkaute: ella es así...

Le pregunté qué era aquello que hacía. "yo tomo notas así ", contestó.

Al final le pedí que me cediese algunos de sus dibujos para el Blog- y mientras mi mente montaba empresas de camisetas impresas con sus dibujos, de los que extraía yo beneficios pingües-, y obtuve autorizaciónlas asistentes para bloggear algunos. Otros son notas tomadas en otros talleres a los que ella había asistido. Compartir en mi blog estos trazos es mi manera de reconocer su mérito y de agradecer el buen rato que su arte me hizo pasar.
domingo, enero 24, 2010
Javi y josé Bianco
Con el tiempo, escogió como vocación de vida el conocimiento de la lengua y sus funciones.
Con lo que se hizo... Notario.
Me costó lo suyo -¡unos seis minutos! - aceptar que aquel javi decía la verdad cuando me explicaba cómo reconciliaba algo como la Notaría -que a mis ojitos era algo así como "la cárcel de papel" hecha dura realidad- y el idioma castellano. Pero lo explica tan bien... Lo acepté, lo entendí y mi Visión Acerca de la Notaría Cambió.
Esta nota me llegó de sus manos hace poco, tras haberle comprometido yo encasquetándole el enlace a esta Web. En vez de retirarma la palabra, me envió estos textos, a los que seguiré la pista de a pocos...
"Francis, entré en tu página de sueños y, cómo no, me fui a por Borges y Cunqueiro, por empezar a enredar.
No tengo ni idea de cómo funcionan estos inventos pero me gustaría dejar, en algún lado, estas líneas que inauguran la, a mi juicio, mejor novela de la literatura argentina de segunda mitad del siglo XX.
"Hay hombres favorecidos por los sueños. Les predicen el futuro, como a los hérores de la antigüedad, o les permiten sacar circunstancias valiosas del pasado. Hacen bien en meditar sobre ellos, en interpretarlos. Hasta no me sorprende que los recojan por escrito, en cuanto se despiertan, para que su tenue y móvil realidad no se disipe o desfigure al contacto de la vida diurna.He llegado a envidiar a esa clase de hombres. Por la noche, como ya no recurro a los hipnóticos, me despierto varias veces y compruebo que he soñado. Entonces cierro los ojos, vuelvo a dormir. Mis sueños no consiguen desvelarme. No tienen ninguna relación con mis preocupaciones intelectuales, con mi vida espitirual o afectiva. Tampoco son amenos, ni siquiera terroríficos, angustiosos, eróticos o de un simbolismo sexual inteligible, sino tan vacíos y a la vez tan colmados de insignificancias como el más tedioso de mis días..."
Y así. abrazos
Javi
Las Campanas... y IX y hasta otra ocasión
.- Sueño: "cuando me desperté, oí con toda claridad: "THE TIMES, sueños de cuatro hombres"
.- Acontecimientos de vigilia:: El sujeto aceptó que este sueño estaba asociado con la lectura del libro de John Buchan "The Gap in the Curtain". Buchan me escribió diciéndome que este libro había sido inspirado por mi "Un Experimento con el tiempo". Es, en resumen, la historia de cuatro hombres que practicaron el experimento "Dunne" hasta que fueron capaces de prever, de manera conjunta, una página del THE TIMES de un año después.
.- Intervalo: alrededor de dos meses.
.- Valor: Bueno. El TIMES tiene más de 100 años de antigüedad y tengo que decir que, en todo ese tiempo, no hubo ninguna entrada en el periódico con "sueños de cuatro hombres' hasta que Buchan escribió su libro.--etc etc".
(¿Dejamos de lado la divertida coincidencia de que el diario del que se habla se llame, precisamente, "The Times", "El Tiempo"?).
