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viernes, mayo 07, 2010

así pienso yo ahora.

Los sueños visten emociones. Las imágenes están ahí al servicio de emociones. Las emociones son a veces muy virulentas, y a menudo, apenas perceptibles. Mi clima emocional de un día es frecuentemente algo que fluctúa dentro de parámetros acostumbrados; pero a veces es el resultante de días o meses de carga emocional intensa, y entonces el mero descanso no es suficiente como para que ese impulso desaparezca. al fin y al cabo, uno puede muy bien acostarse angustiado y despertarse angustiado.
En ocasiones, es durante el sueño cuando el peso de la carga alcanza su límite. Entonces es cuando nos despertamos sollozando, asustados, gritando, temblando. Normalmente, imágenes muy chocantes acompañan ese desvelo; no es raro que deseemos no volver a dormirnos -a todos nos ha sucedido en la niñez- para no tener que volver a la ingrata sensación que ha puesto fin brusco a nuestro dormir.
Creo en la conexión entre la forma de nuestros sueños y nuestro estado emocional, y entiendo menos que tal forma calque nuestros conflictos concretos. No veo con claridad cuando miro en los símbolos; conozco a otros que en tales berenjenales se sienten a sus anchas, y al escucharles me doy cuenta de que está tridimensionalizando el sueño con acierto y maestría. Yo por mi parte doy cuenta de la presencia de lo emocional, y por lo general ahí me detengo.
Me consuela leer en J. Allan Hobson (los 13 sueños que freud nunca tuvo), que
"según mi nueva teoría de sueños... al hacer caso omiso de ciertos errores fácticos, el cerebro soñador puede consolidar e integrar efectiva y eficientemente el contenido sobresaliente en un sentido emocional....
en mis sueños, mis motivos no están disfrazados; antes bien, son revelados por el sueño.
Para ser entendidos, lo único que exigen es una minuciosa atención, no una interpretación compleja.
Basta que ponga atención a sus sueños y se sorprenderá de su propia creatividad.
Y todo ello se debe a la claridad de su alto contenido emocional".

jueves, junio 11, 2009

un sueño repetido de Cocteau


un sueño repetido del que, en su libro, da cuenta Cocteau:
Voici ce rêve qu'il dit répétitif. «Mon père, qui était mort, ne l'était pas. Il était devenu un perroquet du Pré-Catelan, un des perroquets dont le charivari reste à jamais lié, pour moi, au goût du lait mousseux. Pendant ce rêve, ma mère et moi nous allions nous asseoir à une table de la ferme du Pré-Catelan, qui mélangeait plusieurs fermes avec la terrasse des cacatoès du jardin d'Acclimatation. Je savais que ma mère savait et ne savait pas que je savais, et je devinais qu'elle cherchait lequel de ces oiseaux mon père était devenu, et pourquoi il l'était devenu. Je me réveillais en larmes à cause de sa figure qui essayait de sourire.».
Jejcic M. Savoir du poète et maladie psychosomatique: Jean Cocteau-l'hiéroglyphe. Evol psychiatr 2007;72.

“Mi padre, que ya había muerto, no lo estaba en mi sueño. Se había convertido en un loro del Pré-Catelan, uno de esos loros cuya gritería permanecerá para siempre unido en mí al gusto de la leche cremosa.

Durante el sueño, mi madre y yo íbamos a sentarnos a una mesa de la granja del Pré-Catelan, que mezclaba varias granjas con la terraza de las cacatúas del Jardín de Aclimatación.

Yo sabía que mi madre sabía y no sabía que yo sabía y adivinaba que ella buscaba cuál de esos pájaros era mi padre y porqué se había metamorfoseado.

Me despertaba llorando debido a su rostro, que trataba de sonreir.

domingo, mayo 31, 2009

En los sueños es donde moran los alebrijes




Pedro Linares muere en 1992 llevándose consigo el reconocimiento por su gran contribución al arte popular mexicano con su invención de los "Alebrijes". Se fue como uno más de los grandes y con la satisfacción de haber logrado la realización del sueño que una vez casi lo deja cautivo.




..." mi abuelo estaba enfermo a la edad de 30 años. Nadie pudo ayudarle porque los avances medicos no estaban disponibles para los mexicanos pobres. Sus hermanas trataron de ayudarlo, pero no tuvieron exito y sólo podían rezar.
Mientras él estaba en cama, inconciente, soñaba un lugar, un extraño e interesante lugar, algo como un bosque, donde había árboles, animales, nubes, cielo, rocas, etc.; mi abuelo decía que todo estaba en calma, que no sentía dolor y estaba feliz de estar caminando en ese lugar.

Primero había que pasar bajo una enorme campana que pendía quién sabe de dónde, tan voluminosa que su sombra cubría desde el mercado de Sonora hasta el zócalo (en el D.F.: una distancia de tal vez 2 kilómetros), en compañía de otros desventurados que también avanzaban sin mirar a izquierda o derecha sudando frío, esperando que en cualquier momento la enorme mole de bronce empezara a sonar y el monstruoso tañido los desbaratara.
Después había que recorrer un estrecho sendero de piedra, tan angosto como un lápiz, con insondables abismos a ambos lados y tan largo que no se le veía final: unos trataban de caminar como equilibristas en el alambre, pero a los pocos pasos caían al abismo; y otros, los menos, optaban por sentarse en el filoso sendero de piedra, una pierna a cada lado, y deslizarse penosamente, aferrados a la roca con muslos y manos.
Gracias a ello pudo llegar con vida al otro lado del precipicio, donde empezaba el Llano de los Alebrijes.


Linares no conocía a estas criaturas de formas satánicas y carne como de hule transparente, que brincaban bajo la niebla aposentada sobre el valle; pero aun antes de verlas las bautizó "Alebrijes" porque así, "¡alebrijeeeee...!, ¡alebrijeee! ", sonaba el grito que los extraños seres lanzaban a coro, como lobos mirando a la luna.

