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miércoles, febrero 02, 2011

En Barcelona, en el Aula Gestalt: presentación dell libro de Ignacio Ruiz Lafita

Aula Gestalt: Actividades Febrero

Ya he tenido ocasión de recomendar en diferentes ocasiones el trabajo excepcional de Ignacio Ruiz Lafita.
La grente del Aula Gestalt lleva a Barcelona a Javier Arenas a que exponga y explique las proposiciones de su compañero.
Lástima de seiscientos kilómetros... en fin. Estos barceloneses, que lo acaparan todo: el Tibidabo, el Marenostrum, aquellas librerías... el Pep guardioñla... y ahora, esto!



La Secció de Psicologia Clínica i de la Salut de Aula Gestalt organiza la presentacon del libro
Progresión onírica y análisis estructural de los sueños
 de Ignacio Ruiz LafitaA cargo de Javier Arenas. Metge, psicoanalista i psicodramatista.

Moderació i presentació a càrrec de  Cristina Nadal.

"Nosotros, desde la obra de Freud, decimos que los sueños son textos que expresan la matriz poética del inconsciente.
Decimos que los sueños son textos que retratan la posición del sujeto del inconsciente.
Y podemos decir y decimos que los sueños, esos esquivos retazos de locura durmiente, son textos sujetos al rigor de una lógica precisa, que proponemos llamar brujular, y que da cuenta de un fenómeno fundamental como es la Progresión Onírica".

domingo, noviembre 14, 2010

una parrafadita

+- Bueno, a ver si retomamos nuestros diálogos. ¿qué es lo que decíamos ayer?
-. Que nada hay tal que de ello pueda decirse que si, ni que no, ni que sí y no, ni que ni sí ni no.

+- pues una vez esto proclamado, a ello. Y antes que nada, quiero, inestimable conversador, que hablemos acerca de la lectura de este "El mundo bajo los párpados"
-. No sin antes haber, una vez más, descubierto nuestras cabezas ante el sepulcro donde quiera que reposen os restos, o las cenizas de los restos, o lo que quiera que sea...

+- ...pelos, uñas, dientes y pequeñas bolitas tornasoladas, probablemente, bajo un arco iris impermanente fulgurando en plena noche... vamos, digo yo...
-. ... de Carlos Edmundo de Ory. Como tengo sus libros en el taller, que es donde puedo echarles mano, hasta mañana no podré hacer en ellos una selección a modo... Pero, en fin, si algo puedo por ensalzar su querida memoria, lo haré, ¡lo juro! ¿Qué tal una serie de fotos de piedras, para responder a aquello de "¡dame una piedra!"?

+- ¡Hecho!. Y, del libro, ¿qué? Le pregunto en tanto que: a) lector empedernido; b) onirólogo aficionado; c) bloguero de tema soñativo...
.- Pues satisfecho y contento, de que tal libro exista y de su lectura. Es un buen libro acerca del soñar pero... no es mi libro acerca del soñar. Gran alivio: ya sabe usted que cada vez que veo algo así, se me contraen las arterias: según mi traumatólogo,de miedo y de envidia . Bien, la envidia sí que se me ha activado...

+- ¿envidia de qué?
-. del caudal de conocimientos; del saber. De la educación del autor. De su manejo de las claves contemporáneas del ensayo. Toda la editorial Atalanta y mucho de la Siruela participa de cierta posición ¿cómo decirlo? Cultural-político-filosófico-qué sé yo... ¿Ha leido usted Patrick Harpur, o ese "Pan y la pesadila", de James Hilman, o el mismísimo Cox Miller... ? Yo voy poco a poco, pero basta con mirar los títulos de lo que me falta -("la fuga de Atalanta" de Michael Maier, o "Cosmos y Psique", o "la pasión de la mente occidental", de Richard Tarnas, o "en los oscuros lugares del saber", de Peter Kingsley.....)

+- ya veo, ya. Envidia-envidia, de la de siempre jamás.
.- Pues sí, de esa. Pero, al mismo tiempo, fíjese usted que el libro me reconcilia un poquito más con esta obra-blog que vengo dejando por el camino... Me explico: allá por la página 144, Jacobo nos presenta a Saint-Denys, un autor francés nacido en 1822 en París. ¿Había usted escuchado hablar de él?

+- lo cierto es que no, o no me lo parece...¿Saint-Denys, dice? ¿así con ygriega?
.- No se esfuerce: Yo no lo conocía de nada, así que usted, que es yo, tampoco. Bueno, pues
de este señor de quien nada sabía yo habla él durante 40 páginas. Y son un filón. Resulta que era el tal un verdadero surfeador por los dominios de la conciencia; un as del soñar lúcido;
un investigador sistemático de los fenómenos oníricos. Propuso tres principios superinteresantes, y se desafió con exquisita exigencia a realizar experimentos durante años
y años, y su manera de estudiar se caracterizó siempre por procurar ser tan riguroso cuanto le fuese posible. Un tiazo. Y para mí un filón; una nueva especie de simio, una isla por explorar.
Y, al mismo tiempo, hay tópicos del mundo onírico que yo, desde este luminoso Blog de Bloggers, he localizado, estudiado y expuesto que Jacobo Siruela ni cita ni toca. El caso de los Senoi, o el del Somni de Bernat Metge, o el de Raymond Roussel y su lucha por no soñar, o ...
Pues bien: ¿Se resiente este libro por aquello que no alcanza a decir?


+- Usted dirá
.- No. Nada. En ningún momento me ha pedido mi ánimo como lector algo que aquí o allí echase en falta. Es suficiente en sí mismo. Es equilibrado. Es un libro de ensayos. Y punto.
Y hay más: inevitablemente el conjunto de elementos que aborda este libro y el de los que aborda este Blog se intersecan


+- ¿mandee?
.- deje, deje, que son matemáticas modernas de cuando crío... Que coincidimos, vamos. ¿Que en qué? Pues en mucho: ya dije que en Perpetua, por ejemplo; en Borges, en Dunne, en la ilustración de Hipnos, en Girolamo Cardano, en el Tiempo del Sueño de los australianos... Pero, y ahí está lo bonito, el sonido que él extrae de esos instrumentos es distinto del sonido que yo les saco.

+- ¿Y cómo es cada uno de los dos sonidos? Espérese, calle, calle, que le rompo el saque, dicho en jerga tenística: yo contestaré esta vez. Usted suena como una trompeta, o como una prototrompeta, mejor dicho: un "añafil", un antiguo oboe, una bocina de cobre, estruendoso, agudo y con continuos problemas de desafinación. Y él suena concienzudo, sabihondo y algo anquilosado. A él, a veces, le pueden las frases...
.- ¿Y a mí, me pueden?

+- A usted no le pueden, no: ¡siempre les noquea usted antes! Y así andan ellas, las pobres, por el suelo y de tumbo en tumbo, de tanto ser forzadas y derrotadas... Usted un mequetrefe y él un estirado, así me suenan ustedes

.- ¿Lo dice por el estilo o por el contenido?
+- por ambas cosas, por ambas. Cultiva usted el desmadejamiento en la forma y la obstinación en el pensamiento. Dice usted algo, y ya está maquinando cómo desdecirse. ¿Es usted consciente de cual es la frase más repetida en este Blog?

+- ""Buenos días", tal vez?
.- "No se sabe". Esa es la frase más repetida, con sus variantes "nada puede decirse", "ni que sí ni que no" y " ¿Yo que sé?"

+- ¿Y la del de Siruela?
.- Siruela, afuerza de no quererse repetir, lo consigue, y quitando la palabra "psicopompo", que destaca algo debido a su divertida sonoridad, es distinto a sí mismo todo el tiempo. Pero igualmente es insistente: "extraiga usted sus propias conclusiones", dice y dice y dice

+- Alabo tal actitud
.- es usted muy dueño.

+- Ahora soy yo quien rompo el servicio y retomo la frase larga, dejándole a usted con el magro monosílabo entre interrogantes: Yo me meto en el terreno de la psicoterapia porque de allí provengo; él se mete en el de la muerte, que siento que es, no sé a título de qué, muy suyo. A él le gusta asombrarse; a mí, ponerme lírico y de cuando en cuando, enfurecerme. Ambos nos paramos ante el hecho humano a partir del soñar. Él maneja la belleza, y yo la desesperanza. Él parece más de Leopardi, y yo de García Calvo. Pero uno de los centros secretos de este Blog está cimentado en escritos de Italo Calvino, y ya sabe usted quién editó a Calvino y cuando y cómo...
Así pues, caben tranquilamente su libro y mi sempieternamente no-libro, y alguno disfrutará escuchando nuestras dos interpretaciones de la canción que no termina.

