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viernes, marzo 06, 2009

...me contaron...

... tuve un invitado, un sueño.
Solo que no lo soñé sino que lo reviví. Lo soñé hace algo más de 8 o 10 años, recuerdo el momento de escribirlo porque fue una época de sueños y removidas, y de otros que ya ocurrieron. Este me mostraba en un lugar que resultaron ser los altos de Artxanda,
en un día en el que con mi cámara de fotos al cuello, sin saber que hacer ni si buscaba algo,
me vi en frente de las escaleras en uno de sus jardines, contemplando que las escaleras no llevaban a ninguna parte, era un montecito.
La sensación clara del sueño: estaba sin rumbo, sin saber que hacer, sin que nada mas se me ocurriera que caminar, y creyendo que encontraría algo al final de las escaleras, tan solo vi mas espacio que recorrer, sin mas.
Así es ahora. Esto de que rememore aquel sueño en ese paisaje soñado años atrás me dejó un sabor de boca extraño. La continua duda de si estoy haciendo lo que debo, o en el lugar donde estaria bien estar, o de peor forma de la que ya debería estar, etc. Fue como un manotazo en el cogote, algo que me hizo ver que simplemente el sueño ya ha acontecido y ahora lo recuerdo de año en año, de mes en mes, algunos de dia en dia, o en el olvido lo vivo. Aunque no entiendo porqué hay otros que no se han dado. Algunos los veo y me ponen sobre aviso de algo que se moverá en esos momentos, pero saber donde poner el pie para evitar el daño o el suceso no es cosa que siempre me acompañe.

miércoles, noviembre 19, 2008

(sigue...)




"Anónimo dijo...
Creo que no debes comprar casas, tu sueño te lo dice... yo vivo de alquiler y es fantastico, siempre puedes cambiar y hacer tuyo el sitio que habitas. Lo que importa son los CDs no la casa... el fondo no la forma. No importa donde vivas no importa que otros vean absurda tu decision, lo que sirve es que encuentres tus CDs. Un abrazo"


Así me replicó el amable "Anónimo" a la entrada anterior, dejando mi ánimo tranquilo y mis pesquisas reorientadas ( aunque suene a broma, por más raro que parezca es cierto). Mi estado de ánimo, que estaba lo que se dice "sombrío", se aligeró instantáneamente. Y ese giro me puso en disposición de mejor vivir. Cosas de La Máquina Biológica Humana, que responde así a según y qué estímulos exteriores...


Aprovechando que me había concentrado en el tema "Casas", una gran cantidad de materiales de los almacenes del sueño se presentaron ante mí. -A veces tenemos ocasión de ver bajamares abarrotadas de restos informes llegados desde toda el océano; alguna corriente se ha desviado momentáneamente y ha arrojado a la playa de todo. Así estaba yo ayer-.


Al despertarme esta mañana, he ido a recoger muestras de aquel batiburrillo para su posterior y sosegado análisis, pero ya no queda casi nada; el altamar ha vuelto a apoderarse de todo y lo ha desperdigado por un área excesivamente vasta para mis medios. Todavía distingo algún pedazo; (laderas trepando rojas en la noche, calles más y más arriba, una torre al pié de una cuesta, escalinatas... pero ayer llegaban y llegaban, y hoy se alejan y se alejan. Y lo soñado se aleja hacia el olvido...

Pero mientras estoy escribiendo esto para que no se me termine de olvidar, Nerea se prepara para ir al Cole, y de reojo le presto atención. Me vé escribiendo y me pide que le deje mirar una cosas con el trasto, y quejándome se lo dejo mientras voy a afeitarme, e imagino que le digo que hacer muchas cosas a la vez... y como rebotando en un frontón invisible, la frase se dirige a mí, y las casas del sueño hacen CLIC.