El cartonero de la Merced logró escabullirse por entre los tentáculos de los alebrijes gracias a las 2 muchachas vestidas de blanco que recorrían el paraje tomadas de la mano, como impulsadas por la brisa, sus pequeños pies desnudos acariciando apenas la capa de niebla acumulada sobre el terreno;
—Mira, algunos no se han muerto —dijo una de las niñas. Entre ambas levantaron al postrado Linares y le indicaron el camino a seguir.
Sin mirar atrás, el cartonero descendió a tropezones una pronunciada pendiente, entró a su casa, se tendió en la cama y cayó en un sueño tan profundo como catalepsia. El hombre no sabe cuánto tiempo permaneció así; un día se levantó, semiciego, tan débil que no podía hacer otra cosa que pasarse las horas sentado al sol, a la puerta de su casa. Parecía un anciano y su cuerpo olía a ceniza.
De repente, las rocas, nubes y animales se convirtieron en cosas extrañas, en una especie de animales, pero animales desconocidos. Él vio un burro con alas de mariposa, un gallo con cuernos de toro, un león con cabeza de águila y todos estos animales gritaban una sola palabra, la palabra era: "Alebrijes", cada animal gritaba más y más fuerte: "¡Alebrijes, Alebrijes, Alebrijes!" .

El sonido era terrible, era muy ruidoso, tan ruidoso que mi abuelo no fue capaz de permanecer por más tiempo en aquel lugar y de repente le dio un terrible dolor de cabeza y corrió por un camino de piedras en donde un hombre caminaba. Mi abuelo pidió al hombre, ayuda para salir de aquel lugar. El hombre le dijo a que él no debería estar en ese lugar todavía y que tenía que caminar más adelante y a unos cuantos metros, había una salida. Mi abuelo corrió y corrió hasta estar enfrente de una ventana estrecha, entonces mi abuelo pasó por esa ventana y en ese momento despertó.
Su familia estaba muy feliz porque ellos pensaron que nunca se recuperaría.

Cuando mi abuelo pudo salir de cama, empezó a recordar su sueño y quería que su familia y todas las personas conocieran a esos animales, asi es que tomó un pedazo de papel y moldeó esas figuras que vió. Después los pintó como los vió en su sueño. Después mostró su trabajo a mucha gente, mexicanos y extranjeros, y fue invitado a USA y Europa para exhibir sus "alebrijes".
Mi abuelo trabajó de 7 a.m. a 11 p.m. todos los días, hasta un día antes de su muerte. PEDRO LINARES LOPEZ murió el 26 de Enero de 1992 a la edad de 86 años.

Pedro Linares comenzó como un artista "cartonero" que vivía muy cerca del corazón de la Ciudad de México, en el barrio de la Merced Balbuena (atrás del Mercado Sonora), fabricando máscaras, piñatas y muñecos de Judas para festividades locales y en otros estados de la República Mexicana.
En 1936, Linares tuvo ese sueño donde vio animales con extrañas figuras y colores, con alas, cuernos, colas, colmillos y demás

Los extraordinarios monstruos de cartón tan preciados por coleccionistas y decoradores nacieron aquel día.








Espectacular es el adjetivo más propio para describir y dar cuenta de la imagen y rara belleza de un Alebrije. Imaginación infinita, manos que interpretan sueños, fantasías, voluntades escondidas. Papel y tintas que le dan su extraña figura.




(artículo de Corta y Pega a través de mil páginas).

martes, mayo 12, 2009

sueños repetidos III: lecciones de historia natural.




un amonite es una piedra que reproduce la concha en espiral de un molusco cefalópodo, y se nombra así por los cuernos del dios Ammon. No he tenido la suerte de encontrar muchos, aunque sí algunos, y son robustos, enroscados, un gusto para tener en la mano y un gusto para la vista. este de mi sueño era gande, suntuoso en su color, pulido, hermoso; el tiempo lo había embellecido sin quitarle ni una esquirla. y alí estaba, como un ópalo, en aquel taller grasiento y caótico; y, por cierto, por mucho que me gustase, no dejabade ser un pedrusco, uno mas, sin otra utilidad ni otro valor, ni otro simbolismo, no otra enseñanza, algo que bien pdía yo dejar tirado por los suelos sin que se siguiese ninguna mengua. Y de hecho, es lo que hago al continuar mi sueño: lo sopeso y me lo imagino en casa: ello, cogiendo polvo, y yo, acumulando un trasto más, junto a pedruscos que arrastro desde chaval. Lo miro, lo veo, lo degusto, lo admiro, me sacio, me saturo, lo abandono. no hay más motivo de alería que su halazgo


esa mañana, me topo con una gran maravilla: en la acera que rodea la recién estrenada Biblioteca de la Universidad de Deusto, una mariposa enorme. Quieta, las alas extendidas apenas dañadas. Un Gran Pavón, la mayor de las mariposas de la Península Ibérica (¡el mayor insecto de Eurpa!), como un abanico. Se subió a mi dedo y se dejó depositar en un mazcizo vegetal cercano, y descendió del dedo con estupenda parsimonia, y allí se quedó, como el Rey que era.

Busco Gran Pavón en google y me decido por una entrada que proviene de Amézketa y contiene fotos, y allí Peio Etxekar narra que

"Ayer tarde frente a la Biblioteca municipal de Amezketa, me encontré con este magnífico ejemplar de mariposa que, por su tamaño y docilidad (pude cogerlo sin resistencia por su parte) llamó poderosamente mi atención. Lo subí a casa con la intención de fotografiarlo para, posteriormente, devolverle su libertad pero, el bello gigantón, parece haberle tomado gusto a la nueva vivienda y, por decisión propia, aún hoy revolotea todo pancho y feliciano por aquí aún cuando las ventanas permanecen abiertas de par en par".