.- Pues continuemos con otros temas
+- No antes sin decir las últimas cosas. Una: yo me impongo mis leyes para escribir aquí, en
el Blog: No echar mano de fuentes para mí excesivamente obvias como el Libro de sueños, de borges, o el Sueños, existencias, de Jung, y unas cuantas más. Que en su libro esté ausente Jodorovsky -cuando hay todo un capítulo dedicado al sueño lúcido-, o que la fuente de su Vibia Perpetua no sea el Cox Miller, me hacen imaginar que también él se pone sus propias fronteras a la hora de escribir. Como se debe.
Ahora, yo estoy ante un dilema: ¿incorporo o no incorporo este libro a mis fuentes de fuentes?
Me parece que de algunas cosas, como de eso Saint-Denys, sí que echaré mano; y que, por otra parte, procuraré ser muy comedido a la hora de usarlo y fusilarlo. Me doy todo el permiso para citar a Artemidoro, porque está ahí, a mano, para todos nosotros; pero con un contemporáneo... me setiría como un saqueador... Y, al fin y al cabo, lo bonito de lo que hacemos es que es personal, muy personal, ¿no?


.- ¡Y yo que sé!

Un buen libro


"El mundo bajo los párpados". Jacobo Siruela. Editorial Atalanta.


En la contraportada de este libro se habla de "literatura fantástica": "Solo el lector podrá juzgar si todo lo que refieren estas páginas es solo un "relato" más o menos literario o el leve rumor de una realidad ignorada".

Es mucho lo que se refiere en las páginas. En la quinta parte hay reflexiones sobre la muerte
y su representación en la mente humana. En la cuarta, sobre la naturaleza de la relidad y muy especialmente acerca del Tiempo. En todas partes hay un acercamiento a problema de lo humano siguiendo diferentes paradigmas culturales.
Y la estructura y los elementos del libro son relatos de vidas de soñadores y de numerosos sueños.

El autor se encarga de hacer como un mago que, tras dejarnos turulatos con un juego de magia, nos sonríe y nos invita a desconfiar un poquito de aquello que creemos haber visto; y entonces despliega un nuevo juego y, con una sonrisa semejante, nos anima a acallar nuestro escepticismo, a entregarnos a la posibilidad de que la realidad sea, efectivamente, más porosa de lo que nos empeñamos en creer.

Y los juegos que trae consigo son, pardiez, espectaculares. Jacobo Siruela ha espigado de entre una suculenta biblioteca y ha extraído casos siempre interesantes. Una virtud a agradecerle es que haya descartado mucho de lo más accesible de la literatura onírica; y es que hay páginas que, a fuerza de repetidas, parecerían obligatorias en todo libro de sueños que se precie. Él monta sus argumentos sobre armazones inéditas. De esta forma, la bibliografía que incluye es un valor añadido.

Hay mucho trabajo tras este libro, y también cierta pasión fría. El autor juega a no dejarse arrebatar , cosa difícil cuando los materiales con los que investiga son, por definición, "del otro lado" , de aquello de Jules Verne: "Il faut prendre des leçons d´abyme", hay que tomar lecciones de abismo. Cuando el sueño y la muerte se miran cara a cara, y cuando tenemos en nuestra mano frutas de la cosecha todavía por venir; cuando un sueño transforma unas llagas en un miembro curado, o un torpe viejo en un poeta inspirado, poner a enfriar la pasión puede parecer una prueba de sano escepticismo, pero también una frivolidad. En esa cuerda floja, entre la obsesión y el dilettantismo, se mueve el estilo de nuestro autor.

La mención a la "literatura fantástica" me parece, al terminar de leerlo, un hallazgo. Me interesa una zona mixta entre el sueño cotidiano y los sueños producidos literariamente. De ambos hay millón de ejemplos. La idea de mirarlos todos desde el punto de vista de la literatura fantástica contribuye a desdibujar las fronteras entre unos y otros, y eso, inesperadamente, enriquece ambas categorías.

La casuística de este volumen está a la altura del "libro de sueños" de Borges editado por Alianza; más, no se puede pedir. El libro es delicioso, con un ritmo en las ilustraciones que me acompañan en la lectura como si tuviese a mi lado un delicioso compañero. Es una herramienta necesaria para los interesados en el soñar. Es un estupendo regalo, para hacer y para que nos lo hagan; palabra de ex-librero.


viernes, noviembre 05, 2010

Un mundo acerca del soñar y sus consecuencias


Lo encontré en la mesa de novedades de la librería. ¡Vaya, me dije, libro nuevo en Atalanta... y lo firma Jacobo Siruela... a ver qué es esto, a ver...
Era un libro sobre el soñar.
Doble reacción: "qué bien, me lo compro", qué bonito libro, qué peso tan grato a la mano, qué elegancia, qué encuadernación, ¡y qué colección de ilustraciones... a ver, a ver qué dice la contraportada...
"este libro no trata sobre la interpretación de los sueños, explora los diferentes significados que tiene el verbo soñar en relación con la historia, lo sagrado, las dimensiones interiores de la conciencia, las paradojas y complejidades del tiempo y el punzante enigma de la muerte... "mierda, se me ha adelantado!"
Desde antiguo vivo una existencia miserable. Concibo sucesivas ideas de empresas que emprenderé -y que me llevarán derecho al mayor éxito- y al poco tiempo (al cabo de uno, dos, cinco, ocho, catorce años...) veo en el mercado esa misma obra -u otra semejante, más o menos semejante- realizada por alguien que , en vez de dejar germinar calmosamente la semillita, se precipitó a la acción y la concretó, la hizo cosa. Llevo años gestando pacientemente un libro acerca del soñar... y hete aquí que Jacobo Siruela -indisimulado alias de Jacobo Fitz James Stuart y Martinez de Irujo, conde de Siruela y editor de Atalanta, se me ha adelantado...
Pero, ¿será verdad que se me ha adelantado? ¿Tratará en este libro temas que yo mismo estoy tratando? ¿Tendrá un fin común con el de mi Magno Proyecto? Febril, abro el libro por su s primeras páginas... pag 41... hay un rabadito... ¡Arrrgghhh! ¡Es Vibia Perpetua, la misma de quien vengo hablando en los artículos pasados! ¡Y cuenta el mismo sueño de ella que el que cuento yo!
¿Qué voy a hacer? ¿qué voy a hacer? ¿qué voy a hacer? Ayer cayó en Bilbao el Euromillón, una cantidad legendaria de dineros, que puede caer en cualquier rincón de Europa, y yo había jugado a ese juego de azar, ¡y me pasó rozando! ¡A kilómetro y medio! ¡Y no me tocó a mi! ¿Cuando va a volver a caer en bilbao el euromillón, eh? ¿Y donde voy a publicar yo un libro de sueños -que todavía no está empezado, es cierto, pero que lo estará!- si alguien ya ha escrito y publicado uno?
¡Pero bueno, ¿qué he hecho yo para merecer esto?
En fin, recojo los trocitos de mi roto Yo y me pongo a hacer lo que hay que hacer: Voy a hincarle el diente al libro y lo reseñaré aquí mismo. Mientras tanto, adjunto algunos comentarios -¡todos laudatorios, jolín!- que se han ido publicando...

El mundo bajo los párpados
Jacobo Siruela Edicones Atalanta.
http://www.edicionesatalanta.com/

Andrés Ibáñez, en ABC de las Letras, dijo:
"El mundo bajo los párpados" no es en absoluto el libro...que este lector se esperaba encontrar. Porque no se trata de un ensayo de tipo general sobre el tema de los sueños, ni tampoco de una historia de los sueños, ni mucho menos de una especie de galería de curiosidades y noticias pintorescas. Se trata de algo mucho más infrecuente y todavía más estimulante... Es el territorio intermedio entre lo que podríamos llamar «mística» o religión (de las cuales nuestro autor se separa con claridad) y la visión mecanicista y literal de cierto pensamiento positivista que se presenta a sí mismo como «científico» o «racionalista». Es decir, el territorio intermedio de la hermenéutica, de Jung, de Hillman, de Patrick Harpur, de Corbin, de Eranos... Jacobo Siruela no se presenta como epígono de ninguna tradición, sino (y esto es lo más sorprendente) como pensador independiente, como agitador intelectual.”



Antonio G. Iturbe, en Qué leer, escribió:
“El mundo bajo los párpados” ... un libro que indaga en la influencia histórica de los sueños y en su naturaleza, pero sobre todo que reivindica su importancia para saber más sobre quiénes somos y de qué materia estamos hechos.
Una lectura rigurosa, inteligente, didáctica y apasionante."

Andrés Ibañez, en fronterad http://www.fronterad.com/

No podemos sino saludar con admiración y gratitud la aparición de un libro como El mundo bajo los párpados, una obra escrita con arrojo, pasión y brillantez, en la que Jacobo Siruela afirma que el estudio de los sueños, como el de los demás fenómenos psíquicos, es la pieza que falta en el horizonte de nuestra indagación intelectual, y que dicho estudio deberíamos tomárnoslo muy en serio.

miércoles, octubre 13, 2010


Progresión onírica y análisis estructural de los sueños.


ISBN: 978-84-613-9538-5
Autor: Ruiz Lafita, Ignacio
Fecha de edición: 08/07/2010
Encuadernación: Rústica
Idioma: Español
Páginas: 602

PVP 19,00€


Texto: Catálogo general de Librería Paradox, Octubre 2010.