Esas casas hablan de otra vida. Segunda casa, Segunda vida.
Segunda vida, ¿como qué?
Segunda vida, ¿Por qué ahora?
Segunda vida, ¿qué es?




domingo, junio 15, 2008

Luciano de Samosata 2



"Todavía veo las imágenes y escucho las palabras de aquel sueño..." Dos mujeres le tomaban, una de cada mano, tirando en direcciones opuestas con gran violencia. La una tenía "el aspecto de una obrera, con resgos varoniles, el cabello suelto, las manos llenas de callosidades, el vestido remangado y lleno de polvo". Era la Escultura. Le prometía buena alimentación, fuertes hombros, fama fundada en obras materiales y mensurables. Le aseguraba que, si le prefería a ella, quedaría libre de la peste de la envidia y le mantendría viviendo en su hogar, con sus deudos. Y se expresaba con gran entusiasmo, en un lenguaje coloquial y "lleno de barbarismos".




La otra se llamaba Paideia, la Educación -Alcina nos explica que la entenderemos mejor si pensamos en ella como "la Retórica-. Le ofrecía fama, mesura, sabiduría, autoridad entre los hombres, gloria, prudencia, justicia, dulzura, equidad, fortaleza y amor a la belleza y entusiasmo por todo lo honorable. Esto le ofrecía, con palabras aladas, bellas y sugerentes




Tiempo le faltó a nuestro personaje para decidirse por la chica guapa y lanzarse a sus brazos.
Y la chica guapa ("La Chica por antonomasia, como La Chica de las películas), va y le premia
con un viaje por el universo durante el que todo le muestra y, además, le da unas ropas preciosas.
Y aún más: La Chica habla con el padre del Chico, le expone la situación con su autoridad de Arquetipo bien patente y lo deja calentito para, al día siguiente, aceptar la decisión de su retoño. El cual se hizo retórico y cosechó en vida una fama discretita, pero fué repescado siglos después con el éxito que antes expuse.


"Alguien, mientras yo estaba hablando exclamó: ¡Por Heracles, qué sueño tan largo y tan parecido a un juicio! Y otro le interrumpió: "Es un sueño de invierno, cuando las noches son largas..." Alcina nos hace partícipes de sus dudas: este sueño le parece más un cuento que un sueño real. No puedo estar más de acuerdo: no suena en absoluto a sueño, y sí a parábola. Se valió Luciano de este recurso para recordar con humor y cariño sus años infantiles y para explicar que, a pesar de venir de familia pobre, tuvo acceso a seguir su vocación filosófica, moral y profesional.


Todo un ejemplar para mi colección de Sueños Falsos.

miércoles, junio 11, 2008

Luciano de Samosata 1

Tras acoger a Pomponio Flato, me toca hacer hueco a Luciano de Samósata, que también
ha llamado al teléfono del soñador Aludido acogiéndose a algún turbio "Derecho a Tener Sus Quince Minutos de Bloggloria".

Tengo a mano la edición de Planeta de los Diálogos de Luciano, traducido y anotado por José Alsina. Por él sé que poco es lo que se sabe de este autor. Nombre, Luciano. Ciudad de nacimiento, Samósata, en la actual Siria . Fecha de nacimiento, Año 120. Fecha de deceso, año 192. Escuela literaria a la que se adscribe: Segunda Sofística.l desarrollo y difusión de un nuevo género literario, del que este Blog hace frecuente uso: el Diálogo. Diálogos de los dioses, Diálogos marinos, Diálogos de los muertos, Diálogos de hetairas son otras tantas obras suyas.




Mordaz, lúcido, implacable, lógico, veraz, no muy citado en su tiempo, dejó una estela de influencia a la que se adhirieron gentes de lo más interesante. Le han ido citando y reconociendo como inspiración para su propia obra, entre otros: Luitprando (Siglo X), Hans Sachsw, Wieland, en Alemania; Cyrano de Bergerac (en su Viaje a la Luna) y Fontenelle, en Francia; Boyardo, Aretino y Maquiavelo en Italia. Más tarde, Erasmo de Rotterdam (en su Elogio de la Locura), Maitre François Rabelais (en sus libros de Gargantúa), Johnatan Swift (en sus Viajes de Gulliver), Jean Marie Arouet "Voltaire" (en su Cándido)... Y entre nosotros, Luis Vives, Alfonso de Valdés, Miguel de Cervantes, Mateo Alemán, Luis Velez de Guevara y, last but non least, Don Francisco de Quevedo. Como pa quedarse boquiabierto, ¿no?


