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lunes, julio 11, 2011

Uun centenar de personas hemos compartido durante 10 jornadas  mesa y cama en la Casa Grande de Valdivielso.

De día, un apretado tapiz de emociones; de noche, un denso tapiz de sueños.

Cada mañana, al despertar, uno abría las cortinas de las ventanas esperando ver el paisaje lleno hasta los topes de amores frustrados o incipientes, de padres brutales, de hermanos desaparecidos en combate, de brotes de nuevos clanes de amistad, de golondrinas gigantes, de escaleras de caracol sin comienzo ni tope...

y allí estaba la Aurora, la de rosados dedos, en toda, toda, toda su prístina desnudez: como el primer día del mundo.

Entretanto, Anónimo me enviaba este poema admirable que ahora encuentro esperando entre mis correos. Gracias, Anónimo...


INSOMNIO

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No lo sabes. Yo en desvelo, y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño y por el mar las naves.
En cárceles de espacio, aéreas llaves te me encierran, recluyen, roban. Hielo,cristal de aire en mil hojas.
No. No hay vuelo
que alce hasta a ti las alas de mis aves.
Saber que duermes tú, cierta, segura
-cauce fiel de abandono, línea pura-
tan cerca de mis brazos maniatados.
Que pavorosa esclavitud de isleño,
yo insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.


Gerardo Diego. "Alondra de verdad, 1941.

sábado, febrero 12, 2011

mira, mamá, lo que sé hacer...


Wislawa Szymborska


Elogio de los sueños


En el sueño
pinto como Vermeer van Delf.
Hablo el griego con soltura
y no sólo con los que están vivos.
Conduzco el coche,
que me obedece.
Tengo talento
escribo grandes poemas.

Escucho voces
casi como los graves santos.
Se asombrarían
lo bien que toco el piano.
Vuelo, tal como debería hacerse,
es decir, por mí misma.
Cayendo del techo
sé caer suavemente en lo verde.
No me resulta difícil
respirar bajo el agua.
No me quejo;
logré descubrir la Atlántida.

Me alegra poder despertarme
siempre antes de la muerte.
Apenas estalla la guerra
me doy vuelta al otro lado.
Soy, aunque no lo necesito,
hija de la época.
Hace un par de años
ví dos soles.
Y antes de ayer un pingüino
totalmente nítido.


 
Wislawa Szymborska

lunes, enero 24, 2011

esta costumbre de morir a diario...

Nocturno  por    Elias Nandino
Cada mañana, al despertar, resucitamos;
porque al dormir morimos unas horas
en que, libres del cuerpo, recobramos
la vida espiritual que antes tuvimos
cuando aún no habitábamos la carne
que ahora nos define y nos limita,
y éramos, sin ser, misterio puro
en el ritmo total del Universo.

Porque al dormir morimos sin saberlo;
nos vamos al espacio en ágil vuelo
sin perder la unidad que nos integra,
y somos como somos: idénticos, sin cambio,
extensos y desnudos
como el azul en el temblor del aire.
No extrañamos el cuerpo; no sufrimos
la ausencia de la piel que nos cobija;
somos como antes de nacer: etéreos,
vivos en plenitud de firmamento
y penetrantes como luz en sombras.

Y nadie, cuando duerme, acaso piense
que yace en los dominios de la muerte:
porque el cansancio, apenas agonía,
nos borra la razón,
desciende con ternura nuestros párpados,
apaga nuestros ojos,
anestesia la carne y nos separa de ella
para dejarnos vivos en el sueño.

Y esta costumbre de morir a diario,
sin dolor, sin sorpresa,
natural como el agua
que se deja atraer por el declive,
no nos deja pensar que es una muerte
cada vez que dormimos,
y que, de cada muerte transitoria,
aprende nuestro ser
la verdad de morir su muerte eterna.

jueves, enero 13, 2011

Le Cauchemar,

en   http://pincelsinverbo.blogspot.com/
Cauchemar, Louis Janmot






-Acá te traigo el amor- dijo Cauchemar (pesadilla).
-¡Noooooooooooooooooo!- fue la respuesta dada
a un paso del abismo,
corriendo directamente hacia el abismo.

martes, diciembre 14, 2010

La barca de Caronte


La barca de Caronte tiene colgado el cartel de completo.

