sábado, septiembre 13, 2008

Sueña Jacob (y Laban)

En el Libro del Génesis, capítulo 28, se nos cuenta que Jacob salió de Berseba y se dirigió a Harrán. Acertó a llegar a un lugar; y como se había uesto el sol, se quedó allí a pasar la noche. Tomó una piedra del lugar, se la puso como almohada y se acostó en aquel lugar. Tuvo un sueño: una rampa, plantada en tierra, tocaba con el extremo el cielo. Mensajeros de Dios subían y bajaban por ella. El Señor estaba sobre ella y dijo:


"_Yo soy el Señor, Dios de Abraham tu padre y Dios de Isaac. La tierra en que yaces te la daré a ti y a tu descendencís . Tu descendencia será como el polvo de la tierra; te extenderás a occidente y a oriente, al norte y al sur. Por ti y por tu descendencia todos los pueblos del mundo serán benditos. Yo estoy contigo, te acompañaré adonde vayas, te haré volver a este pais y no te abandonaré hasta cumplir cuanto te he prometido".


Despertó Jacob del sueño y dijo: "Realmente está el Señor en este lugar y yo no lo sabía". Y añadió aterrorizado: "¡Qué terrible es este lugar: La casa de Dios, la Puerta del Cielo!" . Después, tomó la piedra que le había servido de almohada, la colocó a modo de estela y derramó aceite sobre ella. Y llamó al lugar Casa de Dios.

Es este un sueño importantísimo en la historia humana. Jacob se dirigía, por consejo de
su padre, a buscar esposa de entre las hijas de su tío materno Labán, y en este sueño recibió
la profecía que daría sentido a su vida y a la de todo el pueblo que de él iba a nacer. Continuó
el viaje, encontró a su tío y se quedó con él veinte años, y de dos primas suyas y dos criadas
tuvo doce hijos y una hija. Y se encontró con problemas a la hora de volverse a su tierra,
y tuvo otro sueño, en el que pudo ver malas tretas que su suegro le estaba jugando, acompañadas de una voz que le decí "Yo soy el Dios de Betel, donde ungiste aquella estela; levántate, sal de esta tierra y vuelve a tu tiera nativa". Y aún intervino Dios una tercera vez mediante los sueños en aquella aventura, porque así se le apareció a Labán, que salió con malas intenciones detrás de Jacob; y le dijo "¡Cuidado con meterte con Jacob para bien o para mal!"

Pues bien: alrededor de este sueño, capital, existe un aparato de interpretación tan complejo que me tiene perplejo... (continuará)

Bibliografía: Cox Miller: los sueños en la antigüedad tardía, Edic. Siruela.
G. Scholem: La Cábala y su significado. Edit S XXI
A. Safran: La Cábala. Edit. Martinez Roca.
La Biblia del Peregrino. Edit Ega-Mensajero.
G. Steiner: Un prefacio a la Biblia hebrea. Edit. Siruela.
J.L. Borges: El Golem (... y mucho más).

4 comentarios:

María dijo...

¿Y por dónde empezarías entonces?

Yo soñé hace como cosa un mes con Jesús. Pensé que sería por haber conectado el antimosquitos...

Cuando era pequeña un momento de cariño especial que recuerdo era cuando mi madre me hacía rezar el jesusito de mi vida. Yo de pequeña me llevaba muy mal con mi madre por sus celos... pero ese momento siempre era tierno :)

Bueno, en mi sueño con Jesús casi me aterroricé. Porque él pretendía que hiciera algo pero no recuerdo el qué pero me quedaba muuuuy grande... y lo que sí que recuerdo es que me decía: esto que ves es el mar muerto. Estábamos sobre una barca. y era de noche.

Yo como a Jesús ya lo he visto una vez en la única visión de mi vida... pues por eso sé que era él.

Y ahora alguien llegará y dirá: menuda loca. Pero eso, que los sueños y las visiones sueños son. Y yo me creo más los míos, que son auténticos, que los fabulados por la biblia. Pero por eso son más simbólicos.

Un saludo.
(no me contestes... que yo no suelo acordarme de regresar a buscar respuestas :))

María dijo...

No carece de interés filosófico descubrir que el Descartes que en las Meditaciones metafísicas soñaba que se encontraba vestido junto al fuego de una chimenea, en realidad dormía desnudo. ¿Tendría algo que ver con todo esto el que le diera con frecuencia a la marihuana?

Acabo de leer esto en el café de Ocata, a don Gregorio Luri... te lo dejo para tu proyecto.

María dijo...

Muy bien, caballero.

El triste final de Alcibiades es recogido en un sueño por Fernando de Rojas en la Celestina, le copio aquí:

'En sueños la veo tantas noches, que temo me acontezca como a Alcibíades ....

Soñó que se veya embuelto en el manto de su amiga e otro día matáronle, e no houo quien le alçasse de la calle ni cubriesse, sino ella con su manto ...; pero en vida o en muerte alegre me sería vestir su vestidura.'


Ella era Teodota, espectacular prostituta para quien Sócrates tuvo algunas palabras... aunque según Plutarco el nombre de esta mujer fue Timandra.

Yo me acabo de enterar... pero vengo a decírselo. Mismo autor, Gregorio Luri pero escrito en uno de sus libros.

Saludos.

(en serio, vuelvo por casualidad... sin respuestas, por favor)

María dijo...

He tenido que volver, otro: este hombre es una mina de sueños. Ahora habla de Aspasia y de un sueño recurrente que tenía donde se le profetizaba un cambio de fortuna y la unión con un hombre poderoso... Pericles le dio un hijo.