Bueno, pues todo empezó con un sueño, y nos lo cuenta el propio autor en obra aparte. "El Sueño, o La Vida de Luciano" es una obrita suya que ganas me dan de copiarla íntegra, pero siendo torpe ante el teclado qwerty,lo glosaré. Por el camino quedarán su estilo y su humor de monologuista de raza.
"Acababa de terminar mis estudios primarios, entrado ya en la pubertad..." y se suscitó en su familia la cuestión de a qué fuera a dedicarse: ¿Oficio manual u oratoria y letras? Que Oficio manual, que daba sestercios desde el primer día y la cosa familiar estaba floja. Que ¿a cual de los oficios manuales? Pues que a uno "que exigiese los menores gastos de instalación, suficientes ganancias y permitiese libertad al hombre". Y como un tío paterno era escultor, y el mismo Luciano tuviese afición a moldear con cera "bueyes, caballos, eincluso, ¡Por Zeus!, figuras humanas, y muy bien hechas, a juicio demi padre", pues al taller del tío que fué Luciano, "considerando que podría presumir delante de sus compañeros cuando me viesen modelando figuras de dioses y pequeñas estatuillas, para mí y para quien yo quisiera".

Después, el desastre: el tío le da una piedra para que la pula, Luciano se pasa de entusiasmo y la casca, el tío se mosquea y le da un palizón, Luciano se refugia en su madre quien pelea con su padre... Y a la cama tras tan histórica jornada. Entonces, nos dice el autor, "tuve un sueño tan claro que en nada difiere de la realidad".


miércoles, mayo 21, 2008

sexo y asco en Las Vegas


<- ¿Y cómo le fué hoy?
*- Pues raro. hoy sé que me he pasado la noche bajo el palio de sueños enhebrados, y lo sé porque a las cinco me desperté

<- ¿A las cinco en punto de la tarde?
-*- Calle, calle, que estoy todo el día sincronicidad va, sincronicidad viene...

<- ¿Lo dice porque...
*- Lo digo porque anoche...

<- ¿cuando dormía?
*- no, no, anoche-anoche, buscaba en las "Memorias del señor de Schnabelewopski" de Heinrich Heine materiales para este Blog y ví la coincidencia completa entre un delirado poema allí incluído (Una balada que huele a azufre y termina cada estrofa con el estribillo "¡Señor Vonved, ponte en guardia!") y otro de Federico García (Lorca). Dice Heine en el último pareado "Luego parte en mil pedazos / entera el arpa dorada" ("luego" significa tras haber armado brutales escabechinas, culminadas con el asesinato de su mismísima mamá), y ¿no terminaba García su poema "Tamar y Amón", el del hijo del rey David, hermano incestuoso que desvirga a su hermana y huye a caballo, y entonces, se remata el poema diciendo que "... David, con unas tijeras / cortó las cuerdas del arpa?" Y ahora me sale con esas "cinco de la tarde... tan lorquianas...

<. pues vaya... en fin, me cuente el sueño
* lo que vaya recordando: estaba / estoy en Las Vegas, cumpliendo un papel no muy lucido, y hacia el final...

<- ¿"No muy lucido como qué?
*- No muy lucido, como de comparsa, como sin ningún brillo, a eso me refiero. No tiene que ver con el episodio en el que me dirijo a la pequeña cocina dispuesto a mamársela a un conocido, hasta que me encuentro con que está con otros tres amigos suyos charlando, y, la verdad, arrodillarma, sacársela y felarle ante os otros tres le quita el no mucho atractivo que tenía tal propuesta, así que les pido que se vayan y ya, de la misma, nos vamos los cinco a continuar la visita

<- oiga, y eso de la mamada, ¿significa algo para usted?
*- NO

<-¿no, de no?
*- NO. Sigo.