Pues sí, lo dejamos de lado y nos vamos a conocer a otros paseantes por el tiempo: el citado
John Bunchan, que por lo que leo acerca de él fué un hombre verdaderamente notable, de quien se dicen muchas cosas, porque resultó un notable escritor, un político respetado por allí por donde pasó; y que "poseyó el don de hacer amigos hasta la muerte"; y de alguien de quien nada encuentro, sino una breve cita que encabeza su cuento "Los ganadores del mañana" en la -me faltan adjetivos para calificarla o siquiera describirla- "Antología de la Literatura fantástica", de Borges, Ocampo y Bioy.
"Holloway Horn, matemático inglés nacido en Brighton en 1901. fué célebre su polémica con J.W.Dunne, en la que demostró:
1) Que la infinita regresión del tiempo es puramente verbal.
2) Que en general es más inseguro utilizar los sueños para profetizar la realidad que utilizar la realidad para profetizar los sueños".
El cuento por el que le conozco habla de Martin Thompson, un jugador y apostador medio arruinado, que se topa con un periódico del día siguiente. "Jueves 29 de julio de 1926", lee
en los márgenes; "Miércoles 28", dice su agenda. Recela al principio, cede enseguida, mira en las páginas de las apuestas de caballos y, por si acaso fuese cierto, apuesta a los "que ganarán",
y obtiene premio tras premio. Solo al final del día, con una pequeña fortuna en sus bolsillos, encuentra en una página el suelto en el que se refiere su propia, inesperada, ineludible, muerte.
Muchos años más tarde, esta idea dió origen a una interesante serie para televisión, que en castellano se titulaba "Edición Anterior, en la que "Gary Hobson", un semiarruinado corredor de bolsa recibe cada día un diario del día siguiente.
Encontré a Dunne leyendo a Borges -habría leido cien veces este nombre entre sus páginas, pero en esta ocasión, hace un año, empecé a seguir esa pista, que tiró de mí en este "El Caso de Las Campanas de la Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz" que,ahora, por el momento, abandono. Borges cita a Dunne en varias ocasiones. Pienso si sus reflexiones acerca de las teorías de Dunne -al fin y al cabo, estaban de plena moda siendo Borges un joven lector- pudiera ser que estuvieran detrás de la tramoya que levantó aquel cuento tan especial que es "Pierre Menard, autor del Quijote". Dunne habla de cuatro hombres que escriben un diario que llegará un año después; Horn, de un diario escrito el día de mañana y que por lo tanto describe tal cual el día de hoy; Pierre Menard es aquel francés del siglo XIX que escribió, partiendo de cero, sin haberlos llegado a leer, capítulos íntegros de "El Quijote". En castellano cervantino, claro...
Quedan sonando en el aire las enmudecidas campanas de santa María, con su peso paquidérmico. Y en Vitoria siguen sucediendo cosas: hice un taller de sueños, y...
Dunne oye campanas... VIII
¿Por qué, entonces, nadie había recogido algo tan universal?
“¿Qué pasa -con esas ocasiones en las que uno recibe una carta de un amigo de quien no tenía noticias desde hacía mucho, y cae de pronto
en la cuenta de que ha soñado con él esa misma noche?
¿Qué pasa con ese curioso sentimiento que casi todo el mundo ha experimentado en algún momento, de que algo que está ocurriendo ahora ocurrió antes?
¿Qué pasa con esos raros sueños que terminan con un ruido
y un despertar... precedidos en el mismo sueño por una secuencia perfectamente organizada que desemboca en ese accidente repentino?
¿Y qué pasa con...?”
“Es posible que estos acontecimientos sean normales, no anormales?
¿Y si nuestra visión del tiempo como “futuro”, “presente” y “pasado” fueran solo una rara barrera mental, impuesta, activa solamente cuando estamos despiertos?”
“Algo así debe ser”. Por eso......porque lo cierto, lo innegable -se decía- es que la mente despierta rechaza de manera rotunda la asociación entre el sueño y acontecimientos posteriores.
Para ella, ¡esta asociación es al revés!,
y tan pronto como la percibe, la rechaza: de inmediato.