de lo cual deducimos, sin más muecas,
que al Gran Pavon le van las Bibliotecas.
...............................................................................................................................
¿como recapitular?
Los sueños repetidos, los pavones repetidos
las palabras repetidas en los pliegues del recuerdo,
las cuevas repetidas, repetidas las estrellas,
los chistes repetidos por uno y otro
imágenes recurrentes,
los mantras repetidos, los rosarios repetidos
con sus misterios de gozo y sus misterios de gloria,
el siempre repetido vuelo de golondrinas
del que nunca me sacio
las fórmulas amorosas, mil veces repetidas,
los gestos, los temores, los itinerarios,
aquel banco que había junto a Santa Clara,
en el camino ancho, frente a la estación
y a solo unos kilómetros
pasear con mi padre buscando fósiles.
"algo querrán decir los sueños repetidos"
Decían los augures que también algo querían
decir los vuelos de las golondrinas
sobre Roma, cuando en mi pueblo
campaban los jabalís en la Plaza de San juan.
Algo quiere decir que esté yo vivo aquí
millones y millones de personas después,
soñando con pedruscos y diciendo que le quiero
y mirando golondrinas con los ojos húmedos.
¿ A Quién Quiere Decírselo?
y
¿Qué, Qué es lo que le Quiere Decir?

sábado, mayo 02, 2009

"cultivando un jardín para su amada..."

Una nueva barrera ha sido cruzada por la ciencia. Ha sido expuesto gráficamente el algoritmo mediante el cual cada noche generamos paisajes y paisajes y paisajes, en todos sus detalles, esenciales y accesorios.
Vamos, que se vé todo.

Mister Bruce Branit lo ha conseguido, mediante mecanismos automatizados. Tras perfeccionar el embrague de su aparato, ha filmado , como ejemplo, todo un sueño.
"World Builder", ha titulado su descubrimiento, en http://vimeo.com/3365942

(Y lo ha colgado en http://miraycalla.blogspot.com/ , un almacén de imágenes estupendo , llevado por gente estupenda, renovado continuamente.

Pasen, pulsen el vídeo y vean. Son nueve minutos.
De nada

jueves, abril 23, 2009

La Lotería onírica

Ismail Kadaré explica la creencia en la que se basan la existencia misma, el propósito y el funcionamiento del "Palacio de los Sueños" de su novela homónima.



“Alá lanza un sueño premonitorio sobre la superficie del globo terráqueo
con idéntico descuido
con que arroja una estrella o un rayo,
o acerca de pronto a nosotros un cometa
extraído de quién sabe qué ignotas profundidades del cosmos.




Así pues, Él arroja su señal sobre la tierra
sin fijarse
donde acaba yendo a parar,
pues desde las alturas donde Él se encuentra
no presta atención a esos detalles
que para nosotros resultan trascendentales.




Es tarea nuestra
-de los servidores del Palacio de los Sueños-
vigilar
dónde viene a parar ese sueño,
buscarlo entre los millones y miles de millones de otros sueños,
tal como se busca
una perla extraviada en un desierto de arena.

Porque descifrar ese sueño,
caído como una chispa extraviada en el cerebro
de una entre los millones de personas dormidas,
puede
prevenir la desgracia del Estado,
evitar la guerra,
o la peste,
...hacer que germinen ideas nuevas...
(p. 29).

lunes, marzo 23, 2009

¡Ay, dulce amigo!




..."Entonces, Cuchulain, dulce cachorrillo, era yo un niño, era pequeño. ya no lo soy. No hay guerrero en el mundo con el que no me atreva."
--- se hicieron reproches, más reproches, se insultaron. Rompieron el lazo de amistad.

(de "el perro del Ulster").

martes, marzo 17, 2009

HENRI MICHAUX: Modos del dormido. Modos del que despierta


Soñé que...
Hace algunos meses iba en auto. El conductor,

sin ocuparse del camino, vuelto hacia nosotros,

conducía, la mano tendida negligentemente sobre el volante.



Los obstáculos sobre la calzada no faltaban a esta hora,






y los peatones, despreocupados,





cruzaban sin llamar la atención.

El, sin tomar cuidado alguno,
el pie sobre el acelerador, nos miraba fijamente a los ojos.




Le era necesario. Era en nuestros ojos

donde veía aparecer los obstáculos,



que en el último momento evitaba.


Así nosotros corríamos

a toda velocidad por las calles.

Teníamos los ojos muy abiertos,



de manera que le fuera cómodo.

Y terminaba por fatigarme.




Me desperté sin haber comprendido




hasta qué punto eso, a lo que había asistido,
era una proeza. (pg. 46-47).

jueves, enero 22, 2009

Una afirmación aventurada y una ilustración contradictoria


..."Los procesos naturales que suceden durante el sueño

sin imágenes de naturaleza estimulante

son, en cierta medida, señales de un alma sana.

Pero las imágenes que están claramente formadas

son señal evidente de enfermedad...

Puedes estar seguro de que los rostros que se ven durante los sueños

son, cuando se producen como imágenes mal definidas,

símbolos de experiencias afectivas anteriores.

Los que, por el contrario, se ven claramente

indican heridas que todavía están frescas;


La prueba de "apatheia" se tiene

cuando el espíritu empieza a ver su propia luz,

cuando permanece en estado de tranquilidad

en la presencia de las imágenes que tiene durante el sueño.

El espíritu que posee salud es

el que no tiene imágenes de las cosas de este mundo

en el momento de la oración.


Patricia Cox Miller, pg. 361; 1,2 y 3.

PD: "Apatheia" es lo mismo que "Apatía", desinterés por los estímulos. La hay morbosa -la Apatía de los estados depresivos, por ejemplo-, pero también la hay lograda mediante el cultivo del desapasionamiento en pos de frutos espirituales. Así lo afirma Elías el Ecdicos en este fragmento de la Filocalia (sic) que he pillado por esos googles de Dios :



"Los que oran, teniendo el alma todavía ligada a las pasiones , por el hecho de ser aún materiales, están rodeados de renacuajos: los pensamientos que los arrastran.


Aquellos que han introducido mesura en sus pasiones son distraídos por contemplaciones que se asemejan a ruiseñores saltando de rama en rama, ellos pasan de una contemplación a otra.


Los impasibles (apatheia) conocen en la oración un gran silencio y una extrema libertad de representación y de conceptos.