Allá van  el padre ( el Padre, dicen ellos) de Enrique y Fernando de Diego, quien tras un sprint final de 16 horas, sin resuello, saltó a bordo, finalizó su carrera.

En bicicleta llega  Juan , el padre de Consuelo, a quien su hija le dice,  ahora tú, Marinero, Viejo Lobo navegas hacia altamar, te pierdes en el horizonte de nuestros ojos, Mar a dentro…
Lo más que podemos desear es que tu navegación esté siendo apacible, luminosa, profunda.

A punto de perder el barco, en el último minuto se apunta  Ana, directora de teatro con quien aprende Amor, a la que  "siempre me dice que no le diga a los chicos que hacer, ni como hacer, sino que tan solo les de el espacio para que lo descubran".

Y Morente, claro, callado y cantando.

Suenan siguiriyas

"Oleaíta, mare de los mares,
qué fuerte venéis!
Se habeis llevao un cacho de mi alma
y no me lo traéis"

lunes, diciembre 13, 2010

morente moriente



  en el Arriaga canta mañana
Enrique Morente,
¡No perdérselo!

Cantará -cómo no- aquella última carta de don Miguel de Cervantes que se atrevió a musicalizar en  "Sueño de la Alhambra",
 aquella que dice así:

Puesto ya el pie en el estribo,
con las ansias de la muerte,
gran señor, ésta te escribo.
Ayer me dieron la Estremaunción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies a Vuesa Excelencia; que podría ser fuese tanto el contento de ver a Vuesa Excelencia bueno en España, que me volviese a dar la vida. Pero si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos, y por lo menos sepa Vuesa Excelencia este mi deseo, y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle que quiso pasar aun más allá de la muerte, mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía me alegro de la llegada de Vuesa Excelencia, regocíjome de verle señalar con el dedo, y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas,  dilatadas en la fama de las bondades de Vuesa Excelencia. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de Las semanas del jardín, y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía, que ya no sería ventura, sino milagro, me diese el cielo vida, las verá,
y con ellas fin de La Galatea, de quien sé está aficionado Vuesa Excelencia. Y, con estas obras, continuando mi deseo, guarde Dios a Vuesa Excelencia como puede. De Madrid, a diez y nueve de abril de mil y seiscientos y diez y seis años.
Criado de Vuesa Excelencia,
Miguel de Cervantes

viernes, noviembre 19, 2010

Carlos Edmundo, en Amiens, Noviembre de 1997.



"... tan lejos del melos orgiástico dionisíaco como de la claridad apolínea,
el destino de la poesía no ha cambiado ni cambiará nunca,
porque estriba sempieternamente en la aparición del sueño en la vida.


Y el sueño -esto es, la vida-,
hermano gemelo de la muerte,
nos canta a todos
en la música de la sangre
la melodía de lo eterno".

miércoles, noviembre 17, 2010

salinas y piedras y sueños

un fragmento de Pedro Salinas


No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
(... )

escribir para describir

"Estas cosas me pasan cada noche..."




En la nada pura todo un mundo nuevo
explota y se extiende y luego se extingue

y queda tan limpia la nada después
como antes lo estaba, limpia hasta del tiempo,

sumida en la nada, nada renovada ,
que sin hacer nada se queda preñada

y sabe llenarse de más universos
gestarlos, nacerlos, vivirlos, morirlos,

y como si nada, con su carcajada,
vuelve a quedar nada cuando me despierto.


(Zurbano Rimpoché: "A buen seguro solo nada existe". Imprenta Zunzarren, Grocin, 1953)

martes, noviembre 16, 2010

un sueño,neruda, una piedra.


...este sueño me pasó en Colombia, patria reconocida de las supremas esmeraldas.
Sucede que allí buscaron una para mí, la descubrieron y la tallaron, la levantaban en los dedos todos los poetas para ofrecérmela, y,
ya en lo alto de las manos de todos los poetas reunidos, mí esmeralda ascendió, piedra celestial, hasta evadirse en el aire, en medio de una tormenta que nos sacudió de miedo. En aquel país las mariposas, especialmente las de la provincia de Muzo, brillan con fulgor indescriptible y en aquella ocasión, después de la ascensión de la esmeralda y desaparecida la tormenta, el espació se pobló de mariposas temblorosamente azules que oscurecieron el sol envolviéndolo en un gran ramaje, como si hubiera crecido de pronto en medio de nosotros, atónitos poetas, un gran árbol azul.
Pablo Neruda: Las piedras del cielo
(con una licencia poética...)

piedras llaman a piedras-1


Como comentario a la piedra ofertada a carlos edmundo, Miguel dijo...