El rechazo intelectual es automático e intenso. Incluso cuando,
a través de registros escritos de nuestros sueños, nos enfrentamos
con pruebas irrefutables, echamos mano de cualquier escusa para evitar su reconocimiento. Que si los detalles no coinciden plenamente, que si hay diferencias... cualquier cosa antes de reconocer las muchas
y muy importantes pistas, las semejanzas, las coincidencias, ...”
jueves, enero 21, 2010
Las Campanas: seguimos especulando VII
Lo que Dunne dijo, fué que:
"Aquellos sueños que iba coleccionando, aquellos sueños que mis conocidos anotaron y relataron, NO eran percepciones (impresiones) de acontecimientos distantes o futuros. Eran los sueños comunes que se componen de imágenes distorsionadas de las experiencias de la vigilia, reunidos según el modo habitual, medio sin sentido, propio de los sueños.
Es decir: si hubieran ocurrido en las noches posteriores a los acontecimientos correspondientes, no habrían mostrado nada que fuera, ni lo más mínimo, infrecuente, y habrían proporcionado tanta información verdadera como falsa, que es muy poca, en relación con las experiencias de la vigilia que hubieran dado lugar a ellas, como ocurre con cualquier sueño ordinario.
Eran los sueños esperables, apropiados y ordinarios; pero habían ocurrido en las noches equivocadas".
domingo, enero 17, 2010
Paréntesis en la serie "Las Campanas..." : Un susedido (cierro paréntesis)
Las campanas... y Rabelais, VI
François Rabelais viene a decir entonces lo mismito que cuatrocientos años después dejó dicho J.W.Dunne.
¡Cuanta diferencia, no obstante, en el tono. Donde Dunne ve, al mirar hacia el pasado, feos salvajes supersticiosos, Rabelais ve sabios, fundadores de la moderna cultura medieval. Y, para explicar algo en lo que tal vez no crea (porque la consulta de los sueños para el asunto propuesto por Panurgo resulta, como método de conocimiento, todo un fiasco!), se inventa un símil de andar por casa enternecedor.
Leamos y juzguemos:
"Tomemos otro método de adivinación -respondió Pantagruel-.
Un medio antiguo y verídico es por los sueños. Pues soñando bajo determinadas condiciones -descritas por Hipócrates, Platón, Plotino, Jamblico, Sinesio, Aristóteles, . Jenofonte, Galeno, Plutarco, Artemidoro Daldianende, Teócrito, Plinio, Ateneo y otros...- el alma, a menudo, prevé las cosas futuras.
No es necesario que os lo pruebe con razonamientos: Lo entendereis bien con un ejemplo corriente. Cuando veis que, estando os niños bien limpios, ahitos
y amamantados duermen profundamente, las nodrizas se van a pasear libremente, como autorizadas durante ese tiempo a hacer lo que quieran ,
pues su presencia junto a la cuna parece inútil.
Del mismo modo nuestra alma cuando el cuerpo duerme, y la digestión está totalmente acabada, al no ser ya necesaria aquí hasta el despertar, se pasea
y vuelve a ver su patria, que es el cielo.
Allí participa insignemente de su origen primero y divino, y allí, contemplando esa esfera infinita e intelectual, cuyo centro está, según Hermes Trismegisto, en cada lugar del Universo y la circunferencia en ningún lugar, y para la que todos los tiempos están presentes, anota no solo las cosas sucedidas en este mundo de abajo, sino que también las futuras; y las comunica a su cuerpo.
Cierto es que no las comunica con la misma pureza con la que las vió, obstaculizándolo la fragilidad e impureza de los sentidos corporales:
así como la Luna, al recibir su luz de los rayos del Sol, no nos la comunica tal cual, tan brillante, tan nítida, tan brillante y ardiente como la recibe.
viernes, enero 15, 2010
Las campanas y Dunne V
miércoles, enero 13, 2010
las campanas... IV Dunne
SUEÑO de J.W.Dunne, año 1912:
soñé que me encontraba de pié, en un enorme prado, situado en un paisaje que no pude reconocer. Allí aterrizó un aeroplano, que se estrelló a unos sesenta metros de donde yo estaba. Poco después ví a B., que venía hacia mí en la dirección en que había ocurrido el accidente. Le pregunté si los daños habían sido graves. Me respondió: "no, no demasiado", y añadió, "La culpa es de ese espantoso motor; pero ahora tengo que cargar con él" El sueño fué largo, todo él sobre accidentes de aeroplanos, (una forma común de pesadilla que todavía me afecta en la actualidad), y el accidente no fué lo peor que ví. Me despertó el camarero etc etc...a eso de las 8 de la mañana".