Después de circular durante años por la red como un gran secreto a voces, puro boca a boca
-o web to web-, descubierto siempre con sorpresa y admiración, aparece publicado por fin Progresión Onírica y Análisis Estructural de los Sueños de Ignacio Ruiz Lafita.


Estamos ante un libro excepcional, una obra inmensa y original, referente inexcusable
en la literatura onírica, que en palabras del autor, "persigue dos intenciones genéricas:
por una parte hacer un poco de historia, componer una sucinta antología, elaborar un breve resumen que recojan los conocimientos básicos e imprescindibles de la onirología desde sus orígenes en las civilizaciones mesopotámicas hasta el día de hoy y los laboratorios del sueño;

y por otra parte, exponer nuestras propias y novedosas propuestas desde nuestra condición
de psicoanalista y el estudio profundo de Freud y sus herederos así como de las enseñanzas
que propicia el seguimiento exhaustivo de un proceso onírico a través del análisis estructural
de trescientos diez sueños relatados por el proceso analítico de varios años de duración.

http://www.terra.es/personal2/r.lafita/

miércoles, abril 21, 2010

Ignacio Ruiz Lafita




"Progresión onírica y análisis estructural de los sueños".


" Este libro es, tras los escritos de Aristóteles sobre los sueños, la Onirocrítica de Artemidoro de Daldis, la obra de Sinesio de Cirene, el Libro de los Sueños del renacentista Gerolamo Cardano y la inestimable Interpretación de los Sueños de Sigmund Freud, uno de los libros más interesantes que al día de hoy pueda leerse sobre el significado de los sueños y el papel fundamental que éstos desempeñan en el funcionamiento mental.

Y lo es no sólo por las innovadoras ideas que aporta acerca de la Continuidad y Progresión de la vida onírica, así como del Análisis Estructural de los sueños, sino también por la ingente labor de exégesis y síntesis efectuada por el autor sobre los conocimientos actuales que sobre la Función Onírica y el proceso de Simbolización que se produce en los sueños, proporciona la Historia de los sueños en general, y en concreto la historia del desarrollo de la teoría y de la práctica psicoanalítica a partir de las diferentes corrientes en las que se ha ido ramificando desde su aparición en el panorama científico, hace ahora cien años, así como también la visión que desde otras psicologías como la Evolutiva, la Cognitiva o la Analítica, y desde la Neurofisiología y la Onirología Experimental, se sostiene acerca de la vida onírica".

CAPITULO I: “Del Interés General de los Sueños”
Se procede a una revisión que el interés por los sueños ha despertado en el hombre a lo largo de la Historia. Se comienza con las aportaciones que la Antropología ha proporcionado acerca del mismo en los pueblos primitivos, se continua con las primeras civilizaciones, Egipto y Babilonia, las civilizaciones clásicas, Grecia y Roma, la Alta Edad Media y la Baja Edad Media, el Renacimiento, El Racionalismo del siglo XVII, La ilustración del siglo XVIII, el Romanticismo y el Materialismo del siglo XIX y se concluye con la obra freudiana y el descubrimiento del sueño REM en la mitad del siglo XX.

CAPITULO II: “Sobre la Función Onírica”
Comienza con una revisión de los descubrimientos que la Neurofisiología y la Onirología experimental han proporcionado en los últimos cincuenta años al conocimiento del fenómeno onírico y a las propuestas que sobre la función onírica han emitido los más prestigiosos investigadores en este campo, tales como N. Kleitman, W. Dement, M. Jouvet, P. Lavie, D. Foulkes, G. Vogel, A. Rechtschaffen, F. Snyder, R. Cartwright y otros. A continuación nos introducimos en el campo del psicoanálisis y otras psicologías y procedemos a una idéntica revisión del concepto de función onírica partiendo de las elaboraciones de S. Freud y continuando con las de C.G. Jung, H. Silberer, W. Stekel, A. Garma, E. Fromm, J. Piaget, M. Klein, W. Bion, H. Segal, D. Meltzer, M. Mancia y otros. concluimos proponiendo nuestras propias hipótesis basadas en la creencia de que la función onírica más sofisticada en el ser humano se halla en relación directa con el proceso de simbolización.

CAPITULO III: “Sobre la Simbolización”
Comenzamos revisando el concepto de simbolización aplicado a los sueños a través de la Historia haciendo especial hincapié en la obra de Artemidoro, Sinesio de Cirene y Gerolamo Cardano, para continuar con la obra de algunos filósofos como R. Descartes, E. Kant y A. Schopenhauer y enlazar nuevamente con Freud y el resto de los autores ya mencionados en el capítulo II, Jung, Stekel, Fromm, Piaget, Klein, Segal, Meltzer, Mancia, Pommier, Braunstein, Foulkes, a los que habría que añadir básicamente la obra de F. Saussure y de J. Lacan. En definitiva lo que se propone es una ampliación del concepto de simbolización para que deje de mantener una acepción meramente representativa/sustitutiva y abarque una acepción transformativa/evolutiva que permita dar cuenta del proceso de continuidad y progresión que en la vida onírica tiene efecto y abra las puertas a un posible análisis estructural de los sueños.

CAPITULO IV: “La Continuidad de la Vida Onírica”
En este capítulo se procede a un pormenorizado estudio de las causas subjetivas y objetivas por las cuales a través de la Historia el hombre en general, y más recientemente los investigadores y los psicoanalistas en particular, han permanecido ciegos a un fenómeno tan natural como reglamentario como es éste de la continuidad de la vida onírica. Al mismo tiempo se procede a una revisión de la obra de aquellos pocos autores, de entre los ya mencionados, (Artemidoro, Cardano, Descartes, Schopenhauer, Freud, Jung, Stekel, Foulkes, Meltzer) y de otros (Gómez Pin, Cartwright), que han atisbado o intuido la posibilidad o la realidad de dicho fenómeno.

CAPITULO V: “Análisis Estructural de los Sueños”
Se procede en este capítulo a una revisión de los diferentes modelos estructurales de la mente propuestos a través de la Historia y desde las diferentes corrientes del psicoanálisis, básicamente desde los postulados freudianos, kleinianos, bionianos y lacanianos, así como desde otras psicologías, (Jung, Foulkes). Por otra parte se sientan las bases para lo que hemos denominado el Análisis Estructural de los Sueños, esto es, el análisis del Contenido Translatente de los sueños, aquel que se halla en relación directa con los elementos estructurales de la mente, a partir del cual es posible contemplar en todo su esplendor no sólo la continuidad de la vida onírica sino también la posible Progresión de la misma allí donde se produzca, esto es, en aquellos sujetos sometidos a un proceso de análisis.

CAPITULO VI: “Progresión de la Vida Onírica”
Se procede en este capítulo a una explicación del concepto de Progresión en la vida onírica y a un rastreo a través de la Historia de la Onirología de la obra de aquellos autores que si bien no han sido capaces de vislumbrar dicho fenómeno al menos han contribuido a establecer sus fundamentos teóricos, tales como: Zambrano, Freud, Jung, Stekel, Segal, Mancia y Arenas. Concluiremos presentado una serie de ejemplos que ponen de relevancia la existencia de dicho fenómeno.

CAPITULO VII: “Ángel Diablo”
Consiste en una breve anamnesis de un caso clínico y en la explicación del método de trabajo seguido en el capítulo VIII.

CAPITULO VIII: “Novela Onírica”
En este capítulo se presenta un ejemplo práctico de cómo es posible aplicar el análisis estructural de los sueños a un caso clínico concreto con el objeto de poner en evidencia tanto la continuidad de la vida onírica como la progresión de la misma. Para ello se ha reunido y analizado la totalidad de los sueños relatados en un análisis, (310 sueños, durante un periodo de siete años).

CAPÍTULO IX: “Las Series Oníricas”
La totalidad de los sueños producidos por el sujeto a lo largo de su proceso analítico agrupados en series Fenomenológicas y Estructurales.
Fin del Resumen.

Este enlace es un homenaje a Ignacio Ruiz Lafita, autor de este interesantísimo libro acerca de los sueños, y miembro del equipo del IPETG de Alicante; a quien quise conocer este fin de semana allí en su ciudad solo para enterarme de su fallecimiento dos años atrás.
Nos conocimos vía Blog y nos manifestamos mutuo interés y simpatía hace 3 años. Y fuimos - fuí, quiero decir- dejando para más adelante el sentarnos a la misma mesa y escucharnos en vivo.

Este libro aparecerá pronto en su edición en papel. entretanto, que no haya un solo interesado en el tema que no vaya de inmediato a la página arriba indiocada; lo que allí va a wencontrar no se encuentra en ninguna otra parte.
Con mis mejores respetos, Ignacio Ruiz Lafita:
Francisco Javier Elizalde.

miércoles, marzo 10, 2010

Los sueños y los libros...