En homenaje a los Hombres,y en particular a los poetas!

Azul
que bonita combinacion de letras

a z u l

vis
u
ddha

como el mar
como el cielo

COMO TU

Así es mi vida,
piedra,
como tú; como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centellas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra de una Lonja,
ni piedra de una Audiencia,
ni piedra de un Palacio,
ni piedra de una Iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que, tal vez, estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera ...

Leon Felipe



sábado, noviembre 13, 2010

¡¡¡AHORA SÍ QUE LA HEMOS JODIDO!!!

El mundo de hoy en día, ¡qué jaleo!
... Las stock options, las lapidaciones y los piratas en el Golfo Pérsico, y en Cataluña los mosquitos-tigre, y el cólera en Haití, y el precio del tabaco, y Ratzinger y Putin, y el mar sin tiburones...
Todo eso lo entendía aunque no me gustaba; pero me lo callaba y, en fin, me resignaba, y mis mocos sorbía...
pero hoy, ¡Ha sido horrible! ¡Murió Carlos Edmundo!
Pero... ¿no estaba muerto?
Yo creía que sí. Qué sé yo: echaba cuentas y le hacía difunto, y todo me encajaba: privado de él, el mundo se había vuelto loco, y así nos iba a todos: de culo y contra el viento. Pero si estaba vivo, si su npresencia hermosa pesaba en el platillo de la Total balanza que pesa la existencia, y hacía contrapeso a tantas salvajadas, y al asco le quitaba su torpe señorío, y asaba la sosera al rescoldo de un verso, y llevaba un sombrero como tres vaticanos, y de golpe no está... ¿qué va a ser de nosotros ahora que se ha ido?
Él, que para pedirnos callaos y escuchad el viento del desierto nos miraba de lado y en susurros decía:
Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra .
Él que cada vez que contraía matrimonio perdía la sesera y se casaba de una vez con todas, y se decía cada vez que iba al servicio sin confundirse con la letanía:

Ella es mi escarabajo sagrado
Ella es mi cripta de amatista
Ella es mi ciudadela lacustre
Ella es mi palomar de silencio
Ella es mi tapia de jazmines
Ella es mi langosta de oro
Ella es mi kiosko de música
Ella es mi lecho de malaquita
Ella es mi medusa dorada
Ella es mi caracol de seda
Ella es mi cuarto de ranúnculos
Ella es mi topacio amarillo
ella es mi Anadiómena marina
Ella es mi Ageronia atlantis
Ella es mi puerta de oricalco
Ella es mi palanquín de hojas
Ella es mi postre de ciruelas
Ella es mi pentagrama de sangre
Ella es mi oráculo de besos
Ella es mi estrella boreal.
Él, que sufría lo indecible la tentación de transformarse en serio y como medicina se atizaba cada soneto de dos mil quilates, y engolando la voz y la postura, hasta el fotomatón se transportaba, echaba un duro, se ponía serio y se sacaba la lengua cuatro veces:
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste más triste que un tintero
Triste no soy o si lo soy no sé
la maldita razón porque no quiero
He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste en las calles de mi raza
He vuelto a estar más triste que un quinqué
más triste que una taza

Estoy sentado ahora en un café
y mi alma late late
de sed de no sé qué
tal vez de chocolate

No quiero esta tristeza medular
que nos da un golpe traidor en una tarde
Pide cerveza y basta de pensar
El cerebro está oscuro cuando arde.
Ël, en fin, tonto como el payaso de león felipe, hambriento de leche y miel como el pastor de garcilaso, meditabundo como rosalía, impertinente como samaniego, seriol muy serio, como valle inclán, arrebatado como un primo mío, ascensorista de mi cementerio, luz de pastel, víbora contenta, muro que sonríe, bobo enamorado, verbo divino, tierno huesecillo, pájara pinta, Carlos edmundo De ory, maestro, voz que me calma, modesto amigo, ¿donde iremos a parar si se apaga valderrama http://www.youtube.com/watch?v=TgF7245Xl2Q ?