COINCIDENCIA: B. se había matado aquella misma mañana al estrellarse en un prado entre las 8 y las 9.
ANALISIS DE DUNNE DE LA COINCIDENCIA: 1) Tener pesadillas sobre accidentes aéreos era corriente para mí por entonces. Así que el nexo sueño-accidente puede muy bien no ser causal, sino accidental. 2) El accidente no se debió al fallo de un motor, sino al desenganche de un mecanismo de desembrague rápido en uno de los cables maestros de sustentación, y a la consiguiente rotura hacia arriba de un ala. B. sabía pues, sin duda, que su ala se había roto. Esto priva de cedibilidad a la idea de que entre B. y yo hubiese un nexo telepático en aquellos momentos. c) B. no pilotaba el avión: era simplemente el pasajero. En mi sueño no aparecía esa otra persona... "
Diseñaba aeroplanos, escrutaba en sus sueños y se defendía como gato panza arriba de mantener cualquier idea que involucrase la existencia de un "alma" en el hombre.
Un caballero del Imperio británico, subsección Descreídos. Todo un tipo.
lunes, enero 11, 2010
asociación libre...

para sustraerse a la linealidad temporal propia de la consciencia y adquirir carácter
premonitorio. Al principio del relato (final de la película), su destino se nos presenta
como predeterminado por la cámara, que la observa desde arriba, la elige y la entrega a la centrifugadora del tiempo mientras ella lee plácidamente sobre la hierba el libro de
J. W. Dunne"...
sábado, enero 09, 2010
Las campanas, los sueños... II
Por lo demás, incontables son los ejemplos de vivencias semejantes a la que usted me cuenta.
En la Web, enseguida encuentro que:
"Yo, que recuerde, sólo he tenido un sueño premonitorio. Soñé que me encontraba en una mesa de radiografías y un médico, enfermero, no sé, me estaba examinando un tobillo. Bueno, a la mañana siguiente iba con todas las prisas arreglándome, se me enganchó un pie en un roto que había en un edredón que estaba rozando el suelo, y me caí todo lo larga que era xDD. Un tobillo se me puso como una morcilla, así que esa misma mañana me encontré en la misma situación en la que estaba en mi reciente sueño. Imaginaos mi careto..."
J.W.Dunne, allá por 1927, se tomó el fenómeno en serio y mientras recogía testimonios espontáneos de sus amigos, diseñó una serie de experimentos con los que obtuvo un número todavía mayor de testimonios; en su libro "Un experimento con el tiempo" -lo compré hace unos meses, editado por Zenith/Planeta-, da cuenta de unos cuantos, tanto propios como ajenos.
La cosa comenzó con un par de sueños: soñó que su reloj se había detenido a cierta hora, cosa que le ocurrió realmente al día siguiente,;y soñó con una gran catástrofe con 4.000 muertos en vísperas de la erupción del volcán Mont Pelée, que mató a 40.000 personas. Más adelante comenzó a anotar sus sueños al despertarse, y así pudo relacionar con precisión un sueño con un caballo que atravesaba una cerca aparentemente infranqueable con un suceso igual mientras pescaba con su hermano la tarde siguiente.
Todo esto despertó en él su afán de investigador -hay que decir que por aquel entonces se dedicaba a la ingeniería aeronaútica, es decir: inventaba aviones-... (continuará).