Ángeles Martín era parte del equipo de Formadores de aquella promoción temprana de la Formación en Terapia Gestalt de la que formé parte –en los tiempos primigenios, cuando en España había una única escuela de Gestalt, con una única promoción anual… . Entre otras enseñanzas , Ángeles nos dio los módulos de Gestalt y sueños. No es algo que yo haya olvidado...

Ahora ha escrito un libro, titulado Los sueños en Psicoterapia Gestalt , y la Editorial Desclee de Brower lo ha publicado en la serie Maior de su colección Serendipity. Allí hace pareja con su Manual práctico de Psicoterapia Gestalt.

Ángeles muestra su afición, su cariño por el tema onírico dándole las vueltas necesarias al asunto del soñar y lanzándose enseguida a hacernos partícipes de una colección de trabajos terapéuticos. A través de esos trabajos muestra el armazón mismo de la Terapia Gestalt, con todos sus postulados y todos sus considerandos .
Al mismo tiempo nos deja ver la irreductible originalidad de cada persona, que hace imprescindible la atención
plena por parte del terapeuta y su total disponibilidad para transitar caminos inéditos. Así que no es ni un libro
de recetas, ni un diccionario de símbolos oníricos, lo que nos congratula: de eso, ya había demasiado.

A los pocos días de haberlo comprado y leído, presenté un taller der sueños para formación, y decidí poner en práctica una de las ideas que había tomado prestadas, concretamente, la de trabajar el No-Recuerdo de los sueños con el auxilio de varios cojines de distintos colores. Anuncié que iba a utilizar esa herramienta por primera vez, y expliqué que la había sacado de Ángeles a través de este libro, y llegado el momento, trabajamos un sueño siguiendo esa línea.
Fue un trabajo provechoso; el soñador obtuvo ganancias que no esperaba y el grupo se ostró encantado con la riqueza del ejercicio. Gracias, Ángeles.

Para gestaltistas, estudiantes de gestaltista y gentes afines, es un libro necesario. Para los demás, los interesados en los sueños o en los asuntos del mal y del bien vivir, es una opción de lo más recomendable. Para mí ha sido motivo de aprendizaje y de unas cuantas sonrisas de cariño y gratitud.


domingo, febrero 01, 2009

pinchando globos.



"Toda la vida del soñador está contenida en cada uno de sus sueños".



He aquí la afirmación. Me la encuentro entre las notas que suelo trasegar a propósito de los sueños, y a estas alturas ya no sé si la tomé de alguien o si se me ocurrió a mí. Hoy, al encontrármela, he pensado: "¡Vaya obviedad!, ¡Vaya generalización!, y ¿adonde nos lleva eso?".

Porque,¿Pueden las cosas ser de otra manera que de esa, es decir, puede un soñador determinado soñar un sueño que no contenga en sí íntegra su vida?

Porque, ¿Puede algo de mí no contener íntegra mi vida en sí? Un pelo -o un pedo, para el caso-, ¿no nacen y toman forma de una manera única, consecuencia de mi forma física, de mis hábitos alimenticios, de mi dotación genética, de mis temores, de os ejercicios que hago o no hago, del día de ayer y este del de antesdeayer y así sucesivamente? Hay algo en mí que haya prescindido de ese hacerme que es mi historia desde que fuí concebido hasta el presente?

Cuando estoy soñando, ese sueño, con tales colores, con cuales personajes, que sigue este ritmo y este final, solo lo puedo haber soñado yo.

Por más que millones de personas repitamos sueños de huida, sueños eróticos, sueños de caída... cada sueño es imagen perfecta de su autor -y solo de su autor-.

bien.

Corolario: si así lo queremos, podemos buscar en cualquier signo señales de cualquier área de nuestras vidas. Indistinamente: partiendo por ejemplo de un sueño agitado podemos buscar reflejos de nuestra salud actual, de lo religioso, de cómo me va en el trabajo...

Ahora bien. esa misma anchura hace que sea extremadamente difícil dar con los códigos que descifren las imágenes oníricas.¿qué, en el sueño de esta noche, recoge la vivencia que yo tuve el, digamos, 14 de Agosto de 1966? Habrá átomo onírico que lo deje dicho, pero ¿Hay un Sherlock Holmes que sea capaz de desentrañar las pistas?

No sé si la frase inicial es mía o ajena, pero parece proclamar una verdad poco menos que trascendental y al final apenas enuncia una obviedad. (será mía...)


Pinchar globos, esa actividad gozosa y melancólica...


PD: Para los interesados en estas cuestiones...
-¿Cuales cuestiones?-
La identidad, la idea del inconsciente colectivo, la coexistencia de planos de realidad, la necesidad de prescindir de información para alcanzar formas manejables de conocimiento, qué sé yo...
para esos, recomiendo "Soy un extraño bucle", http://www.tusquets-editores.es/catalogo_titulo.cfm?titulo=2271 , que me lo han traido los reyes y me tiene agarrado, ahí, dale que te pego, a ver si lo termino de entender. Se subtitula "¿Por qué un fragmento de materia es capaz de pensar en sí mismo?" y, para quienes conocen el magno "Gödel, Escher, Bach", del mismo autor, decirles que es lo mismo que aquél pero menos arduo, más al alcance de un público ávido pero cultivado lo justito- es decir, más a mi alcance-.


sábado, noviembre 29, 2008

SOLARIS II

http://signodom.club.fr/Solaris/Solaris%20-%20images.html



... dans ces deux films (Tarkowsky et Sodhberg) ...beaucoups trop d'éléments importants ont été laissés de côté, notamment les formations solariennes et c'est vraiment dommage car celles-ci sont loin d'être des gadgets ou un simple décor, elles permettent de prendre pleinement conscience du caractère profondément étrange et incompréhensible de cette créature. On comprend alors mieux l'intérêt obsessionnel que lui portent les scientifiques qui cherchent à percer ses mystère, les efforts déployés depuis toutes ces années et l'ampleur de la déception causée par leur échec. Ironiquement, alors que le roman de Stanislas Lem parle des limites de la compréhention humaine, il semblerait que l'océan de Solaris soit au delà de celles des réalisateurs qui l'ont abordé jusqu'à présent et qui ont surtout vu dans ce récit un prétexte pour traiter de considérations personnelles plutôt que de l'adapter avec fidélité.

Así dice esta artista francesa que, inspirada por Solaris, se remangó y creó por sí misma imágenes de las "metamorfosis plasmianas" del océano; mirad la página, confiad en vuestros conocimientos de la lengua de Brassens y ved sus obras...

Para vagos, ahí va una
(simetríada)


LONGUS: se extienden kilómetros, "más que el Gran cañón", y surgen tras solidificarse en la superficie el mar en forma de coloide ("tumores osificados"), mientras que, a 15 metros de profundidad, la sustancia se hace dura como la roca y flexible como un músculo tenso. Las paredes se van elevando del lecho marino hasta alcanzar cientos de metros de altura, surcos animados en su interior de un movimiento tan vertiginoso que parece quietud. Se mantienen estables por semanas, estabilidad que en tal laneta es una anomalía. Los hay a millares.

Se supuso: que transformaban la materia; que asemejaban procesos respiratorios; que eran procesos alimenticios. "El polvo de las bibliotecas ha sepultado el repertorio infinito de las suposiciones".


MIMOIDES: Un disco sumergido comienza el proceso. Al cabo de unas horas, esa masa asciende y se divide en hojas, que se elevan lentamente. Acuden entonces crecientes tandas de olas, que muerden las hojas, que se elevan más, que son devoradas por olas mayores... Cientos de miles de toneladas caen, sew hunden, ascienden continuamente. Aparecen racimos piriformes. El fenómeno dura un día o semanas. Visto desde arriba, asemeja una ciudad que se recrea siempre. Aparecen nuevos pólipos. Si, en esos momentos, se muesra al mimoide un objeto inanimado, este se ve reproducido, grosera pero titánicamente, a escala 2.000/1; miles de veces mayor, y esto en cuestión de segundos.

Es posible posarse en el interior de un mimoide. Cuanto más cerca se lo mira, menos se asemeja a nada.
En los primeros años de exploración, "los investigadores se abaklanzaron literalmente sobre os mimoides, que fueron bautizados como "ventanas abiertas al océano". Pronto se vió que el estudio de los mimoides no levaba a ninguna parte.

SIMETRIADAS / ASIMETRIADAS: Torbellinos plasmáticos, en nada semejantes a nada humano, que aparecen de pronto, como erupciones y crecen vertiginosamente en torno a un temprano eje central. Tienen la propiedad de que aveces ilustran y otras veces niegan las leyes físicas. Parecen modelos tridimensionales de ecuaciones trascendentes. Se supuso (Fermont lo supuso) que eran verdaderas computadoras del océano vivo, una expresión infinitamente comleja de cálculos y análisis superiores. Inútil. Pueril. No se sabe.