Filocalia: Elías el Ecdicos La oración del hesicasta La soberbia

miércoles, diciembre 17, 2008

Una viñeta

-----------en un sueño:

He tomado la decisión de poner en contacto a una persona que acabade solicitar mi ayuda con un centro especializado donde creo que podrá ser atendido como necesita.
Tomo el teléfono, marco. Una voz femenina me contesta.
Le expongo: soy tal y tal, y quiero confirmar si dirección para dársela a una persona que deseo derivar a ustedes. ("derivar", en la jerga de mi gremio, significa reconducir a alguien).
La voz contesta "¡Pues búsquese una escusa mejor!".
Me quedo sorprendidísimo. ¡Qué corte me acaba de soltar! Lo que le he dicho -pienso-, no puede tener una lectura maliciosa... ¿Porqué me ha contestado así? ¿Se habrá confundido al entenderme? Pero, no hay vuelta de hoja: lo que he dicho es sencillo y claro...
He pasado dos segundos en estos pensamientos. Decido no darme por enterado de la tosca respuesta recibida y volver a explicar el asunto, algo más lentamente, más prolijamente. Y comienzo a hacerlo. Hablo despacio, con grandes vocales, con pausas perceptibles entre cada palabra y entre cada frase. Internamente, sigo enfadado y también extrañado. Mi volumen de voz es voluntariamente constante; mi ritmo, lento pero arrollador. Me preparo para cualquier posible interrupción, dispuesto a no tenerla en cuenta: Voy a soltar mi discurso de principio a fin y esa tía no me lo va a impedir. Me va a escuchar, lo quiera o no. FIN DE LA VIÑETA.
Duración total estimada: entre medio minuto y un minuto.

Instancias actuando: la que llamaré "yo que habla", la que llamaré "Yo que habla en pensamientos" y la telefonista al otro lado del hilo.
"Yo que habla" escenifica: normalidad y firme determinación sostenida por la irritación.
"Yo que habla en pensamientos" escenifica: Sorpresa, enojo, alerta, cálculo estratégico.
"La telefonista" escenifica: Insulto, silencio indescifrable.
Autor, director, productor, actor principal, actores secundarios: Yo.
Cae el telón.

...yyyy el Ganador del Oscar al mejor actriz es...... ¡¡¡YO!!!, en el papel de "La telefonista!. Por una actuación inesperada, vigorosa, cortante como un cuchillo, capaz de imprimir por sí sola un rumbo a toda la acción. Misss YO, ni siquiera parece estar actuando. Su respuesta deja fuera de cuadro a todo el resto del reparto.
-¿Podría decirnos cómo lo hizo?
"Me limité a ser Yo misma, querida"!
-"pero su actuación pilló por sorpresa a todo el mundo. Nadie esperaba tal cosa de usted tras la confortablemente cotidiana entrada de "YO que habla". Si sólo fuese "ser usted misma", ¿No cree que la sorpresa conseguida hubiese sido mucho menor?
"De ningún modo. Lo que pasa es que ... ni yo misma termino nunca de conocerme....¿ vale, encanto?

...yyy el Ganador del Oscar al mejor Guionista es.... ¡¡¡YO!!! Por un guión que se sale de lo en él acostumbrado, con la irrupción de la figura de la Telefonista Sobrecogedora, con el que aborda un registro dramático inédito, "et pour tout dire, inesperé":
- ¿Cómo lo hizo?
"Como dicen que decía el filósofo Friedlaender, por lo demás maestro reconocido de Fritz Perls, remoto inspirador de aquí el Blog, "es que soy un ilusionsta, y en cada momento meto la mano en la chistera, y cada vez me saco a mí en vez de sacar un conejo, ¡ y nunca sé qué Yo va a salir!"

.

jueves, noviembre 20, 2008

( y sigue...)

Hipótesis

formulada como conclusión tras analizar los datos:

En algunas ocasiones, Yo -el sujeto- colisiono con el ritmo de los sucesos que me rodean y con los que me involucro. No llego. Me harto. Me agobio.
En esos casos, Yo doy en abrumado, en descontento, en rezongante, en irritado.
Entonces, Yo reniego de lo que hay, de lo que soy, de los demás y de los demás
y con ese reniego, parto, desgajo, disocio trozos, áreas, campos de mi vida,. y los reservo para ser habitados por instancias compensatorias.
(De otro modo: me meto al Water ... a leer. O me retiro del contacto con el otro... hacia fantasías bien conocidas. O hurto tiempo/bienes/ guiones... y los sitúo fuera del alcance de la frustración.
Eso es la segunda Vida... si no me equivoco).

Es decir: cuando estoy yo en mi vida, solo hay una Vida; Cuando me divido entre Estar y Renegar, creo una Segunda Vida.
Y esa daría cuenta de su presencia a través de los sueños y bajo la especie de casas inconvenientes. Así que, necesariamente, esas casas son clandestinas, inconvenientes, y a ellas voy a solas y paso pocos, solitarios ratos, y desordenadas quedan, bajo la alfombra, hasta otra ocasión.

Ergo... si estoy en lo cierto, estos sueños se darán concomitantemente con épocas de descontento. De no muy hondo descontento -cuando es muy hondo, me lo anuncian sueños en los que sigo en la Universidad, sin terminar la carrera y con varias asignaturas colgando; ahora mismo recuerdo la última vez que decidí en sueños que no, que lo dejaba, que no iba a seguir con biología, que me tendría que contentar -que mis padres se tendrían que contentar- con el título de Psicología-. De desazón. De humor reviado. De "no quiero"

Animado por tanto movimiento, froto la lámpara de Aladino yle pido al genio que me eche una mano con otro aspecto del sueño: El circo rocoso que rodea a mi población. A ver si se porta...

domingo, octubre 26, 2008

Un hombre, una célula

Era un sala sin límites precisos, una especie de espacio interior, pero igual de vasto que si fuese el exterior. Estaba junto a mí un amigo, varón, de mi misma edad, aunque a mí me parecía algo mayor. Vestíamos túnicas, pero por vestir algo...
No había sonido de voces; así pues, nuestra conversación era telepática,

y se apoyaba en las mutuas miradas.. La cose era que yo sabía de pronto que yo,
una persona, era una célula de cierto cuerpo; y que mis congéneres era igualmente células. Los miles de millones de células que forman cualquier cuerpo; por ejemplo,
el mío.
Y de golpe, todo encajaba. ¡Por eso nacíamos y moríamos: morir dejaba lugar a células nuevas, y nacer era requisito para esa renovación. ¡Por eso amar y odiar

eran constantes! Porque era necesarios,porque amar llevaba a la conservación de las estructuras y las funciones del cuerpo que constituimos, y odiar movía a destruir,
a suplantar... ¡Por eso la historia humana se repite idéntica a sí misma una
y otra vez! y, al mismo tiempo, reflejaba las leves pero determinantes variaciones, mutaciones que tanto cambio, tanta renovación celular, necesariamente, provocaba.