(J.W. Dunne en uno de sus aviones)
Las campanas de Santa Maria I
El día estaba frío y nublado. La visita terminaba en el atrio de la Iglesia, pero tenía un extra. La guía nos hizo salir a la calle y rodear los viejos muros, y nos dirigió a una explanada cubierta por una lona. Antes de traspasar la puerta, dijo que íbamos a ver las campanas.
Me volví hacia mi hijo y le dije: "Vaya! esta noche he soñado que una guía nos llevaba a ver una gran campana, que estaba en el suelo"... y mi hijo se separó de mí y me quedé sin contarle cómo terminaba: Rodeábamos la campana y entonces la guía nos lanzaba una pregunta: "Cuanto calculan ustedes que pesa?"
En fin, entramos a la explanada y vimos las cinco campanas, depositadas allí durante la restauración. La guía nos explicó cómo se fundían in situ, nos habló de las distintas formas canónicas de campanas y nos preguntó: ¿Cuanto calculan ustedes que pesa la mayor de ellas?" Me eché a reir: ¡como en mi sueño!

Las coincidencias no iban más allá. La campana soñada pesaba cincomil kilos, y la vitoriana, mil seiscientos. Pero ¡mi hijo es testigo, soñé lo que iba a sucederme doce horas antes de que sucediese! No fué un "deja vu". ¿Qué cree usted que fué?
¿Qué me puede decir al respecto, señor del Blog?
Feliz año nuevo
domingo, enero 03, 2010

os estaba deseando, cuando un pequeño yo gramatical se hizo oir en mí y me exigió:
"¡Define "Feliz"!
Y después de seiscientos intentos desastrosos de definir "Feliz",
decidí copiar/pegar el cuentito de Bernardo Atxaga que sigue más abajo. Así que:
"Enfermó Adán el primer invierno después de su salida del paraíso y asustado con los síntomas, la tos, la fiebre, el dolor de cabeza, se echó a llorar igual que años más tarde lo haría María Magdalena, y dirigiéndose a Eva, "no sé qué me ocurre" gritó, "tengo miedo" "amor mío, ven aquí, creo que ha llegado la hora de mi muerte".
Eva se sorprendió mucho al oír aquellas palabras, amor, miedo, muerte y le pareció que pertenecían a una lengua extraña, ajena al paradisiaqués, y anduvo con ellas en la boca, masticándolas como pepitas, como raíces, hasta que creyó, amor, miedo, muerte, comprender enteramente su sentido. Para entonces Adán ya se había repuesto, y volvía a sentirse feliz, o casi.
Fue sólo, aquel hecho extraparadisiaco, el primero de una larga serie, de modo que Adán y Eva siguieron, por así decir, recibiendo clases intensivas de la lengua que decía amor, miedo, muerte, aprendiendo palabras como cansancio, sudor, carcajada, carcaj, carcamal, canción, caricia o cárcel; a medida que crecía su vocabulario, las arrugas de su piel aumentaban.
La hora de la muerte, la verdadera, le llegó a Adán siendo ya muy viejo, y quiso entonces transmitir a Eva lo que había aprendido, su última verdad. "¿Sabes, Eva?", le dijo, "la pérdida
del paraíso no fue en realidad una desgracia. A pesar de los trabajos, a pesar de lo del pobre Abel y todos los demás conflictos, hemos conocido lo único que, noblemente hablando, puede llamarse vida".
Sobre la tumba de Adán se derramaron lágrimas corrientes, de agua y sal, que cayeron a tierra y no criaron jacintos, ni rosas, ni flores de ninguna clase, y de todos ellos fue Caín el que, paradójicamente, con más desgarro lloró; Luego Eva recordó con cariño el susto de Adán cuando su primera gripe, y todos se calmaron, y se fueron, y tomaron algo, y comieron un bollo".
jueves, diciembre 24, 2009
Esto es Publicidad!