"El repertorio de las formaciones que se producen regularmente en la superficie del océano vivo, y que es posible observar por decenas. y hasta por centenas en el curso de 24 horas, ocupa 300 capítulos en la obra de Gesse". Fenómenos observables; transitorios, que aparecen en la corteza de aquel mega-cerebro,; parecidos a cosas, parecidos a procesos... y los investigadores, los ligan a recuerdos, a asociaciones, a silogismos... y lo que encuentran, de nuevo, es el océano dispuesto a sorprenderles, a dejarles que jueguen con él, replegado sobre sí mismo, íntimo, único, inalcanzable.

Cuando miramos nuestro cerebro, o aquello que consideramos que es producto de la actividad de nuestro Solaris personal, solemos encontrarnos así. Observador y objeto de la exploración coinciden, y se empotran el uno en lo otro.
Sucesivas oleadas de científicos -de ideas, de eso que llamamos pomposamente "intuiciones- aterrizan -aterrizamos- en eso que es como nosotros, pero nos contiene; y lo que terminamos descubriendo son... recuerdos... tumores emocionales.... alegrías sin objeto... estructuras incomprensiblemente simétricas o asimétricas...
Algunas de las estructuras podían ser signos externos de actividad onírica del cerebro. Pero, ¿cómo distinguirlas de las otras?
¿Qué, qué, qué son los Sueños? ¿Vías de entrada a la comprensión de nuestra mente? ¿Residuos de operaciones sensoriales? ¿resultados visuales de cálculos prospectivos indispensables para nuestra homeostasis?
Italo Calvino contesta desde: http://anochecuandodormia.blogspot.com/2007/09/interviene-italo-calvino.html "No se sabe. No se sabe."

SOLARIS 1

Iñaki Aramberri, mi ilustrado colega, me pasó su DVD de “Solaris”, la película dirigida por Tarkovsky. La ví, dejándome levar por su ritmo irresistible (y lentísimo). El director ruso, (también George Clooney lo intentó dirigiendo una segunda e interesante versión), ha decidido ilustrar los aspectos intimistas de la obra de Stanislav Lem, y yo, como lector, me quedo con las ganas de “ver” gracias a la magia cinematográfica las formaciones características del Océano Consciente que es el planeta Solaris.


Me desperté en mitad de la noche con todo un argumento que liga esta novela con el mundo de los sueños. Al levantarme tomé el libro de la estantería: La portada de la edición de Minotauro (edición de 1998, dibujo de Oscar Chichón) representa: un cuerpo tumbado sobre sábanas azules que hacen pliegos; nos da la espalda; ante sus ojos, una escotilla triangular que le separa del exterior: un mar lleno de ondulaciones, del mismo color que las sábanas; de alguna manera lo mismo es más allá de la claraboya que más acá: circunvoluciones cerebrales azules, conciencia o materia, y ese alguien, conciencia y materia que vive, que “es” entre ambas.


Solaris es un planeta que es un océano consciente. Hace más de doscientos años que los hombres llegaron a él, establecieron una base permanente y comenzaron a estudiarlo. Los últimos llegados a la estación experimentan ante nosotros lo que sus antecesores tuvieron en su día ocasión de vivir: la extrañeza, la fascinación, el miedo, la soledad. El mundo/océano/Solaris interactúa con ellos; pero no sigue las premisas lógicas con las que interpretamos nuestra existencia terrestre. Parece generoso, cruel, irónico, desolador, pero van comprobando que Solaris no es nada de eso, sino lo que es. Y eso excede las capacidades humanas de conocimiento.


Cada obra de Lem es simultáneamente en unos cuantos planos de realidad. Esta es un clásico insuperable de la ciencia ficción, pero no es por eso por lo que la escogió Tarkowski, un metafísico. Trata de un hombre encerrado con sus recuerdos y de las senderos que ante él
se abren cuando esos recuerdos son terriblemente tristes. Y nos cuenta de la radical imposibilidad de tomar una decisión adecuada en momentos como ese, y al mismo tiempo
de la ineludible necesidad de lograrlo. Y de cómo el mundo es impermeable al suceder de lo humano. Y de la compasión, y de la belleza, y de la fortaleza con la que el minúsculo ser humano encara su devenir. Pero todo esto sirve como material contrastante para acercarse a una descripción de lo que sucede hasta configurar una Mente. Y para eso, amplificó un cerebro humano hasta el tamaño de un planeta, e hizo que las actividades cerebrales se pudiesen ver, observar – no, desde luego, comprender-.




¿Habla Solaris de los sueños? Ni por un momento!. Pero, allá por la página 130, el protagonista acude a la biblioteca de la estación y se entretiene con "la obra de Giese: Solaris, 10 años de exploración", y especialmente -y mientras lee, nos cuenta , resumidamente, lo que está leyendo-,
con los capítulos referentes a "las formaciones solaristas": fenómenos visibles en la superficie del océano ininterrumpido que se anhela que sean puertas abiertas al conocimiento de los procesos profundos del planeta. Y esas formaciones - y esas esperanzas- me parecen inspiradas, casi calcadas, del fenómeno de los sueños humanos.


sábado, julio 12, 2008

UNO VUELVE SIEMPRE A LOS MISMOS SITIOS DONDE AMÓ LA VIDA

Un par de soñadores: Lord Dunsany y Howard Philips Lovecraft. Y dos libros de cuentos: Los "Viajes al otro mundo", de Lovecraft y los "cuentos de un soñador". Ambos publicados en Alianza Bolsillo.




Primero conocí a Lovecraft, en aquella primera edición de Los Mitos de Chtulhu presentada por Rafael Llopis. El prólogo era extraordinario. Y la selección de relatos abría todo un fichero de autores desconocidos e incitantes. Lord Dunsany, autor de "Dias de ocio en el pais de Yann" era uno de ellos.



Ambos autores, el Lord y H.P.Lovecraft dicen de sí mismos que son "soñadores expertos".
Ambos nos cuentan que la geografía de su mundo onírico era tan estable
que, a voluntad, se dirigían noche tras noche, a determinados parajes
donde sabían de seguro que hallarían determinada fauna, tal aroma,
un culto particular a un dios específico, sus sacerdotes.
Ambos, no obstante, tenían inesperados encuentros con seres no previstos,
porque lo onírico es -nos dicen- alcanzable, pero no controlable.
Lord Dunsany fué primero, y con un estilo más bien sobrio, apenas se desparramó, apenas trampeó; Lovecraft tomó temas literalmente calcados de su predecesor, pero no lo plagió, fué más lejos y se permitió la exagerada longitud. En mi preferido de los relatos de esta selección, "En busca de la ciudad del sol poniente" creó pasajes,paisajes y paisanajes imperecederos.
Y ambos nos cuentan cómo,
en uno u otro momento
dirigían sus pasos -sus vuelos, sus inmersiones-
a una ciudad maravillosa
que resultaba ser finalmente
el hogar de su infancia.
(Leidos ahora por mí ya no me aportan sorpresa ni me excitan la imaginación; se me hacen pasmosamente ingenuos. Pero vuelvo a ellos y lo que sí que me despiertan es una sonrisa, el recuerdo de una librería de Pamplona, una residencia de estudiantes, un escalofrío...)

domingo, junio 29, 2008

LOS SUEÑOS Y LOS LIBROS, 8: Borges


LIBRO DE SUEÑOS. Jorge Luis Borges, en colaboración con Roy Bartholomew. Alianza Editorial.

Antología de la literatura fantástica, con Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares.
Manual de zoología fantástica. Con Margarita Guerrero.
El libro de los seres imaginarios. Con Margarita Guerrero.
Los mejores cuentos policiales, con Bioy Casares.

Estos títulos, los tengo yo como obras de Borges. Son antologías de textos ajenos, pero la selección , la melodía y el ritmo en ellos impreso los hace ser mucho más que antologías: verdaderas poéticas.
Tras haber ejecutado tales obras, no necesitaba Borges, creo yo, esta recopilación para nada. Miro con antipatía el copyright: María Kodama. Albergo la contaminada idea de que ella, la Viuda, ha dado a la imprenta todo lo que ha pillado sin más objeto que el de mantener manando el filón Borges. Ojalá sean prejuicios…
No encuentro ritmo, ni melodía, ni, desde luego, rastros de una poética. Agrega los capítulos, eso es todo.

Ahora bien, dicho esto, todo bien claro, recomiendo calurosamente la inversión: vale, y mucho la pena comprarlo. La erudición universal de Borges, y el entusiasmo y buen tino escribiendo de Bartolomew, nos ofrecen una colección ineludible.