<- ¿seguro que...?
*- unos cuantos estamos en una especie de comedor, cutre. Noticias: una empleada ha sido pillada robando. comemos. Aparece la empleada, una chica joven y explica sus razones para el hurto. Ni el robo ni las razones despiertan mi interés. Entonces, un adulto que se parece a uno de esos actores argentinos nobles y hermosos (Luppi, por ejemplo), terminando de comer, da la señal para que se proceda a ejecutar a la chica. Me dice que vaya a buscar un cartón, con un gesto vago señalando al suelo. Me azoro. Le pregunto quién va a ser el verdugo: sin hablar, sin inmutarse, se señala a sí mismo.
Salgo al aire libre, con creciente sensación de angustia. Ha llovido, el suelo es un barrizal y cada cartón que encuentro es una pasta arrugada e inservible, y eso me alivia. ¿Por qué matarla? ¿No habrá otra solución menos salvaje? ¿Son estas la normas que rigen aquí? ¿Y si vuelvo y les digo que no he encontrado cartones? Pero, ¡qué poco eficaz me parece esa maña! sigo buscando, sin voluntad de encontrar, pensando si no sería mejor dar aviso a la dirección del casino, para que ellos vean de encontrar otra sanción... pero al mismo tiempo me cruzo con personal, con chicas uniformadas igual que aquella: todos tranquilos, rutinarios, ¡y el pseudo-Luppi se veía tan seguro, tan sin culpa, tan firme y tranquilo... callejeando así voy internándome en las instalaciones, ganando tiempo, rebuscando en lugares menos prometedorews en lo tocante a hallar cartones. Finalmente, un grupo de policías me echan el alto. Está decidido, les voy a contar todo. Y... despierto.

<. y ¿lo de la práctica bucogeni...?
*-NO. Pero este resto, sí. A primera vista, lo he dado por estéril: ruido onírico. Pero ha anidado en algún recoveco, y he terminado por contárselo a una amiga, y el gesto del Luppi y mi indecisión han formado un par polar. Que tiene que ver con una fase mía reciente de alta activación: y ese Luppi encajaba como puzzle bien resuelto con cierta despiadada dureza mía, y mis dudares con mis dudares consuetudinarios, y yo era ambos, y, al día de hoy, bien puedo decir que "así es mi vida".

<. Ya. ya, jolines, qué interesante, esa parte, porque ¿lo de...
*- NO.

lunes, mayo 19, 2008

Me contaron...

*- … se confirmó definitivamente cuando vi aquel vuelo de pájaros..



< ¿Porqué, qué tenía de especial?
*- Pues todo no había más que verlo. Mirando ante mí, una suave ladera descendente, como un prado, extendiéndose hacia la vega del río y los montes lejanos, y en ese prado, digamos que a medio kilómetro… tal vez algo más, tal vez a un kilómetro…, una mata de arbustos, como si fuesen espinos, como arbolitos de dos o res metros de altura, no más; como si fuesen los restos de un antiguo seto de separación entre dos fincas, o unos frutales, pero de los menos apreciados: nísperos, prunas, endrinos… algo así. Pues los pájaros estaban volando como encima y delante de aquel manojo de plantas. Y se veía, desde donde yo estaba, que aquellos no eran pájaros corrientes.



<- ¿Qué tenían de extraño?
* Bueno, eran grandes, perfilados,… No eran como ninguna otra ave que yo haya visto. No habría más de treinta, y podría haberse confundido con una bandada de grandes grajos, o de grandes cuervos, pero era perceptible que todos participaban de una voluntad común. Volaban todos en círculo, aquel vuelo… era un vuelo como de escuadrilla. Todos giraban al mismo tiempo, con un ritmo que no se correspondía con su mismo tamaño. No hay pájaros que necesiten volar así, tan cerradamente, parecían estar tomando fuerza centrípeta para después soltarse y centrifugarse por el cielo entero, y en tal caso, por lo menos algunos –si no todos-, se dirigirían hacia el lugar desde donde les estaba mirando.


<- Tal vez, la distancia te hizo pensar…
* No, no es eso: Aquello ocurría cuando ya en el aire empezaba a crepitar la magia. Así es como me pasa: hay indicios, hay algo en el ambiente, solo que tan leve que no se distingue con claridad de una situación “normal” (ya sabes que “lo normal”, en los sueños, tiene un campo muy muy extenso, que pueden hablar las ratas y ser todo normal). Ese proceso se acelera y los indicios se apelotonan… En esta ocasión, para comprobarlo, miré en el periódico la página de a cartelera de cine: daban, a las 6, una titulada “la prevención del SIDA en la comarca del Bajo Deva”. Y eso confirmó mi sensación: estaba en pleno prólogo de una racha de magia.

