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miércoles, junio 29, 2011

sueño en laberinto...



Insoportablemente
soñé con un exiguo y
nítido laberinto:

en el centro
había un cántaro;
mis manos

casi
 lo tocaban,

mis ojos
 lo veían,
pero...

 tan intrincadas y perplejas eran
las curvas
que yo sabía que
 iba a morir
antes
de
 alcanzarlo.

Referencia: El Inmortal, de Jorge Luis Borges, versión completa

miércoles, julio 02, 2008

como el ciervo, que a la fuente de agua fresca va veloz

LA CIERVA BLANCA





¿De qué agreste balada de la verde Inglaterra,
de qué lámina persa, de qué región arcana
de las noches y días que nuestro ayer encierra,
vino la cierva blanca que soñé esta mañana?




Duraría un segundo. La vi cruzar el prado
y perderse en el oro de una tarde ilusoria,
leve criatura hecha de un poco de memoria
y de un poco de olvido, cierva de un solo lado.

Los númenes que rigen este curioso mundo
me dejaron soñarte, pero no ser tu dueño;
tal vez en un recodo del porvenir profundo


te encontraré de nuevo, cierva blanca de un sueño,
Yo también soy un sueño lúcido que perdura
Un tiempo más que el sueño del prado y la blancura.

jORGE lUIS bORGES

domingo, junio 29, 2008

LOS SUEÑOS Y LOS LIBROS, 8: Borges


LIBRO DE SUEÑOS. Jorge Luis Borges, en colaboración con Roy Bartholomew. Alianza Editorial.

Antología de la literatura fantástica, con Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares.
Manual de zoología fantástica. Con Margarita Guerrero.
El libro de los seres imaginarios. Con Margarita Guerrero.
Los mejores cuentos policiales, con Bioy Casares.

Estos títulos, los tengo yo como obras de Borges. Son antologías de textos ajenos, pero la selección , la melodía y el ritmo en ellos impreso los hace ser mucho más que antologías: verdaderas poéticas.
Tras haber ejecutado tales obras, no necesitaba Borges, creo yo, esta recopilación para nada. Miro con antipatía el copyright: María Kodama. Albergo la contaminada idea de que ella, la Viuda, ha dado a la imprenta todo lo que ha pillado sin más objeto que el de mantener manando el filón Borges. Ojalá sean prejuicios…
No encuentro ritmo, ni melodía, ni, desde luego, rastros de una poética. Agrega los capítulos, eso es todo.

Ahora bien, dicho esto, todo bien claro, recomiendo calurosamente la inversión: vale, y mucho la pena comprarlo. La erudición universal de Borges, y el entusiasmo y buen tino escribiendo de Bartolomew, nos ofrecen una colección ineludible.

(…en fin, TODA la obra de Borges es ineludible en lo tocante a sueños… "Las ruinas circulares", sin ir más lejos, )
Como autor de este Blog, este libro me jode. No me permito fusilarlo, así que cosa que le leo, cosa que… no voy a contar. Y eso que hay mayoría de textos que de ningún modo alcanzaría leyendo lo que suelo… pero…
Cuando Pierre Menard se propuso reescribir el Quijote se prohibió releer el texto original. Le comprendo, le comprendo. La cosa es lograr escribir el Quijote, o escribir el “Libro de Sueños”, pero sin copiar, sin copiar.
Pero bueno: hablar de un libro sin mostrar su estilo es de mala educación, y esta norma es superior a la de no fusilar. Así que doy un suelto que proviene de un viejo conocido:

CONVIENE DISTINGUIR
¿Por qué comparas tu mandamiento interior con un sueño? ¿Te parece acaso absurdo, incoherente, inevitable, irrepetible, origen de alegrías o terrores infundados, incomunicable en su totalidad, pero ansioso de ser comunicado, como son precisamente los sueños?
Franz Kafka


jueves, marzo 29, 2007

1983

En un restaurante del centro, Haydée Lange y yo conversábamos. La mesa estaba puesta y quedaban trozos de pan y quizá dos copas; es verosímiñ suponer que habíamos comido juntos. Discutíamos, creo, un film de King Vidor. En las copas quedaría un poco de vino. Sentí, con un principio de tedio, que yo repetía cosas ya dichas y que ella lo sabía y me contestaba de manera mecánica. De pronto recordé que Haydée Lange había muerto hace mucho tiempo. Era un fantasma y no lo sabía. No sentí miedo; sentí que era imposible y quizá descortés revelarle que era un fantasma, un hermoso fantasma.
El sueño se ramificó en otro sueño antes que yo me despertara.