(…en fin, TODA la obra de Borges es ineludible en lo tocante a sueños… "Las ruinas circulares", sin ir más lejos, )
Como autor de este Blog, este libro me jode. No me permito fusilarlo, así que cosa que le leo, cosa que… no voy a contar. Y eso que hay mayoría de textos que de ningún modo alcanzaría leyendo lo que suelo… pero…
Cuando Pierre Menard se propuso reescribir el Quijote se prohibió releer el texto original. Le comprendo, le comprendo. La cosa es lograr escribir el Quijote, o escribir el “Libro de Sueños”, pero sin copiar, sin copiar.
Pero bueno: hablar de un libro sin mostrar su estilo es de mala educación, y esta norma es superior a la de no fusilar. Así que doy un suelto que proviene de un viejo conocido:

CONVIENE DISTINGUIR
¿Por qué comparas tu mandamiento interior con un sueño? ¿Te parece acaso absurdo, incoherente, inevitable, irrepetible, origen de alegrías o terrores infundados, incomunicable en su totalidad, pero ansioso de ser comunicado, como son precisamente los sueños?
Franz Kafka


domingo, junio 01, 2008

De la samaritana / te distinguiste / no te pedí ni el agua / todo me diste.



Hablando de Castaneda nombré el Pomponio Flato, junto a Luciano de Samóstata. Ambos me han llamado mediante el Teléfono del Afectado, y a ambos les debo, como satisfacción, un espacio aquí. Comienzo pues con el Pomponio.
(si bien supongo que ya cada cual tendrá su Pomponio en la mesilla, me doy el gustazo de recomendarlo: Lo recomiendo. Adquiéranlo en los establecimientos del ramo. Si la crisis les vació los bolsillos, esperen tranquilamente tres años y aparecerá en un formato más asequible, y ustedes no perderán nada: Eduardo Mendoza, al paso de los años, en todo caso, gana.

…nos cuenta Don Pomponio:


Para recobrar el ánimo y las fuerzas, me siento en un banco de piedra y lucho contra la melancolía, hasta que me saca de mi ensimismamiento una voz rasposa que dice:
- Pobre hombre: hambriento y cansado en tierra extraña.
Miro a mis pies, de donde parecen provenir estas palabras y veo un cuervo con un pedazo de queso en el pico. En aquel momento se le acerca sigilosa una zorra, ladea la cabeza y le dice:
-No te dé pena. Ël mismo se ha buscado su infortunio. Es un filósofo.
-A lo mejor –replica el cuervo- no sirve para otra cosa.
- Un parásito –dice la zorra-. Su muerte no hará mal a nadie. Ahora, si tanta compasión te inspira, dale tu queso, amigo cuervo, y veamos si esto le reanima.
-Tú siempre quieres privarme de mi queso –protesta el cuervo.
Los dos animales se quedaron un rato en silencio y finalmente el cuervo preguntó a su compañera:
-¿Y si en vez de darle el queso le doy por el culo?
-¿Cuándo se ha visto a un cuervo hacer tal cosa? –dijo la zorra.
-Todo es empezar –repuso el cuervo.
-Espera –dijo la zorra-, tengo una idea mejor. Vamos a proponerle un acertijo. Di, Pomponio, ¿qué está sobre el hombre y bajo el hombre, antes de la vida y después de la muerte?


Mas, más tarde, Zara, la acogedora, hospitalaria y sabia en ardides, natural de Samaria, después de regalar a nuestro hombre el mejor rato de intimidad de su vida, le regaló esta interpretación:

“El sueño que tuviste es fácil de interpretar. La zorra y el cuervo son tu entendimiento y tus pasiones; lo que está arriba y abajo antes y después de la muerte, soy yo; el queso es el queso. El resto del mensaje, si hay alguno, no está en nuestro poder conocerlo hasta que el tiempo ordene su cumplimiento.

El asombroso viaje de Pomponio Flato. Eduardo Mendoza. Seix Barral Biblioteca Breve.

lunes, mayo 12, 2008

Entradilla técnica autoreferenciada: De este Blog y sus LINKS

Pasan los instantes y este Blog continúa, más allá de donde soñé que fuera a llegar
(y por derroteros que tampoco había previsto
y sirviéndome a fines inesperados
y encalando en arrecifes previsibles y aún previstos
y en otros inéditos)

y me está dando por explorar un poco más la herramienta en sí del Blog
(acuciado por otros Blogs que llevo/llevaré en otro ámbito y bajo otro impiulso).

Resultado: El margen derecho de la página se me está emborronando a base de añadidos experimentales -que no sé para qué sirven
coexistiendo con... A ver: ¿Cómo coloco un vanidoso "contador de visitas" como el que tiene todo quisque?...


En fin... LINKS: Estoy subiendo LINKS. De Sueños, por ahora, de sueños; procuraré que si alguien sigue mis consejolinks obtenga buenos réditos del viaje.

No se pierdan: "Progresión onírica... ", un trabajazo de psicoanálisis y sueños que logra en su primer capítulo - y de sobra- lo que yo quisiera lograr, y Trabajando con sueños Úbeda, el mejor libro-panorámica de las relaciones entre psicoterapia y mundo onírico que conozco en lengua castellana. Esos, se visitan y se adquieren para el propio disco duro porque en cualquier momento nos pueden servir. Es un consejo técnico, no lo echen en monedero perforado.
Seguiré por el momento este criterio en los Links que vaya añadiendo.

´sta siempre
El Escribidor

viernes, enero 25, 2008

Hacemos con los sueños lo que hacemos con las cosas






Entonces, Marco Polo habló:-


"Tu tablero, sir, es una taracea de dos maderas:ébano y arce. La tesela sobre la cual se fija tu mirada luminosa fué tallada en un estrato del tronco que creció un año de sequía: ¿ves como
se disponen las fibras?Aquí protubera un nudo apenas insinuado: una yema que trató de despuntar un día de primavera precoz, pero la helada de la noche la obligó a desistir".


El gran Kan no se había dado cuenta hasta entonces de que el extranjero supiera expresarse con tanta fluidez en su lengua , pero no era esto lo que le pasmaba.-


"Aquí hay un poro más grande: tal vez fué el nido de una larva; no de carcoma, porque apenas nacido hubiera seguido cavando, sino de un brugo que royó las hojas y fué la causa de que se eligiera al árbol para talarlo... Este reborde lo talló el ebanista con la gubia para que se adhiriera al cuadrado vecino, más saliente..."


La cantidad de cosas que se podían leer en un pedacito de madera liso y vacío abismaba a Kublai; ya Polo le estaba hablando de los bosques de ébano, de las balsas, de troncos que descienden los ríos, de los atracaderos, de las mujeres en las ventanas...
Es de Italo Calvino, de Las ciudades invisibles, traducido por Aurora Bernárdez, publicado por Minotauro (y, supongo, Siruela).


Calvino resuena también en este enlace

miércoles, noviembre 14, 2007

HE IDENTIFICADO EL ANTEPASADO DE ESTE BLOG

Encontré en Fnac -y se lo regalé de inmediato a mi novia- el "La vuelta al Mundo en Ochenta Días" de Julio Cortazar, en dos mini volúmenes, publicado y reeditado por SigloXXI.

En incontables ocasiones me había preguntado cómo podría hacerme con él, y he aquí que allí estaba, tal cual, mismo formato, mismas ilustraciones... Aunque, ¡un momento!, no del todo. Aquí , pag 114, vol II, hay páginas que no conozco. Bajo el título vuelta al día en el Tercer Mundo, hay páginas sobre VietNam y sobre niños de la calle venezolanos... que no estaban en la edición de 1970. Ergo...
¡Estaba Censurado! ¡La edición de siempre, estaba censurada! ¡Qué triunfo, qué homenaje para Don Julio! ¡Censurado, como cualquier Rojo de Mierda, como cualquier Masón, como un DisuelvePatrias! De verdad, me emocioné. Ganas me dieron de ir a su tumba -cuyo emplazamiento desconozco- y mostrarle las benditas pruebas de su definitiva reivindicación: "Cortázar, no sólo escribías como ninguno, sino que jodías como el que más!"

En fin, que me emociono... Volví a abrir las amadas páginas y al poco tuve la más irrebatible de las revelaciones: es allí, en esas páginas, donde bebe mi Blog las aguas de su método y su propósito.

En su día, treinta años hará, este libro fué para mí guía y oráculo, modelo y catálogo. Mamé de él la desvergüenza ante la contradicción, el abuso para con la sintaxis, la ternura contenida en el sarcasmo, el uso de las tijeras para alcanzar mediante el collage lo inalcanzable mediante la línea recta. El perder el tiempo como forma de señalar áreas de descanso, la despreocupación ante el aparecer pedante -aunque esta frase sea más bien de Miguel Espinosa-, la idéntica identidad entre lo SSSerio y lo CCCorriente... Y a citar, a citar con descaro, a citar como medio de expresión.

Pero, mucho más: de aquí extraje -literalmente de aquí- material de investigación para dos décadas de mi vida. Véase si no: Echando cimientos encima de Don Julio Verne, vino José Lezama Lima con su Paradiso, que me acompañaron por 12 años en forma de librería y por 20 en forma del mamotreto de Ediciones La Flor que me sirvió de almohada tantas veces. Sobre todo, sobre todos, Paradiso: José Lezama Lima, Fronesis yFoción, Oppiano Licario, Rialta, la abuela Munda yel tío Alberto Olalla, el Coronel, el Vasco, el crítico musical y el legionario romano...