16-17 enero 2010
Imparte: Francis Elizalde. Psicólogo, psicoterapeuta. Formado con Antonio Asín (Abordajes grupales y Bioenergética), CIPAHR (Terapia Gestalt), Memo Borja ( con quien ha soñado esta misma noche: gracias, Memo, por la visita!) y Claudio Naranjo, con el que actualmente colabora en el Programa SAT como organizador y formador.
A veces se encarga del apartado de Sueños en distintas Formaciones de terapeutas en Terapia Gestalt.
"Todos soñamos. En ocasiones recordamos qué hemos soñado;
Pero todos soñamos, cada noche, durante toda nuestra vida.
Sueños y psicoterapia van de la mano desde que esta disciplina nació con Sigmund Freud.
Los sueños nos tienden la mano para que exploremos aquellos parajes a los que la razón no llega; de ahí su utilidad.
La Psicología contemporánea descubrió desde sus mismos inicios el valor psicoterapéutico
La Terapia Gestalt es una de las escuelas de psicología profunda
que el sujeto soñador integre en su personalidad fuerzas propias que mantiene enajenadas.
Así que tendremos a nuestra disposición las técnicas de expresión, las psicofantasías, las dramatizaciones, los análisis, las asociaciones, nuestros recuerdos, nuestras necesidades, nuestras tendencias... y nuestros sueños. Y nos tendremos los unos a los otros.
Para estos talleres es necesario tener curiosidad y espíritu aventurero,
Pero el no recordar los sueños será, asimismo, un excelente punto de partida.
Sabemos de donde saldremos, pero no adónde llegaremos."
Algunos contenidos:
Los sueños: ¿qué sabemos, qué creemos, qué desconocemos?
Diversidad de abordajes de los sueños. Historia.
La interpretación de los sueños.
El enfoque de la Terapia Gestalt. Prácticas en solitario y en grupo.
Mi relación con mis propios sueños y mi relación con mi propia vida.
Casos prácticos. Cómo abordar los sueños propios. Cómo ayudar a abordar los ajenos.
Precio: 130 €.
en cuerpo y alma
C/ José San Martín, 3, bajo
01003 Vitoria-Gasteiz (Álava)
Tel. 68 57 57 68 9
http://www.encuerpoyalma.org/
Si conoces a alguien que pudiera estar interesada/o en nuestras actividades, te agradeceríamos que le hicieses llegar esta información.

los sueños... salvan vidas
-”muchas veces he querido quitarme la vida. Le pagas cuatro sellos al encargado de la comida y este te proporciona una bolsa de plástico con la que hacerte una soga para ahorcarte”...
Lo preparé todo y decidí acostarme un poquito antes de matarme.

Entonces soñé que era de nuevo un niñito feliz. Caminaba por mi isla de Puerto Rico, cinco minutos rumbo Sur, y allí estaba la playa más bonita del mundo. Soñaba que nadaba: el agua, tibia; el cielo, azul. Cuatro delfines nadaban a mi alrededor, y en la orilla una señora muy alegre me saludaba: mi querida madre.
Y ahí desperté. Mi camastro olía a marisco, a playa. “¡Yo no quiero morir!”, grité, y tiré la soga al váter.
a través del espejo: instrucciones
Era un hogar -una casa, un almacén-, totalmente normal. Pero era, al mismo tiempo, un refugio. indetectable. Allí se acogían ciertas personas; personas que eran normales, pero también secretas. Personas preciosas, aunque nada las distinguiese de las demás.
Allí estaba yo acogido. El por qué, me excedía.
Todo en el sueño me excedía.
Alguien-algo se refugiaba, y me hacia partícipe de un misterio inmenso; lo cierto es que a mí aquello me admiraba, pero no me sobrecogía; en absoluto. Aprovechaba para informarme de aquel “mundo tras el mundo”, sin prisa; y para descansar “a mi sabor”, a mi gusto.
Pero, al cabo, no sé por qué ni cómo, oímos en la casa ruidos como de soldados, botas gritos, puertas rotas, echadas abajo. Miraba yo a la mujer cuyo cuartito compartía, poniendo en mis ojos todas mis preguntas: “¿Cómo es posible que lo hayan descubierto? ¿Qué va a pasar ahora, si esta esperanza se trunca? ¿Qué será de la humanidad?”