"Atlas". J.L.Borges.

lunes, marzo 26, 2007

UN SUEÑO

-“Eso no lo había considerado, es algo nuevo para mí. No voy a intentar ser ingenioso. Prefiero reposarlo, darle tiempo. Adiós, señor Borges”. Y me he despertado. Eran las 7.15 de la mañana, y así ha terminado mi último sueño de esa noche. (24 de Marzo)

Me encontraba en una biblioteca, pensando y buscando algo. Entonces, le veo, a mi lado: anda a cuatro patas: no de rodillas sino como un perro. Es mayor y su cara me resulta reconocible de inmediato. Se ve que es ciego, pero en su fachada, por así decirlo, porque me mira y busca libros y lee con toda normalidad. Me dirijo a él sorprendido, “señor Borges”, y él está hablando, primero para sí y después en diálogo conmigo. -“Escribo ocho horas todos los días"
-¿ocho horas? ¿cada día?
-ocho horas, sí. Cada día. –y se abstrae, y murmura
-¡ocho horas! –y se me despierta la admiración y reflexiono: "claro, cada día, y ... a ocho horas diarias, seguro que escribirá de todo... eso es un oficio, un verdadero oficio".
-ocho horas, cada día. Siempre.
-¡y con qué resultados! Escuche: antesdeayer, precisamente, estaba pensando algo y la respuesta que perseguía estaba en un pensamiento suyo toda entera, y dicha con la máxima concisión. Quiero decirle, Borges (le apeaba el tratamiento, porque él no mostraba ninguna señal de incomodidad, yo había pasado a formar parte plena de su estar en aquel momento) lo muchísimo que disfruto con esas cosas que usted escribe. Y claro, tantas horas, tantos días, explican esa variedad, esa capacidad de diversión inagotable... Lo que tengo que hacer yo es... (escribir más, iba a decir, pero soy interrumpido)
-lo que yo tengo que hacer es más café.
-¿más café?
-para la segunda traducción... al argentino
-(o sea que el tío reescribe cada artículo: lo piensa, le da forma en castellano y luego lo pasa al argentino. Por eso nunca encuentro localismos en su obra, eso de ché, pasáme la guita... Voy a decirle que leerle me encanta) . Pues sus esfuerzos me han hecho sentir placer tantas veces...
-sí, pero –y se autocita con gesto de repetir lo mismo por centésima vez”- yo, que a tanta gente he llevado a la felicidad, no alcanzo a ser feliz...
-(un impulso de piedad, y una ocasión de oro de hacerme admirar siendo ingenioso; una microvacilación y le suelto:: “ya sé porqué no es usted feliz. Porque es usted la única persona de este mundo que no puede leer a Borges. Nosotros , en nuestros días, tenemos la espera de algo nuevo de Borges, y eso nos alegra la vida. Yo, de tanto en tanto, leo algo suyo y me espabilo, me asombro, disfruto. Pero usted, sólo usted, no puede esperar que Borges le sorprenda, leer a Borges... porque sus escritos, usted se los sabe, ¿no?
-sí, sí, “hasta la última guinda” (sic).
-pues eso, que usted...
.....y entonces, Borges dice algo, algo que no consigo recordar, y yo me detengo. No sé si ha respondido exactamente a lo que le digo, pero en todo caso, me sorprendo. “eso no lo había considerado –digo- es....” Y se acabó.

Haber soñado un encuentro con Borges, me parece un chiste fácil. El propio Borges cuenta no pocos sueños, y al menos en uno, sueña consigo mismo Tal vez soñara alguna vez conmigo, pero o bien no me reconoció o no lo juzgó tan interesante como para ponerlo por escrito. (ESTE sí que es un mal chiste!!!)
Pero ha sido mi sueño de hoy. Es lo que hay.

jueves, noviembre 02, 2006

¿Porqué es tan triste madrugar?

Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿porqué, si te despiertan bruscamente
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar ?. La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.

¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?

(J.L.Borges: (“El sueño”, de “El otro, el mismo”)