miércoles, septiembre 17, 2008

Sueño de Jacob III

Así pues: Existe un texto en el que se recoge un sueño ligado al devenir de un pueblo.
Ese texto no puede ser sino como es.
Ese texto no es alegórico sino rigurosamente histórico.

(un respiro): No puede ser sino así, pero... su significado es tan vasto, tantas sus implicaciones que lo que sí cabe hacer es estudiarlo exahustivamente procurando desentrañar todos sus significados -que reflejarán, como hemos dicho, la naturaleza real del Plan de Dios.
Así que generaciones de estudiosos se han aplicado a meditar acerca de este mismo sueño -tres mil años después de que Jacob lo soñase. Cox Miller nos proporciona algunos de los intentos:

El Midrash Rabbah, un texto, señala que el término "una piedra" es, en el original, ambiguo, y que bien puede significar "varias piedras". Siguiendo esta vía, Rabí Judá pensó que había cogido un piedra por cada una de las doce tribus. Rabí Nehemías, que tres piedras, una por cada patriarca; y otros más pensaban que dos piedras, una por Abraham y otra por Isaac.
Esa piedras o esas piedras, "se convirtió debajo de él en un lecho de plumas y en almohada", cree el Midrash. Pero Filón, y Clemente de Alejandría con él, creían que era a la cualidad de dura, rocosa, hacia lo que apuntaba aquel detalle, y recomiendan apoyar la cabeza en dura roca para mejor estar despiertos; que el "terrible" lugar es también interpretado como "despierto lugar", y el viaje de Jacob era hacia Jarán, que quiere decir "lugar" y al mismo tiempo alude a la percepción sensorial a través de los sentidos (perdón por la redundancia), así que era tanto hacia El Lugar como hacia su propia mente, y eso en un momento en que no puede contar en su plenitud con su intelecto pero sí en su sensorialidad, y... y -que me pierdo-, Jacob, con su cabeza reposando en la piedra, no estaría en realidad durmiendo, "sino despierto, reposando en el logos divino".

"Et ansi de suite". La escala simboliza -y "es"- la escalera que asciende al altar; que llegue al techo hace referencia a los olores desprendidos durante los sacrificios; los ángeles son el Sumo Sacerdote dirigiéndose al culto... O bien: la escena es una prefiguración de aquella otra de Moisés en el Sinaí, y la escala es entonces la Montaña Santa. O bien: la escala es el propio Jacob (muy gestáltico este giro, ¿no?), con ángeles ascendiendo a su través cuando cumple sus tareas y juzga a su pueblo y ángeles descendiendo por él cuando dormita abandonando sus obligaciones. O la escala es la respiración, o también el ascenso y el descenso del alma en su camino místico...

En todo caso, nadie se pelea por anteponer su visión a la de los otros: todos estos intérpretes saben que en la inabarcable realidad hacen falta incontables conjeturas, complementarias, contrarias y disímiles, para acercarse a la verdad de una migaja. Alguien contó que, habiendo tenido un sueño, acudió en Jerusalén a 25 intérpretes; que recibió 25 respuestas distintas y que, una por una, las 25 se cumplieron.

Y estoy terminando este largo circunloquio. Me sitíuo frente al siguiente estado de cosas: La Biblia nos cuento el sueño de Jacob. Pero Jacob soñó lo que Dios necesitaba que soñase, para que el verídico relato de su sueño tomara la parte que le correspondía en esa ProtoObra que es el Génesis hebreo. Aquel sueño de Jacob, lo envió Dios, y Jacob lo sabía, pero no lo sabía; por eso lo contó y alguien lo reseñó. Porque la Ley está dictada hace 3.000 años, pero contiene la previsión perfecta de cuanto sucederá hasta el fin de los tiempos.
El sueño de Jacob, y los del faraón, y el de Labán, y los de Moisés... y el del menor de los esclavos de los escitas, domadores de caballos, para que así nada pueda desviarse accidentalmente de lo que, desde antes del comienzo de los tiempos, fué concebido , pactado, sellado.

Lo sueños, cada sueño, lo envía Dios para que se cumpla lo anunciado. Toma ya.

(a punto de terminar, continuará...)

2 comentarios:

maría dijo...

woaow, cuantas cosas interesantes me has contado gracias :))))

a mí me gusta un chico que se llama Úbeda.

Anónimo dijo...

¡Dios tiene un plan!
¡Ya lo decía Siniestro Total en este Himno Imperecedero, (de su Historia del Blues)!

Me hallaba yo
sumido en la
oscura bruma del tedio
y en la más negra oscuridad.
En esto estaba yo
cuando mi timbre sonó,
y en mi puerta dos señoras
me dijeron la verdad:
Dios tiene un plan
Dios tiene un plan
Dios tiene un plan
¿Qué clase de plan?
Tiene una cita con preciosa muchachita
a la luz de una velita en discretísima mesita...
Dios tiene un plan
Dios tiene un plan

Me hallaba yo
llamando a las
puertas del infierno
y en un abismo de maldad.
En esto estaba yo
el viernes a las dos
cuando me fue dado
contemplar la claridad.
(Bye-bye life, bye-bye happiness
Hello emptiness, I think I'm gonna die)
Contemplaré
al alimón
con las Fuerzas de la Luz
el rostro del Señor
Y todas la almas
que en Su presencia estén
entrarán al fin
en la Nueva Jerusalén.

Dios tiene un plan
¿Qué clase de plan?
Tiene una cita con preciosa muchachita
a la luz de una velita en discretísima mesita...

Dios tiene un plan para mí,
un plan para ti,
un plan para los dos,
¡qué enrollao es Dios (Bis)