<- ¿qué hiciste?
*- pues meterme en la casa que estaba a mis espaldas y ponerme a salvo. Primero, llamé a gritos a Ana y Unai, que acababan de irse precisamente en dirección a los árboles, pero en cuanto noté que se levantaba el viento, me fui a proteger.

<- ¿Actitud cobarde?
*- Pues no tanto, no creas. Esas ráfagas tienen sus propias leyes, un poco como creo que son los tornados, que aquí lo dejan todo intacto y veinte metros más allá, te rompe el cobertizo. No tenían por qué estar en peligro; lo iban a ver venir, y con echarse al suelo les iba a ser suficiente. El sueño, al fin y al cabo, era mío, y es a mí a quien podrían pasarle cosas. Y, otra cosa: son sueños que se saldan sin víctimas. Sólo con inquietud. Antes solían incluir, como postre fijo, la erupción de un volcán, o un terremoto, pero nunca hay muertos. Sólo inquietud, susto…

<.“El terror nos abre el apetito del misterio”, que diría el tío Alfonso Gonzalez García
*- ¿¿¿???

<- ¡!! … Y, ¿tienes detectado en qué fases de tu vida están apareciendo estos sueños?
*- No. Todavía, no.

jueves, noviembre 29, 2007

ME CUENTAN:::




He tenido en estos días un disgusto: El aparato burocrático estatal me ha reclamado determinada documentación so pena de hacer peligrar la calificación de mi puesto de trabajo.
Tal reclamación, dicho sea, es tan estúpida como arbitraria, tan absurda como imposible de satisfacer; pero lo que aquí importa es cómo me la tomo yo. Me la tomo así: me siento apuntado por un cañón ciego a todo razonamiento, arrollado por una maquinaria irracional pero imparable, asustado y al mismo tiempo belicoso, despiertas en mí ansias de pelea, fantaseando con enfrentar, avergonzar y devolver a los corrales a esta amenaza.

Al despertarme tras una noche de insólito desvelo, recupero las imágenes
de la última cabezadita.

La mañana de un domingo, temprano y soleado. Poca gente por estas calles que sueño.
Frente a mí, un gran -pero gran, gran- parque de hierba verde y fresca.
Avanzo tranquilo por ese hierbín, y a lo lejos, veo un único grupo de personas:
parece una familia, cuatro o cinco miembros, vestidos de una manera algo estrafalaria,
pero sin llegar a lo grotesco.
Algo viene con ellos, entre ellos: algo grande, ¿un caballo? ¿una vaca?
algo entre lo uno y lo otro, algo bien grande, que camina a paso lento,
como "bovino".

Vaya, con lo grande que es el parque, parece que aquellos se están dirigiendo hacia mí.
Bueno, me digo, con desviarme un poco, me vale, al fin y al cabo esto es grande y yo solo estoy paseando...

Huy, parece que me está costando mover las piernas... qué fastidio. Venga, voluntad: este pié aquí, esta pierna allí... Voy a ver si me acerco a aquellos arcos que veo a mi izquierda y me pierdo por ellos. No es que tenga miedo, que se vé que es un bicho domesticado, pero me chincha que...

Vaya, según me muevo -con lo que me está costando, que casi es que me arastro, el bicho rectifica el rumbo y viene hacia mí. ¿Qué hace el dueño, que no lo guía en otra dirección?

...Ya, parece que el señor es el dueño, pero se vé que hasta cierto punto: finalmente, este vacaballo estan grande, tiene tal inercia, que el tío este más va arrastrado de la cuerda
que le une al bicho que conduciéndole. Y, claro, todavía no está digamos atacándome,
solo me enfila, pero me gustaría salir de su dirección... y no me puedo mover apenas...

¿Qué es esto que tengo en la mano? Ah, sí, es un alfiler. Un alfiler, grandecito,
como un buen clavo, pero muy afilado. Lo tenía en la mano todo el tiempo,
pero no me percataba de qué cosa fuese.
Un alfiler...