Pero no sólo... Sir Georges Frazer y la Rama Dorada. Octavio Paz. Y Macedonio Fernandez. Y Thelonius Monk!!! Y Lester Young!!! y El Maestro y Margarita, ¡¡¡Y el Tristan Shandy!!! Y Marcel Duchamp, y Man Ray, y Leopoldo Marechal, y el mismísimo Jorgeluisborges...

(y El hombre Sin Atributos de Musil, y La Muerte de Virgilio de Herman Broch, que no alcancé a disfrutar ni a entender )

Y Luis Amstrong, Enormísimo Cronopio!!! Y... los incontables otros

Me sucedió para con estos libritos que los leí, los incorporé y partí en dirección a los rumbos que marcaban, y allí me los dejé, y se quedaron, como cáscaras de cigarras, vacías, olvidadas, mientras yo me alimentaba de los jugosisísimos frutos que allí hallé descritos; y sólo ráfagas de nostalgia me hacían recordarlo. Hoy,al volver a tenerlos, he sido consciente de lo profundamente que me marcaron y cómo los incorporé.

(a mi rara manera de pueblerino navarro, claro, ayuno de sus cualidades y con defectos del todo inachacables al texto original ni al espíritu del texto original)





y cómo este baul de saxtre que es el Blog de mis amores reproduce, siquiera esperpénticamente, la oblicua y sonriente manera de ser serio de Don,

Don,
Don
Julio Cortázar.

(¿Y, habla sobre los sueños? Pues no, no habla sobre los sueños, ya vé usted, aunque habla desde los sueños, con los sueños, bajo los sueños, contra los sueños, tras los sueños...

martes, septiembre 04, 2007

Interviene Italo Calvino

Italo Calvino escribió en 1983, hacia el final de su carera, “Palomar”. En la edición española de Alianza dicen que es una novela, pero es otra cosa.

“Serpientes y calaveras”, página 98: De los 27 cuentecillos que componen el libro, éste es mi preferido. Cuenta otra de las aventuras del señor Palomar, que es un avezado observador que no se mezcla nunca con lo observado (salvedad hecha de aquella vez en que intentó dejar muy muy muy claro a una bañista en topless que no se sentía en absoluto concernido ni conmovido ni nada de nada ante la visión de su desnudo pecho…).


El señor Palomar visita las ruinas de Tula, capital de los Toltecas, acompañado de un amigo experto en aquella enigmática cultura. Este le muestra detalles, fragmentos de los Atlantes, unas columnas antropomorfas, y de los frisos, y de los patios, porque, le explica, en México, cada objeto, cada detalle de bajorrelieve, significa algo que significa algo que a su vez significa algo. Y mientras pasean, van coincidiendo con cierto grupo de visitantes: escolares mexicanos, guiados por un compatriota pequeño, de tez aindiada, que se va deteniendo ante las obras y diciendo en cada ocasión: “No se sabe lo que quiere decir”.



Al señor Palomar le pasa como a mí: disfruta con las explicaciones, pero se fascina con el guía indio. El amigo, sabe; hasta ochenta explicaciones, bien engranadas, acerca de cada cosa; el otro, señala la cosa y cuida de que la intelectualización no tome el espacio que es de la contemplación. Así que el señor Palomar y yo nos sonreímos y, secretamente, nos juramos adoptar el método del “No se sabe lo que quiere decir” y al instante , dice Calvino:


“sabe que nunca podrá sofocar la necesidad de traducir, de pasar de un lenguaje a otro, de figuras concretas a palabras abstractas, de símbolos abstractos a experiencias concretas, de tejer y volver a tejer una red de analogías. No interpretar es imposible…”
Apenas los escolares desaparecen tras un recodo, la voz obstinada del maestrito prosigue: “No es verdad lo que dice aquel señor. No se sabe qué quiere decir”.

jueves, julio 26, 2007

sueños y lenguajes: Castillo Colomer


I: EL SUEÑO

“Estaba en una fiesta con mucha gente. Había mujeres, todas ellas con vestidos brillantes, con lentejuelas que brillaban”.

Citado por Javier Castillo Colomer en la página 78 de su “Los sueños en la vida, la enfermedad y la muerte”, subtitulado “claves para una hermeneútica” y publicado por Biblioteca Nueva en Madrid, el año 2005. Nos dice que es cita de Angel Garma, en la página 214 de su “Tratado mayor del psicoanálisis de los sueños”, publicado por Tecnopublicaciones en Madrid el año 1990.

II: LA INTERPRETACIÓN
+.- ¿Podría explicarme esa entrada anterior que nos viene de endilgar?.
- Pues es un sueño. Todo un sueño. Y nada menos que un sueño..
- Los he visto menos escuetos, a fuer de sinceros..
- Menos escuetos, pase, pero más ricos en menos espacio, déjeme que lo dude..
- Y esa riqueza que me está usted señalando, ¿ me haría el favor de desplegarla ante mí? .
- ¡Y cómo no! Sólo que….
- ¿solo que … ¿qué de qué?.
- solo que de un lector listo, educado, informado, a su imagen y semejanza, hubiese yo esperado que resolviese la menudencia que es el significado de este sueñazo. En fin, voy a darle unas pistas. Primera: Lo soñó una médico..-
-¿?
.- Más completo, y paso a citar a Castillo Colomer/ Angel Garma: La mujer en cuestión era una profesional de la medicina que estaba en formación psicoanalítica y tenía dudas de que su trabajo de promoción fuera bueno, temiendo que su psicoanalista estuviera descontento por ello..
- ¿?.-
¿Más pistas? Había tenido dificultades guante sus partos, que habían tenido lugar en el curso del tratamiento psicoanalítico..
- ¿?.
- durante la segunda guerra mundial experimentó angustias intensas ante la fantasía de ser quemada en un campo de concentración..
- ¿y quien no?.
- El sueño citado le sobrevino un día que tuvo la fantasía de que uno de sus hijos hubiese tenido un accidente.
-¿?
- Última pista: “Debido a su formación médica, la paciente asoció las lentejuelas del sueño con los folículos de Graaf del ovario..
- ¿¿??
- Pues eso, que ya nos lo aclara Castillo Colomer: Lentejuelas de vestido/Folículos de Graaf.
Y le largo lo que queda: De otras asociaciones se siguió que las otras mujeres eran representantes de la soñadora y que los vestidos simbolizaban membranas fetales,
o sea que dichas mujeres estaban dotadas de una óptima capacidad genésica, dado que lo que brilla puede significar al mismo tiempo el nacimiento (ser dado a luz) y el fuego del horno de cremación. Según Castillo, según Garma el contenido del sueño solucionaba FICTICIAMENTE (sic) todos los conflictos traumáticos de la analizada, que podían resumirse en esta fantasía:
“Qué importa que no fuese aprobado su trabajo de promoción o que su hijo pereciese en un accidente, si ella era una mujer con tanta capacidad para embarazarse y dar a luz a tantos hijos materiales y también espirituales, que la pérdida de un hijo o de un trabajo podían tenerla sin cuidado”..
- ¡!.
- de todas formas, de todo esto, lo que a Castillo Colomer le interesa destacar, según él mismo dice, es que este sueño aparece “ ni más ni menos que como la expresión de una defensa maníaca que encubriría una intensa desesperación latente ante la posibilidad de fracasar,
una importante desconfianza con respecto a los demás y un sometimiento al psicoanalista
como figura perseguidora. En esta línea, afirma nuestro autor, incluso se podría ir más allá y vislumbrar la impronta del “trauma del nacimiento” “ que configura lo brillante del contenido manifiesto”.Y yo le digo: quiere usted darme su digna opinión acerca de lo expuesto?.-
.- Vale, pido tiempo. Tiempo para preparar mi respuesta. ¿Puedo, no? Pues lo pido. Adiós.
.- Adiós.

III SOBREVOLANDO

Una vez alguien trabajaba un sueño que incluía una casa; una casa con una parte superior noble
y un sótano tenebroso. Al adentrarse en el sótano descubrió una pequeña piscina, que estaba llena de pececillos, como un magma en ebullición. Y se quedó mirándolo, encantada, recordando aquellos pececillos que en su casa atesoraban como el mejor cebo posible para los peces, y cómo en su casa llamaban a aquello “el tesoro”. El sótano acogía un gran tesoro, venido del pasado a iluminar el presente.
De ningún modo hubiese acertado yo en el simbolismo de aquel ovillo de peces en un ambiente oscuro; ni por casualidad. Ni en cien años. Era el sueño de aquella soñadora, y eran sus símbolos.