Cuando estos labios míos pegados a la luna
dejen ya de ser poma voz de arena y misterio
bailaré como un ángel sabe solo bailar
¿Qué hago aquí tanto tiempo? Gran deshollinador
Sobre esta luz dorada del día que lamento
¿A quién debo ofrecer el manto de mis llantos?
¿A quién la lamedura que me lacra la voz?
Dolor cuando tú pisas los párpados del hombre
Extraño corazón con una espada en medio
Nadie sabe decir por qué vuelan los pájaros
muy por encima de nuestra frente mortal
Alguien puede mirarme Yo le enseño mis dedos
Diez dedos ¿por qué diez? Manos son dos
Una escribe una carta a un niño triste
La otra mano espera siempre espera
El pecho que respira y sangra es
el futuro tambor del topo abajo
¿Qué hago yo aquí más tiempo me pregunto
borracho de salud y borracho de muerte?

lunes, noviembre 01, 2010

luis cernuda sueña despierto con el amor



"Anónimo" me hece llegar este poema, que enriquece el Blog y a quienes lo leemos... Mil gracias.


"En la semana de la poesia escuche recitar estos versos en una iglesia reconvertida en espacio de rock.Siempre me gusto Cernuda, y como en tu blog hay espacio para la poesia me dispòngo a transcribir los versos para doctos y profanos!"

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludr la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
La verdad de sí mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yo sería aquel que imaginaba;
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oir sin escalofrio;
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espiritu flotan en su cuerpo y espiritu
Como leños perdidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,
LA única libertad por que muero.


Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda : Los placeres prohibidos, 1931

decisiones a tomar

Mi casa es arrasada por un vendaval... y solo puedo rescatar una cosa:
Decido salvar el aire. Mi casa se destruye en un incendio y solo puedo salvar una cosa.
Decido salvar el fuego

Mi casa se está inundando y solo puedo poner a salvo una cosa
Decido salvar el agua.


(enviadas por Lourdes Barrera, estas imágenes comentadas ¿no tienen algo de onírico?
Gracias, Lou).

miércoles, septiembre 22, 2010

globos

este cuadro de Paul Delvaux





y este poema de Xavier Villaurrutia


De pronto ha dado fin la tempestad,
un resplandor que brilla repentino.
De pronto soy un ser, tengo destino,
me circunda la blanca claridad.
Ya no me pierdo solo en soledad,
ya no me oculto, turbo y me confino
y nadie quiere herirme, herir mi sino.
De pronto está conmigo la verdad.
Los dioses no me hieren ni castigan,
lo desnudo es la luz y no el tormento,
su espíritu es la rosa y es la espiga.
De pronto soy el sueño que yo sé,
acaba en melodía mi lamento.
Ella me reconoce aunque no ve.

se unen incomprensiblemente en esta fresca mañana de Septiembre con este texto de Xavier Villaurrutia
'''''En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respiar siquiera para que nada turbe mi muerte ,
en esta soledad sin paredes 'al tiempo que huyeron los ángulos en la tumba del lecho
dejo mi estatua sin sangre (...) Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro cae mi voz
y mi voz que madura y mi voz quemadura y mi bosque madura y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio como el grito de hielo aquí en el caracol de la oreja el latido de
un mar en el que no sé nada en el que no se nada porque he dejado pies y brazos en la orilla siento caer fuera de mí la red de mis nervios mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.

y expresando una necesidad que no sé reconocer, ascienden erráticos hasta perderse en lo alto, por los cielos virtuales de la blogsfera...




viernes, septiembre 10, 2010

Amado Nervo

anazeta me mostró su emoción ante una poesía de Amado Nervo
yo me creía -quién sabe por qué- que Amado Nervo era un cursi
y aquella poesía me demostró que no, que de ninguna manera.
claudioene trajo ayer a la conversación a Amado Nervo
cuya lectura le había apasionado en su juventud.
Así pues, yo rebusqué en Google
y esto encontré:
de Amado Nervo , en Los jardines interiores.
--------------------------------------------------------------------------------
A veces tu recuerdo se condensa
en mil formas extrañas; huye el día
y en rojo funeral, sobre la inmensa
extensión del azur, ¡la tarde piensa
y yo pienso con ella, vida mía!