¿Los humanos somos células?, me preguntaba, y veía a mis piés una columna de hormigas que me respondían con su presencia: nosotras también, solo que somos células especializadas, como vosotros, como los conejos, las acacias y las cacatúas... ¿No te habías percatado?
¿Y los pájaros? ¿Y los peces? Ah¡, que aquellos habitan zonas de tejidos esponjosos,
y que estos viven en el, digamos, plasma sangíneo... en el agua, concretamente...
Las asociacones de ideas se disparaban: “ah, por eso hay quien dice que somos máquinas de transformación!, ah, ¡por eso nos alimentamos incesantemente!, ah, ¿eso era lo de que “todos somos hermanos”... y, ¿lo del “cuerpo místico”, y lo de “yo soy dios”, y lo del “todo y el uno”, y...

Me iba excitando, y me tentaba charlar y charlar sobre ello. Miraba a mi amigo, que paseaba tranquilo a mi lado y que, al percibir que iba a mirarle, también fijaba sus ojos en los míos, y mudamente, divertido, se daba por enterado de mis pensares y me venía a decir “¿De veras que no lo sabías?”, y antes de que yo pudiera responderle que no, que en absoluto, que todo eso era una revelación súbita, mudaba el gesto y me hacía saber, mudamente, que “en el fondo, siempre lo has sabido”, sin dejarme lugar para otra cosa que para asentir; sorprendido, es cierto, pero... asentir; sí, sí, siempre lo supe

martes, octubre 21, 2008

Un sueño

Estando el fin de semana trabajando con y para un grupo en la calle del León de Madrid, sonó aquel poema de Miguel Martí i Pol que sonaba en el disco de Veneno y decía:


“No pido mucho
poder hablar sin cambiar la voz
caminar sin muletas
hacer el amor sin que haya que pedir permiso
escribir en un papel sin rayas.
O bien, si parece demasiado
escribir sin tener que cambiar la voz /caminar sin rayas/
hablar sin que haya que pedir permiso/ hacer el amor sin muletas.
O bien si parece demasiado/ hacer el amor sin que haya que cambiar la voz/
escribir sin muletas/ caminar sin que haya que pedir permiso /hablar sin rayas.
O bien si parece demasiado…


Y entonces una cosa trajo a otra, y Pepe recordó que, en los tiempos de aquel disco sin par,
hubo un experimento castanediano zamorano del que se dijo quen contó con el apoyo de
Agustín García Calvo, Miguel Angel dió la idea de lanzar un guiño desde aquí a aquel grupo
y me dió por buscar unas líneas en el Sermón de Ser y no Ser. ..


Y ahora, lo cuento de atrás adelante.


Agustín García Calvo escribió en 1972 un poema en 2.016 versos, en un ritmo “bastante parejo
al de las antiguas recitaciones teatrales, algo así como un senario yámbico prolongado
en medio pié.”


“Amarga y seca la soledad, en tanto al menos
que se siente como falta y no ha aprendido uno
a irse alimentando de ella y a saborearla
como mosto del lagar...
.......................................Y sin embargo
era soledad seguramente el verdadero
alimento de tu corazón.”




Así comienza, y es muy didáctico, y muy lírico, y ahonda en la pena y en una forma de
empatía que -seguro que García Calvo está en total desacuerdo – remite a César Vallejo.
El poeta se aleja de sus semejantes para mejor pensar y los evoca a ellos, a todos.
Para acercarnos al hombre se acerca a uno, un chaval nacido en la sierra de Albojacar que se llama Rafaliyo,
pero, ¿quien es ese, sino un hombre que trabaja en las minas de carbón de
Santa Berta, en Bélgica, al que llama el capataz “Garsiá”;
y este, es el mismo que uno con un buen empleo en la PanAm, piloto de aeronaves, Garski llamado; quien es a su vez un viejecillo que trabaja de sepulturero en Sachagorod, Ucrania, el mismo Garkiñ de siempre, y así sigue esa identidad,
que este es no otro que Gary, mozo de piscina en un motel de la ruta de Detroit,
y Ga-Razid, una maternal madama en un burdel de la islita de Kupaimen,
y Miss Gatzkyl, secretaria de dirección de la Mining Corporation de Frederiksburg,
y Gradia, niña que será degollada en honor a la luna, y...
y así extiende su piedad sobre todos los que estamos y nos iguala y nos distingue
y nos habla de soledad y de sensibilidad.



Y entre esos ejemplos, desde el verso 252, cuenta que ese

es el mismo que otro día visteis en la gruta
de Haim-Quibet, barrancos de tomillo y greda,
dos leguas del mar Muerto: era el mediodía:
se han retrasado aquella vez los recaderos
que de tanto en tanto le traían las limosnas
de los poblados: cruda al fin se la ha comido
una cría de cigüeña que cayó asfixiada
el día antes; ha caido en una siesta
pegajosa, ardiente; está soñando con su madre,
blanquísima y desnuda, y joven como hermana
pequeña; en el huerto está sacando agua; él mismo
se acerca y le toma los pechos por detrás, calientes,
macizos; vuélvese ella y dulcemente: “Gárbil,
¿qué haces?” dice, pero sonríe, y de su mano
tómale la verga y la lleva a buen camino; en esto
de terror despierta trasmojándose en su espasmo
Gárbil el huído y grita: el grito por los barrancos
se pierde, y por la tarde...



