domingo, febrero 01, 2009

pinchando globos.



"Toda la vida del soñador está contenida en cada uno de sus sueños".



He aquí la afirmación. Me la encuentro entre las notas que suelo trasegar a propósito de los sueños, y a estas alturas ya no sé si la tomé de alguien o si se me ocurrió a mí. Hoy, al encontrármela, he pensado: "¡Vaya obviedad!, ¡Vaya generalización!, y ¿adonde nos lleva eso?".

Porque,¿Pueden las cosas ser de otra manera que de esa, es decir, puede un soñador determinado soñar un sueño que no contenga en sí íntegra su vida?

Porque, ¿Puede algo de mí no contener íntegra mi vida en sí? Un pelo -o un pedo, para el caso-, ¿no nacen y toman forma de una manera única, consecuencia de mi forma física, de mis hábitos alimenticios, de mi dotación genética, de mis temores, de os ejercicios que hago o no hago, del día de ayer y este del de antesdeayer y así sucesivamente? Hay algo en mí que haya prescindido de ese hacerme que es mi historia desde que fuí concebido hasta el presente?

Cuando estoy soñando, ese sueño, con tales colores, con cuales personajes, que sigue este ritmo y este final, solo lo puedo haber soñado yo.

Por más que millones de personas repitamos sueños de huida, sueños eróticos, sueños de caída... cada sueño es imagen perfecta de su autor -y solo de su autor-.

bien.

Corolario: si así lo queremos, podemos buscar en cualquier signo señales de cualquier área de nuestras vidas. Indistinamente: partiendo por ejemplo de un sueño agitado podemos buscar reflejos de nuestra salud actual, de lo religioso, de cómo me va en el trabajo...

Ahora bien. esa misma anchura hace que sea extremadamente difícil dar con los códigos que descifren las imágenes oníricas.¿qué, en el sueño de esta noche, recoge la vivencia que yo tuve el, digamos, 14 de Agosto de 1966? Habrá átomo onírico que lo deje dicho, pero ¿Hay un Sherlock Holmes que sea capaz de desentrañar las pistas?

No sé si la frase inicial es mía o ajena, pero parece proclamar una verdad poco menos que trascendental y al final apenas enuncia una obviedad. (será mía...)


Pinchar globos, esa actividad gozosa y melancólica...


PD: Para los interesados en estas cuestiones...
-¿Cuales cuestiones?-
La identidad, la idea del inconsciente colectivo, la coexistencia de planos de realidad, la necesidad de prescindir de información para alcanzar formas manejables de conocimiento, qué sé yo...
para esos, recomiendo "Soy un extraño bucle", http://www.tusquets-editores.es/catalogo_titulo.cfm?titulo=2271 , que me lo han traido los reyes y me tiene agarrado, ahí, dale que te pego, a ver si lo termino de entender. Se subtitula "¿Por qué un fragmento de materia es capaz de pensar en sí mismo?" y, para quienes conocen el magno "Gödel, Escher, Bach", del mismo autor, decirles que es lo mismo que aquél pero menos arduo, más al alcance de un público ávido pero cultivado lo justito- es decir, más a mi alcance-.


3 comentarios:

Miguel Noguera dijo...

EN LA IMAGEN HAY UN TANGA MUY LOCO

María dijo...

Gracias por la recomendación ''literaria''. No la olvido .~)

Saludos

Amaia Mendieta dijo...

Promete,lo añadire a la lista.
Hecha un vistazo a esta pagina y consulta el blog. es interesante. http://homepage.mac.com/eeskenazi/Menu11.html y