Pues como se me venga encima, se lo hinco en el morro!!! No tengo deseos de atacarlo,
por mí que se mueva en toda esta inmensidad de hierba, pero como me invada,
como me tope, como se meta conmigo, se lo hinco. ¡Vaya que sí!. En el hocico
de un caballaca, un alfiler tiene que doler mucho.
Aparta bicho, vete por ahí, que estoy armado!..............
en el sueño , durante todo este tiempo, no hablo. Pero me despierto con recrecidas ganas
de elevar la voz y empezar a tomar posición de comate, de contactar con otros perjudicados
por esta misma situación y tomar la iniciativa contra el absurdo. No estoy inerme: un alfiler puede poner en fuga a una mole de toneladas de peso.

¿Tendrá que ver mi situación y mi sueño? Usted, ¿cómo lo vé?

jueves, julio 26, 2007

sueños y lenguajes: Castillo Colomer


I: EL SUEÑO

“Estaba en una fiesta con mucha gente. Había mujeres, todas ellas con vestidos brillantes, con lentejuelas que brillaban”.

Citado por Javier Castillo Colomer en la página 78 de su “Los sueños en la vida, la enfermedad y la muerte”, subtitulado “claves para una hermeneútica” y publicado por Biblioteca Nueva en Madrid, el año 2005. Nos dice que es cita de Angel Garma, en la página 214 de su “Tratado mayor del psicoanálisis de los sueños”, publicado por Tecnopublicaciones en Madrid el año 1990.

II: LA INTERPRETACIÓN
+.- ¿Podría explicarme esa entrada anterior que nos viene de endilgar?.
- Pues es un sueño. Todo un sueño. Y nada menos que un sueño..
- Los he visto menos escuetos, a fuer de sinceros..
- Menos escuetos, pase, pero más ricos en menos espacio, déjeme que lo dude..
- Y esa riqueza que me está usted señalando, ¿ me haría el favor de desplegarla ante mí? .
- ¡Y cómo no! Sólo que….
- ¿solo que … ¿qué de qué?.
- solo que de un lector listo, educado, informado, a su imagen y semejanza, hubiese yo esperado que resolviese la menudencia que es el significado de este sueñazo. En fin, voy a darle unas pistas. Primera: Lo soñó una médico..-
-¿?
.- Más completo, y paso a citar a Castillo Colomer/ Angel Garma: La mujer en cuestión era una profesional de la medicina que estaba en formación psicoanalítica y tenía dudas de que su trabajo de promoción fuera bueno, temiendo que su psicoanalista estuviera descontento por ello..
- ¿?.-
¿Más pistas? Había tenido dificultades guante sus partos, que habían tenido lugar en el curso del tratamiento psicoanalítico..
- ¿?.
- durante la segunda guerra mundial experimentó angustias intensas ante la fantasía de ser quemada en un campo de concentración..
- ¿y quien no?.
- El sueño citado le sobrevino un día que tuvo la fantasía de que uno de sus hijos hubiese tenido un accidente.
-¿?
- Última pista: “Debido a su formación médica, la paciente asoció las lentejuelas del sueño con los folículos de Graaf del ovario..
- ¿¿??
- Pues eso, que ya nos lo aclara Castillo Colomer: Lentejuelas de vestido/Folículos de Graaf.
Y le largo lo que queda: De otras asociaciones se siguió que las otras mujeres eran representantes de la soñadora y que los vestidos simbolizaban membranas fetales,
o sea que dichas mujeres estaban dotadas de una óptima capacidad genésica, dado que lo que brilla puede significar al mismo tiempo el nacimiento (ser dado a luz) y el fuego del horno de cremación. Según Castillo, según Garma el contenido del sueño solucionaba FICTICIAMENTE (sic) todos los conflictos traumáticos de la analizada, que podían resumirse en esta fantasía:
“Qué importa que no fuese aprobado su trabajo de promoción o que su hijo pereciese en un accidente, si ella era una mujer con tanta capacidad para embarazarse y dar a luz a tantos hijos materiales y también espirituales, que la pérdida de un hijo o de un trabajo podían tenerla sin cuidado”..
- ¡!.
- de todas formas, de todo esto, lo que a Castillo Colomer le interesa destacar, según él mismo dice, es que este sueño aparece “ ni más ni menos que como la expresión de una defensa maníaca que encubriría una intensa desesperación latente ante la posibilidad de fracasar,
una importante desconfianza con respecto a los demás y un sometimiento al psicoanalista
como figura perseguidora. En esta línea, afirma nuestro autor, incluso se podría ir más allá y vislumbrar la impronta del “trauma del nacimiento” “ que configura lo brillante del contenido manifiesto”.Y yo le digo: quiere usted darme su digna opinión acerca de lo expuesto?.-
.- Vale, pido tiempo. Tiempo para preparar mi respuesta. ¿Puedo, no? Pues lo pido. Adiós.
.- Adiós.