Lo llaman Deseo Incestuoso. Es, mil veces soñado, un sueño que es como son los sueños:
es lo que es, y no cabe atribuirle ni culpa ni inocencia; pero cómo no sentir con una pizca de congoja el susto, el disgusto, el desconcierto del pobre fugitivo...

Bueno, para rematar, dos enlaces. El primero, lleva a una actuación en vivo de Kiko y
Raimundo interpretando una canción -otra, que no he encontrado el "no pido mucho- de aquel VENENO.
http://es.youtube.com/watch?v=_p7qkVOSQuE&feature=related


El segundo, lleva a una lectura del Sermón en la voz de su autor.
http://es.youtube.com/watch?v=AQGOhUkye14 versos 1290 a 1346.
Es, me parece, algo precioso. Y, además, permite que los legos como yo nos hagamos
una idea sonora de qué es eso del “yámbico prolongado en medio pié”. Y esta nos es
una ventaja pequeña: García Calvo da gran importancia al ritmo del lenguaje, y a eso,
conozco pocos que le den importancia. Yo creo que sus lecciones, vale la pena aprenderlas.

Y además, ...¡Vaya voz gasta el señor! Eso debe ser lo que se dice
“una de las más importantes voces de nuestra poesía”...

lunes, septiembre 22, 2008

La desgracia (sin el permiso de Dios/ la muerte no mata a nadie...)


Sueño de Doña Alda


En París está doña Alda,/ la esposa de don Roldán,
trescientas damas con ella/ para la acompañar;
…………………….

Al son de los instrumentos/ doña Alda dormido se ha;
ensoñado había un sueño,/ un sueño de gran pesar.
Recordó despavorida/ y con un pavor muy grande;
los gritos daba tan grandes/ que se oían en la ciudad.
Allí hablaron sus doncellas,/ bien oiréis lo que dirán:

-¿Qué es aquesto, mi señora?/ ¿Quién es el que os hizo mal?

-Un sueño soñé, doncellas,/ que me ha dado gran pesar:
que me veía en un monte/ en un desierto lugar:
do so los montes muy altos,/ un azor vide volar,
tras d'él viene un aguililla/ que lo ahínca muy mal;
el azor con grande cuita,/ metióse so mi brial:
el águililla con grande ira,/ de allí lo iba a sacar.
Con las uñas lo despluma,/ con el pico lo deshace.-



Allí habló su camarera,/ bien oiréis lo que dirá:

-Aquese sueño, señora,/ bien os lo entiendo soltar:

el azor es vuestro esposo,/ que viene de allén la mar;
el águila sodes vos,/ con la cual ha de casar,
y aquel monte es la iglesia/ donde os han de velar.
-Si así es, mi camarera,/ bien te lo entiendo pagar.

-Otro día de mañana/ cartas de fuera le traen;
tintas venían de dentro,/ de fuera escritas con sangre:
que su Roldán era muerto/ en la caza de Roncesvalles.


A veces se llama a los sueños con una de esas imágenes que Boges nos enseñó que se llamaban Kenningär: "La sombra de las alas de los buitres", los mensajeros de la desgracia. En este romance, "la mala hora" aparece en toda su grandeza.

Y aparece también ese elemento que subraya la tragedia: la acompañanta auxiliadora,
que lee el sueño como portador de buen augurio de aires de boda.

¡Ójala acierte!, nos decimos todos, pero íntimamente sabiendo que no,
que lo que se cierne "desde el alto´el pirineo" no son campanas de boda,
y que la aguililla porta malas noticias.

viernes, septiembre 19, 2008

La Gracia (limones de la china-na, china-na, china-na.)


a veces hay sueños-mensajes-venturosos. Escuchad:


El emperador de la China, que es un mozalbete algo corto, se quería casar, y su padre, contra costumbre, le dejó escoger mujer. Amén de algo corto tenía poca salud entonces, pintaba flores y pájaros, y todas las noches, en su cámara del Palacio de las Cien veletas, soñaba que acariciaba limones redondos.


Mandó el heredero que de todo el imperio le enviaran los retratos, pintados en largas bandas de seda, de las más hermosas doncellas, y se pasaba las mañanas y las tardes contemplándolos, y ninguno encontraba a su sabor, y por las noches seguía soñando que sus manos se posaban en un cestillo de pluma, en el que alguien, en secreto, había puesto dos limones redondos…


Llegó un correo de la más lejana de todas las provincias y traía al señor príncipe heredero setenta retratos, y todas las retratadas eran mocitas que sonreían, inclinando tímidamente
las gentiles cabecitas. Y desenrollando el volumen en que venían las muchachas retratadas,
con su nombre y su condición estofada al margen, se encontró el príncipe con la gracia de
una niña que levantó para él el rostro, abrió los verdes ojos y sus pestañas eran tan largas
y negras como los pelos del pincel con que se pinta la primera letra del nombre del Dragón.


Ambos se miraron largamente, y la mocita, volviendo a la quietud de la pintada seda, se ruborizó. Mandó el príncipe heredero, hace ahora once semanas, que se la trajeran, y casó con ella, y las bodas se hacen allí con una linterna de papel y están los novios esperando a que se consuma la velita, y cuando la linterna se apaga, la boda está hecha.







Regaló a la niña el heredero con dos sombrillas, un collar de perlas, un caracol de plata y diez uñas de oro, y cuando terminadas las reverencias se quedaron solos en la cámara del palacio de las cien veletas, el príncipe le preguntó a la esposa por qué se pusiera colorada en la tela pintada. “Pues, dijo la recién casada, es que yo soy esos limones redondos que tus manos acarician en la noche”. Y el príncipe, que en tan poco tiempo ya engordó cuatro libras cantonesas, le cambió el nombre a su mujer, con consejo de los mandarines, y todos pusieron por escritos en aquellas sus letras tan alineadas que la señora princesa se llama “El limón que sonríe en la noche”.