Ella, tranquila, con su niño en brazos, me señaló el espejo en la pared de enfrente.
“Entra”, me dijo tranquilamente; me hablaba sin palabras. “Vamos al otro lado. No te preocupes: es imposible que nos atrapen” , y me hacía pasar a mí antes que su hijo y que ella misma para mejor hacerme llegar su absoluta confianza.
“¿Cómo voy a entrar yo en el espejo?, me preguntaba yo, ¿habrá detrás un agujero?, pero entonces lo verán también ellos y...”
“Simplemente pasa a través”, siento que me está diciendo.
Me subo a una silla, apoyo la cabeza contra el cristal, empujo y noto la resistencia entre el cráneo y el cristal.
“Empuja: tú puedes”. Y yo confío en ella, porque ella sabe cómo son las cosas que yo no sé cómo son. Y cierro los ojos, empujo con firmeza y sin brusquedad y, tras un instante de resistencia, siento con toda nitidez cómo, con un “plop” sin sonido, atravieso el obstáculo, y pasa el cogote, y el cuello, y los hombros, y estoy en un corto túnel, que atravieso, y ella y el niño vienen detrás; y desaparecen los ruidos del refugio, y estamos en otro mundo, que está a tan solo el grosor de una lámina de cristal de este mundo.
Allí, todo parece “ameno”, cordial. Es uno de los paraísos, con fuentes y jardines y gente afanándose entre los setos.
No me siento raro. No me siento eufórico. Mi interior es el que era.
La vida, sigue.
Todo me excedía, pero la confianza que ponía en lo que ella me proponía no solo habita en este sueño: esa, esa la conozco, y es mía.
¿Quien es quien? ¿Quien soy? ¿Quien?
" A veces, cuando abatido y humilde, la propia fuerza de soñar se me deshoja
y se me seca, y mi único sueño sólo puede ser el pensar en mis sueños, los hojeo como a un libro que se hojea y se vuelve a hojear sin leer más que palabras inevitables.
Es entonces cuando me interrogo sobre quién eres tú, figura que atraviesas todas mis antiguas visiones demoradas de paisajes distintos, de interiores antiguos y de ceremonias fastuosas de silencio.
En todos mis sueños o apareces, sueño, o, realidad falsa, me acompañas.
Visito contigo regiones que tal vez son sueños tuyos, tierras que tal vez son cuerpos tuyos de ausencia y deshumanización, tu cuerpo esencial con sus formas desdibujadas en planicie tranquila y en monte de perfil frío en jardín de palacio oculto.
Tal vez ya no tenga otro sueño sino tú, tal vez sea en tus ojos, recostando
mi cara sobre la tuya, donde yo podré leer esos paisajes imposibles, esos tedios falsos, esos sentimientos que habitan la sombra de mis cansancios y las grutas de mis desasosiegos. ¿Quién sabe si los paisajes de mis sueños no son mi manera de no soñarte?
Yo no sé quién eres, pero ¿sé acaso con certeza lo que soy? ¿sé yo lo que es soñar para que se sepa a qué equivale llamarte mi sueño? ¿sé acaso yo si no eres una parte, quien sabe si la parte esencial y real, de mí mismo? ¿Y sé acaso si no soy yo el sueño y tú la realidad, yo un sueño tuyo y no tú un sueño soñado por mí?
¿Qué significa esto, que nada significa?"
Pessoa, envío de Lourdes..
jueves, diciembre 17, 2009
...un tal Nicanor Parra, que dice que sueña...
Sueño con una mesa y una silla
lunes, diciembre 14, 2009
Cortázar, los leopardos, el sueño...
A veces les sospecha una estructura concéntrica de leopardos

Texto: Julio Cortázar: "Un tal Lucas"
Ilustración: Tumba de los leopardos, siglo V a.d.C. Tarquinia.