Una mujer, doctora, que sueña con un baile, asocia las lentejuelas de los trajes con los folículos
de Graff, y cae en la cuenta de qué valor concede a su trabajo y a su maternidad. La pescadora utilizó símbolos de faenas del mar; la doctora, elementos anatómicos. ¿No son actividades en todo equivalentes?
Así que ... ese mosqueo que se deja notar en el comentario sobre la interpretación del sueño en la entrada anterioranterior, es sólo puro prejuicio: no alcanza a ser la ironía que pretende . Jamás hubiese yo asociado Folículos con lentejuelas como nos cuenta Castillo Colomer que sucedió,
pero fue ella, la soñadora - de quien se nos dice que era doctora- quien hizo su propia asociación: no su psicoanalista. Era su sueño y son sus símbolos.
Soy testigo de que nada hubo de forzado en aquel trabajo con el sueño de los peces, pero del tono de mi diálogo se deduce que imaginé que sí lo hubo en el de la doctora. No quedé nada contento con ese diálogo precedente, y si lo mantengo en vez de eliminarlo es porque lo ofrezco como ejemplo de un texto que dice hablar acerca de algo pero en realidad está diciendo del estado de ánimo de quien lo escribió.

IV EL LIBRO

Es un volumen apasionado, lleno de aventura. Junguiano, o post junguiano. Atrevido, generoso; difícil, pero enriquecedor. No puedo decir que me gustó; sí que me valió la pena el esfuerzo de leerlo, que me alegro, que me motivó, que sí.

sábado, junio 23, 2007

Gramáticas y sueños.- 4: alusión a Raymond Roussel

Ciertos escritos, están marcados - o así lo parece- con el sello de Hipnos. Antes he citado a Maria Sabina y al bardo Amergin, cercanos de uno u otro modo al soñar. Y ni puedo ni quiero evitar el asunto Surrealismo, solo que es tan vasto ...
Ya he ido colgando imágenes de Salvador Dalí, de Giorgio di Chirico, de Rene Magritte, y citas de André Breton y de Luis Aragon. Aquella estirpe, surgida de pronto, reveló por su nacimiento una legión de antepasados a los que no se habían encontrado nexos comunes.

Leerse la Antología del humor Negro de André Breton ( en Anagrama, más accesible y barata y no menos interesante ni divertida que la Historia de los Heterodoxos Españoles del anómalo cronopio Menendez Pelayo) suplirá cualquier enumeración de esos antepasados. Voy a amontonar algunos nombres: Jean Potocki, Barón de la Motte Fouque, William Beckford de Fonthill, S.T.Coleridge, Isidore Ducasse, Jean Cazotte, Petrus Borel, E.A.Poe, gentes poseidas. Gentes de aquellas que de pronto caen en un pozo y salen diciendo “un no sé qué, que quedan balbuciendo”, y que nos ofrecen un seguro tobogán por el que deslizarnos hasta el vasto mundo de lo soñado.

No encuentro puntos literarios comunes entre ellos, más allá de la irrupción de lo extraño en sus escritos. Solo que es un Extraño que hace que todo, de pronto, encaje, que sugiera, que nos contagie.

Raymond Roussel es , que yo sepa, un caso único. Hizo lo que los Conductores Suicidas de las autopistas: apretó el acelerador “contra” la corriente de coches. ¿Cómo? Se propuso un Sistema. Consistente en “yuxtaponer dos palabras fonéticamente semejantes, añadir especularmente algunas más y obtener así una frase… ¿carente de todo sentido? ¿llena de dobles sentidos?... En todo caso, una vez obtenida la frase, se trataba de ilustrarla mediante sucesivos cuadros tirando a inmóviles (como en el sueño de Maxen).

Todo juego fonético era bienvenido. Así, su obra Impressions en Afrique, (impresiones en África), es un juego de palabras con “Impresión a fric”, que podria traducirse como “impreso a mi costa”, que era la forma real como el rico Roussel lograba que se imprimiesen sus obras: corriendo él con los gastos. “Pillard”, bergante y “billard”, billar, se asemejan… y no tienen nada que ver entre sí… ¡qué ocasión, se decía Raymond, para intentar un relato que comience por la una y termine con la otra!.

Pero abramos al azar las Impresiones en Africa, traducidas , y muy bien, por Estela Canto para las Ediciones de la flor:

“uno a uno, todos los hilos sonoros, probados aisladamente por el ir y venir de la ramita, dieron dos sonidos simultáneos de amplitud parecida. Juntos o disonantes, los intervalos diferían todos, dando a la experiencia una divertida variedad.
El adolescente, dejando el arpa y el arco, tomó las dos piedras oscuras y las golpeó violentamente una contra la otra sobre la espesa candela colocada en un ángulo del lecho; un grupo de chispas, brotadas al primer golpe, cayeron en parte sobre la mecha, muy combustible, que llameó enseguida.
Cargada de una brusca rareza, revelada por la cercana iluminación de la tranquila y recta llama, la sustancia misma de la candela pareció ser la pulpa porosa y apetitosa de algún fruto de delicadas nervaduras.
Pronto la atmósfera fue sacudida por un formidable crepitar, surgido de la candela que, al consumirse, imitaba el sonido del trueno.
Un corto silencio separó el primer trueno de otro ruido todavía más violento, seguido por algunos rugidos sordos, que señalaron un periodo de apaciguamiento”

Preciso. Trasparente. Indescifrable. Capaz de suscitar evocaciones. Ese es el estilo.

“A eso de las cuatro, aquel 25 de Junio, todo parecía listo para la coronación de Talú VII, Emperador de Ponukelé, Rey de Drelchkaff.”
Esa es la frase que abre el libro. Y allá por la penúltima página 294, nos dice:

“En cuanto a la urraca, desempeñaba ahora su papel con infalible seguridad, y el emperador sólo tenía que elegir el momento para probarla. El mismo ilota había de ser movido por el pájaro sobre los dos rieles que Norbert acababa de fabricar con una cantidad de bofe solicitado al camarero”

Pero R.R. nunca intentó escribir sueños. El, como Poe, creía haber hallado un sistema de creación exclusivamente racional, ajeno al error subjetivo; era un abstracto, no, un presurrealista, no, un ser bizarro que juntaba objetos y requería nuestra atención a su discurso. Y nosotros miramos sus objetos y caemos hipnotizados, y no le hacemos ni pizca de caso a lo que nos cuenta, absortos en rosarios de recuerdos que nos conducen en derechura hasta la más innominado de nuestro corazón. Tal y como si fuesen sueños…

Pero este campeón, este artista único en el arte de contar sus sueños, no contaba sus sueños, no. No soñaba. Se drogaba para dormir, para no soñar. Y se tomaba en serio estos asuntos. He aquí, según la instrucción de su deceso cuanto:

“El papel adjuntado a los autos empieza el domingo 10 de Junio. Esa tarde, a las seis, Roussel tomó 6 comprimidos de Phanordome e igual cantidad a la una y media de la noche. El día 26 empezó a las 5 ½ de la tarde con 8 de Hipaléne; tomó otros 2 y luego otros 4 a las 9 ½; otros 30 en total durante la noche. El día 27: un frasco y medio de Veriane. El 28: a la 16.30, tres comprimidos de Rutonal, otros 3 a las 18 y otros 12 durante la noche., con el resultado de tres horas de sueño. El 29, Sonéryl: 4, a las diecisiete, 4 a las dieciocho y treinta, sueño a las veintidós. Durante la noche, otros 13. Tras un sueño de doce horas y cuarto, “euphorie extra” durante 24 horas. El 30: Smnothryl, 19 píldoras, sin euforia pero con seis horas de sueño. El 1 de Julio, un frasco de Neurinasse. El 2: utro frasco, de Acetile. El 3: 10 comprimidos de Phanodorme. El 4: un frasco y medio de Veriane, medio de Neurinase. El 5, dos frascos de Veronidin….
Y así sigue. El 11, 34 comprimidos de una vez, todos de Rutonal. El 13, hace su última anotación: Sonéryl. Los cuarentaytantos comprimidos pudieron con él, que por lo que sabemos, hubiese continuado viviendo y probando combinaciones de pastillas, jarabes y vocablos con la misma “euphorie extra” que tanto gusto le daba.

(saco estos datos de un trabajo de Leonardo Sciacia, "Autos relativos a la muerte de Raymond Roussel", incluido en "En tierra de infieles", editado por Bruguera en Libro Amigo en aquellos años en que Libro Amigo y Bruguera eran lo que eran. A buscarlo en la Cuesta Moyano, señores: ¡Es Sciacia!)

Así que, Amiguitos: los experimentos, con gaseosa, tanto con barbitúricos como con calembures! unos y otros puede que nos trasladen a lugares... cómo decirlo...

jueves, marzo 29, 2007

1983

En un restaurante del centro, Haydée Lange y yo conversábamos. La mesa estaba puesta y quedaban trozos de pan y quizá dos copas; es verosímiñ suponer que habíamos comido juntos. Discutíamos, creo, un film de King Vidor. En las copas quedaría un poco de vino. Sentí, con un principio de tedio, que yo repetía cosas ya dichas y que ella lo sabía y me contestaba de manera mecánica. De pronto recordé que Haydée Lange había muerto hace mucho tiempo. Era un fantasma y no lo sabía. No sentí miedo; sentí que era imposible y quizá descortés revelarle que era un fantasma, un hermoso fantasma.
El sueño se ramificó en otro sueño antes que yo me despertara.





"Atlas". J.L.Borges.