Esto lo contó Elimas el algaribo al señor Merlín, sentados ambos bajo una higuera, en los campos de Miranda, allá por la página 50 del Merlín y Familia en su edición de Destinolibro, y lo puse por escrito yo que lo escuché, y por encontrarle ilustración dí con esta foto obra de Doña Ouka Lele.

miércoles, septiembre 10, 2008

Dios sueña


La Creacion

El hombre y la mujer soñaban que Dios los estaba soñando.
Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envuelto en humo de tabaco, y se sentía feliz y también estremecido por la duda y el misterio.
Los indios marikitare saben que si Dios sueña con comida, fructifica y da de comer.

Si Dios sueña con la vida, nace y da nacimiento.
Y la mujer y el hombre soñaban que en el sueño de Dios aparecía un gran huevo brillante. Dentro del huevo, ellos cantaban y bailaban y armaban mucho alboroto, porque estaban locos de ganas de nacer. Soñaban que en el sueño de Dios la alegría era más fuerte que la duda y el misterio; y Dios, soñando, los creaba, y cantando decía:
-Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre. Y juntos vivirán
y morirán. Pero nacerán nuevamente. Nacerán y volverán a morir y otra vez nacerán. Y nunca dejarán de nacer porque la muerte es mentira.



(Memorias del fuego: Eduardo Galeano. Edit S XXI.)

sábado, julio 12, 2008

UNO VUELVE SIEMPRE A LOS MISMOS SITIOS DONDE AMÓ LA VIDA

Un par de soñadores: Lord Dunsany y Howard Philips Lovecraft. Y dos libros de cuentos: Los "Viajes al otro mundo", de Lovecraft y los "cuentos de un soñador". Ambos publicados en Alianza Bolsillo.




Primero conocí a Lovecraft, en aquella primera edición de Los Mitos de Chtulhu presentada por Rafael Llopis. El prólogo era extraordinario. Y la selección de relatos abría todo un fichero de autores desconocidos e incitantes. Lord Dunsany, autor de "Dias de ocio en el pais de Yann" era uno de ellos.



Ambos autores, el Lord y H.P.Lovecraft dicen de sí mismos que son "soñadores expertos".
Ambos nos cuentan que la geografía de su mundo onírico era tan estable
que, a voluntad, se dirigían noche tras noche, a determinados parajes
donde sabían de seguro que hallarían determinada fauna, tal aroma,
un culto particular a un dios específico, sus sacerdotes.
Ambos, no obstante, tenían inesperados encuentros con seres no previstos,
porque lo onírico es -nos dicen- alcanzable, pero no controlable.
Lord Dunsany fué primero, y con un estilo más bien sobrio, apenas se desparramó, apenas trampeó; Lovecraft tomó temas literalmente calcados de su predecesor, pero no lo plagió, fué más lejos y se permitió la exagerada longitud. En mi preferido de los relatos de esta selección, "En busca de la ciudad del sol poniente" creó pasajes,paisajes y paisanajes imperecederos.
Y ambos nos cuentan cómo,
en uno u otro momento
dirigían sus pasos -sus vuelos, sus inmersiones-
a una ciudad maravillosa
que resultaba ser finalmente
el hogar de su infancia.
(Leidos ahora por mí ya no me aportan sorpresa ni me excitan la imaginación; se me hacen pasmosamente ingenuos. Pero vuelvo a ellos y lo que sí que me despiertan es una sonrisa, el recuerdo de una librería de Pamplona, una residencia de estudiantes, un escalofrío...)

martes, junio 17, 2008

Me contaron: "Habitante de mis habitaciones..."

Me contaron así:

“A veces se dice que los sueños nos habitan
(nosotros seríamos, de alguna forma, una gran habitación que ellos frecuentan y pueblan a su sano antojo)
Pero el sueño aquel, lo habitaba yo. Fué así:

Teníamos casa nueva. ¿Quienes? Mi familia y yo.
Una casa, cómo decirlo, perfecta. Al borde del mar, de un mar asombrosamente hermoso,
Y su fachada lateral daba al Paseo de los Llanos de mi pueblo, como si fuese el Palacio de los Duques de Granada.
Por dentro, no dejaba nada sin atender: Recuerdo una gran parrilla con brasas debajo,
Una sala para reunirnos con grupos,
Una cocina espaciosa, luminosa…

El sueño abarcaba tres días completos. El primer día exploré la casa y su enclave, y me encantó.
El segundo día, me encontré con que la orilla del mar había cambiado, y me ofrecía el más rico
ecosistema de lagunas y charcas, archipoblado de tesoros vivientes. Qué buena decisión tuvo Ana al comprarnos esta casa, pensaba.
El tercero, saliendo de una fecunda sesión de trabajo grupal para darme una vuelta entre los frutales del huerto trasero, tras cruzarme con excelentes amigos que se movían a sus anchas por pasillos y habitaciones,
me pregunté: “Por cierto, ¿Cuánto nos ha costado esta casa?
¡Pues no lo sé. !
¡Qué raro! Debería saberlo. No es un detalle que Ana y yo hubiésemos pasado por alto, sin haberlo hablado antes…
Y, ya que estamos, ¿cómo es que lo vamos a pagar? ¿Nos hemos metido en créditos ? ¿Hipotecarios? ¿Ahora, con lo inestable que está el mercado?
...¡Uy, uy, uy, qué raro es esto de nos saber el precio....! ¿No será que estoy soñando, ¿verdad?"
Y me desperté.


Tan familiar, tan acogedora, tan a mis anchas resultó la casa que me dió lugar, siendo casa soñada, hasta para poderme hacer preguntas que seguían la lógica más cotidiana. Era una estupenda casa. Y yo la poblaba.
¿Qué tranquilo y acogedor y espacioso rincón de mi alma es correlato de ese amable hogar?