III SOBREVOLANDO

Una vez alguien trabajaba un sueño que incluía una casa; una casa con una parte superior noble
y un sótano tenebroso. Al adentrarse en el sótano descubrió una pequeña piscina, que estaba llena de pececillos, como un magma en ebullición. Y se quedó mirándolo, encantada, recordando aquellos pececillos que en su casa atesoraban como el mejor cebo posible para los peces, y cómo en su casa llamaban a aquello “el tesoro”. El sótano acogía un gran tesoro, venido del pasado a iluminar el presente.
De ningún modo hubiese acertado yo en el simbolismo de aquel ovillo de peces en un ambiente oscuro; ni por casualidad. Ni en cien años. Era el sueño de aquella soñadora, y eran sus símbolos.

Una mujer, doctora, que sueña con un baile, asocia las lentejuelas de los trajes con los folículos
de Graff, y cae en la cuenta de qué valor concede a su trabajo y a su maternidad. La pescadora utilizó símbolos de faenas del mar; la doctora, elementos anatómicos. ¿No son actividades en todo equivalentes?
Así que ... ese mosqueo que se deja notar en el comentario sobre la interpretación del sueño en la entrada anterioranterior, es sólo puro prejuicio: no alcanza a ser la ironía que pretende . Jamás hubiese yo asociado Folículos con lentejuelas como nos cuenta Castillo Colomer que sucedió,
pero fue ella, la soñadora - de quien se nos dice que era doctora- quien hizo su propia asociación: no su psicoanalista. Era su sueño y son sus símbolos.
Soy testigo de que nada hubo de forzado en aquel trabajo con el sueño de los peces, pero del tono de mi diálogo se deduce que imaginé que sí lo hubo en el de la doctora. No quedé nada contento con ese diálogo precedente, y si lo mantengo en vez de eliminarlo es porque lo ofrezco como ejemplo de un texto que dice hablar acerca de algo pero en realidad está diciendo del estado de ánimo de quien lo escribió.

IV EL LIBRO

Es un volumen apasionado, lleno de aventura. Junguiano, o post junguiano. Atrevido, generoso; difícil, pero enriquecedor. No puedo decir que me gustó; sí que me valió la pena el esfuerzo de leerlo, que me alegro, que me motivó, que sí.

miércoles, junio 27, 2007

lenguajes y sueños: Jean Cocteau

"Lengua viva del sueño, lengua muerta del despertar"
(Jean Cocteau).


Foto: Jean Cocteau

"Solicito a los discípulos de Freud que me interpreten un sueño que he tenido desde los 10 años, muchas veces por semana. Este sueño se interrumpió en 1912.

Mi padre, que ya había muerto, no lo estaba en mi sueño. Se había convertido en un loro del Pré-Catelan, uno de los loros cuya gritería permanecerá para siempre unida en mí al gusto de la leche cremosa. durante el sueño, mi madre y yo íbamos a sentarnos a una mesa de la granja del Pré-Catelan, que mezclaba varias granjas con la terraza del Jardín de Aclimatación. yo sabía que mi madre sabía y no sabía que yo sabía, y adivinabaque ella buscaba cuál de esos pájaros era mi padre y por qué se había metamorfoseado. Me despertaba llorando debido a su rostro, que trataba de sonreir."

J. Cocteau, "OPIO", Edit Bruguera, col. Libro Amigo, 1981. Traducido porMauricio Wacquez Arrellano.