¡Pienso en ti!
Cae el sol.
Alguien me nombra:
una voz -¡muy lejana!- de reproche;
y clavado de horror sobre la alfombra,
con los ojos abiertos en la sombra
te busco entre los sueños de mi noche.


El primer sueño

Y un sueño viene a mí. Cruza la sala
con vuelo de fantasma, y se divulga
un rumor ideal si bate el ala,
y es tan puro como una colegiala
vestidita de lino, que comulga:
¡La fe de mi niñez!


El segundo sueño

Oigo un escherso
inefable que el ánima me arroba
y otro sueño se acerca entre el disperso
enjambre, y es azul: el primer verso
que escribí, niño y trémulo, en mi alcoba...


El tercer sueño

Y llega un sueño rosa -¡oh paraíso!-
y siento no se qué dulces resabios:
es el beso primer que de improviso
le dejé a una muchacha que me quiso,
cierta noche de abril, entre los labios.


El cuarto sueño

¡Y luego un sueño púrpura! Ni el cielo
tan vivo luce cuando el sol navega...
¡Le conozco muy bien!: ¡el primer celo!
Mas si ya no sé odiar, ¡si ya el Otelo
murió en mi corazón!
¡qué tarde llega!




Y por fin vienes tú, con el sedeño
pelo arropas mi frente atormentada
y al oído me dices: pobre dueño,
lo mejor de mi ser es ser un sueño,
un copito de luz, un eco, nada...

Y suspiras: «¡Adiós!» y en el tranquilo
azul donde cada astro es como un broche
de trémulo cristal, hallas asilo,
mientras surge el menguante y con su filo
guillotina la testa de la noche...

(la ilustración es sobre un original de Remedios Varo. En forma de cartel mural, adorna una de las habitaciones de la Casa El Porte, una estupenda (y grata, y acogedora, y hermosa, y espaciosa, y bien situada, y bien dotada, y puesta con todo detalle y primorosa y entrañable y cómoda, y...) casa donde alojarse para pasar unos días en Tenerife. Paso la dirección: http://www.casaelporte.es/.

De nada.

jueves, junio 03, 2010

hoy, descansamos.


Apoya en mí la cabeza, si tienes sueño.
Apoya en mí la cabeza,
aquí, en mi pecho.
Descansa, duérmete, sueña,
no tengas miedo;
no tengas miedo del mundo,
que yo te velo.
Levanta hacia mí tus ojos, tus ojos lentos,
y ciérralos poco a poco conmigo dentro;
ciérralos, aunque no quieras, muertos de sueño.

El sueño, el sueño
el sueño, el sueño el sueño...

Ya estás dormida. Ya sube,
baja tu pecho,
y el mío al compás del tuyo
mide el silencio,
almohada de tu cabeza,
celeste peso.
Mi pecho de varón duro,
tabla de esfuerzo,
por ti se vuelve de plumas,
cojín de sueños.
Navega en dulce oleaje,
ritmo sereno,
ritmo de olas perezosas el de tus pechos.
De cuando en cuando una grande,
espuma al viento,
suspiro que se te escapa volando al cielo,
y otra vez navegas lenta mares de sueño,
y soy yo quien te conduce,
yo que te velo,
que para que te abandones
te abrí mi pecho.

¿Qué sueñas? ¿Sueñas? ¿Qué buscan
-palabras, besos-
tus labios que se te mueven,
dormido rezo?
Si sueñas que estás conmigo,
no es sólo sueño;
lo que te acuna y te mece
soy yo,
es mi pecho.
Despacio, brisas, despacio,
que tiene sueño.
Mundo sonoro que rondas,
hazte silencio,
que está durmiendo mi niña,
que está durmiendo
al compás que de los suyos
copia mi pecho.
Que cuando se me despierte
buscando el cielo,
encuentre arriba mis ojos
limpios y abiertos.

Gerardo Diego

martes, abril 27, 2010

Carl Gustav, Rumi, las casas, las visitas, el cómo recibirlas...