Mi alma ha de sentirse colmada para mostrarse bajo esta forma. Aunque no lo recuerde, aunque, en cierto modo, no lo sepa.
¿No cree?

jueves, junio 05, 2008

En cada palabra, un mundo

+- Venezuela
*- ¿y?
+- ¿Qué me podría usted decir de Venezuela?
*- ...pues no mucho, que tiene petróleo, hugo chavez, bellezas naturales...
+- ¿Podrías hacer un poema con la palabra Venezuela?
*- "En Venezuela, una abuela
llegó a tener veinte nietos
y en Molinos de Arganzuela..."
+- Poema, poema; no ripio. Un poema con la palabra Venezuela. Porque eso es lo que hizo la otra noche mi fábrica de ensoñaciones. Lo contaré a lo breve.
estamos de vacaciones. ¿Donde? El horizonte está dibujado de serranías boscosas. Hay nubes sobre un cielo inédito. Las gentes pasan delante de nosotros, pero son tan recientes que nuestra memoria todavía no las registra: son fragmentos de paisaje, y las hay de estilos muy distintos: blancos oscuros, morenos peludos, achinados, aindiados, arrieros, albañiles, acaudalados de provincias, abuelos en sandalias...Se diría que todos se mezclan aquí con todos, sin límites de casta... Todo está bien, y al mismo tiempo todo rezuma improvisación. Los hoteles son dignos, pero encubren estructuras deficientes; las gentes, amables, pero hay peligros en cada momento. De entre los míos, solo yo sé reconocer aquello como Venezuela, y lo hago reconociendo trocitos de canciones, de esas poquísimas canciones venezolanas que me sé, pero esto es suficiente para hacerme pasar ante los míos como un experto en Venezuela. Soy el que más sé, y por eso he de asumir una función de guía y protector. Protejo a nuestra pequeña expedición, pero sin alharacas, sin que elos puedan notar por mis actos que existen peligros que ni advierten. Pero también velo por los propios venezolanos, gentes pobres, habitantes de ranchitos en los que las tensiones hijas de la pobreza y la endogamia están a punto siempre de explotar. Es momento de ocasión, de exploración, pero también de resguardo, de sigilo y de defensa atenta. He de saber donde está cada quien... en estas vacaciones a las que he venido para descansar y desconectar. El pais es infinito, y está lleno de tesoros qe excitan mi apetito: sus tambores, sus tepuyes, sus llanos, sus cuatros, sus gaitas maracaiberas y sus cordófonos larenses. El cielo va oscureciendo y se hace jirones entre los vuelos de los últimos buitres. ¡Vámonos de fiesta! ¡Siempre quise estar aquí, pero ¡siempre temí llegar aquí!. Blanquito, te cerca la vida, la noche tiene bombillas en los caminos embarrados pero también antorchas. Acércate, déjate llevar: los tuyos, al final del jolgorio, estarán enteros , contentos y cansados, y juntos volvereis al hotel. ¿Porqué no lo dejas ya de una vez? ¡Entra en mi casa, acepta mi caña, deja que te descubramos!. Muy muy probablemente, ni siquiera te raptemos, ni siquiera te veas enredado en una pelea a diez mil quilómetros de tu casa. La vida es segura aquí, señor; solo que se termina cuando se termina... Mire cuantos viejos hay. Quédese ahí un momentito, ya vamos a ir a buscar a sus hijos..."
Venezuela.
*- Entiendo...

domingo, junio 01, 2008

De la samaritana / te distinguiste / no te pedí ni el agua / todo me diste.



Hablando de Castaneda nombré el Pomponio Flato, junto a Luciano de Samóstata. Ambos me han llamado mediante el Teléfono del Afectado, y a ambos les debo, como satisfacción, un espacio aquí. Comienzo pues con el Pomponio.
(si bien supongo que ya cada cual tendrá su Pomponio en la mesilla, me doy el gustazo de recomendarlo: Lo recomiendo. Adquiéranlo en los establecimientos del ramo. Si la crisis les vació los bolsillos, esperen tranquilamente tres años y aparecerá en un formato más asequible, y ustedes no perderán nada: Eduardo Mendoza, al paso de los años, en todo caso, gana.

…nos cuenta Don Pomponio:


Para recobrar el ánimo y las fuerzas, me siento en un banco de piedra y lucho contra la melancolía, hasta que me saca de mi ensimismamiento una voz rasposa que dice:
- Pobre hombre: hambriento y cansado en tierra extraña.
Miro a mis pies, de donde parecen provenir estas palabras y veo un cuervo con un pedazo de queso en el pico. En aquel momento se le acerca sigilosa una zorra, ladea la cabeza y le dice:
-No te dé pena. Ël mismo se ha buscado su infortunio. Es un filósofo.
-A lo mejor –replica el cuervo- no sirve para otra cosa.
- Un parásito –dice la zorra-. Su muerte no hará mal a nadie. Ahora, si tanta compasión te inspira, dale tu queso, amigo cuervo, y veamos si esto le reanima.
-Tú siempre quieres privarme de mi queso –protesta el cuervo.
Los dos animales se quedaron un rato en silencio y finalmente el cuervo preguntó a su compañera:
-¿Y si en vez de darle el queso le doy por el culo?
-¿Cuándo se ha visto a un cuervo hacer tal cosa? –dijo la zorra.
-Todo es empezar –repuso el cuervo.
-Espera –dijo la zorra-, tengo una idea mejor. Vamos a proponerle un acertijo. Di, Pomponio, ¿qué está sobre el hombre y bajo el hombre, antes de la vida y después de la muerte?


Mas, más tarde, Zara, la acogedora, hospitalaria y sabia en ardides, natural de Samaria, después de regalar a nuestro hombre el mejor rato de intimidad de su vida, le regaló esta interpretación:

“El sueño que tuviste es fácil de interpretar. La zorra y el cuervo son tu entendimiento y tus pasiones; lo que está arriba y abajo antes y después de la muerte, soy yo; el queso es el queso. El resto del mensaje, si hay alguno, no está en nuestro poder conocerlo hasta que el tiempo ordene su cumplimiento.

El asombroso viaje de Pomponio Flato. Eduardo Mendoza. Seix Barral Biblioteca Breve.