Una noche Jung soñó lo siguiente:
"Me encontraba en una casa desconocida para mí que tenía dos plantas. Era mi casa. Yo me hallaba en la planta superior. Allí había una especie de sala de estar donde se veían bellos muebles antiguos de estilo rococó. De la pared colgaban valiosos cuadros antiguos. Yo me admiraba que tal casa pudiera ser la mía y pensé: ¡no está mal!. Pero entonces caí en que todavía no sabía que aspecto tenía la planta inferior. Descendí las escaleras y entré en la parte baja. Allí todo era mucho más antiguo y vi que esa parte de la casa pertenecía aproximadamente al siglo XV o XVI. El mobiliario era propio de la Edad Media y el pavimento era de ladrillos rojos. Todo estaba algo oscuro. Yo iba de una habitación a otra y pensaba: ¡ahora debo explorar toda la casa!. Llegué a una pesada puerta, que abrí. Tras ella descubrí una escalera de piedra que conducía al sótano. Bajé y me hallé en una bella y abovedada sala muy antigua. Inspeccioné las paredes y descubrí que entre las piedras del muro había capas de ladrillos; la argamasa contenía trozos de ladrillo. Ahora mi interés aumentó. Observé también el pavimento que constaba de baldosas. En una de ellas decubrí un anillo. Al tirar de él se levantó la loza y nuevamente encontré una escalera. Era de peldaños de piedra muy estrechos que conducían hacia el fondo. Bajé y llegué a una pequeña gruta. En el suelo había mucho polvo, y huesos y vasijas rotas, como restos de una cultura primitiva. Descubrí dos cráneos humanos semidestruídos y al parecer muy antiguos. Y entonces me desperté".






Lourdes Barrera me envía esta poema de Rumí que recibió de Rafa Redondo

LA CASA DE HUÉSPEDES


Esto de ser un ser humano
es como administrar una casa de huéspedes.
Cada día una nueva visita, una alegría, una tristeza,
una decepción, una maldad,
alguna felicidad momentánea
que llega como un visitante inesperado.
Dales la bienvenida y acógelos a todos ellos,
incluso si son un grupo penoso
que desvalija completamente tu casa.
Trata a cada huésped honorablemente pues
podría estar haciendo espacio para una nueva delicia.
El pensamiento oscuro, lo vergonzante, lo malvado,
recíbelos en tu puerta sonriendo e invítalos a entrar.
Agradece a todos los que vengan


pues se puede decir de ellos que han sido enviados
como guias del mas allá.
RUMI

lunes, abril 26, 2010

Luis Cubas, que es quien es, abre en su blog

el reservado jardín que viene cultivando desde que este mundo le entró por las pupilas.

Me permito recomendarlo: textos muy cortos, mucha erudición, mucha belleza.

La nutrida parte sino-japonesa, es decir, tao-zen de sus páginas, me han traído a la imaginación aquella caterva de rimadores que hace años se arrejuntó en las eras de Tierra Estella bajo el nombre de "Generación Poética El Curdín". La nostalgia, el mal entendido orgullo patrio y la compasión hacia sus miembros me incitan a dar a conocer algunas de sus composiciones, primas hermanas de aquellas japonesas de Kioto y de por ahí.

así, Cosme Luis nos trae -anexo a una delicada fotografía- este poema


¡Ciruelo Loco!


ha nevado racimos


de flores blancas.


poema íntimo, autobiográfico
Paralelamente, encontramos a nada que nos pongamos a buscar este otro del Parnaso navarro:


¡jodío ciruelo!

qué manera dar flor,

¡venga de dar flor y de dar flor, to el santo día!


(Eufemio Zurucuain Larramendi, de Artaza.), poema netamente más agrícola, pero parecido.


El mundo de los sueños, el haiku y la navarrez se aúnan a las dos en estos tres versos:


dormir ya duermo


y algunas veces sueño:


pero las menos.


todo un canto al mensaje directo, sin intermediarios, que trasmite, más allá de toda intelectualización, la experiencia, la cruda experiencia.

O aquel otro, que arquitectónicamente cabalga sobre las nervaduras de la tangka japonesa más clásica:


de cuando en cuando,

solo de cuando en cuando

miro el espejo

y pego cada grito

que me despierto.


ambas poesías son obra de la mano de Juan Ripa Muez, de Villamayor de Monjardín.