lunes, agosto 08, 2011

pos-`posdata


Julio Cortázar NO habló acerca de la publicidad de tal cerveza...
pero anexo al texto antecitado, habló de la publicidad de otra bebida
y acerca de los- sus sueños, para más inri,
y aquí lo adjunto:


p. 181: "En algún motel soñé brevemente con un marciano. Sumamente convencional -chiquito, verde y con dos antenas- este marciano había visitado México con su plato volador y de vuelta en su planeta informaba a los Grandes Ancianos sobre sus observaciones. Solo me acuerdo de una cosa: parecía sostener que las divinidades del panteón azteca habían abandonado a los mexicanos como los dioses griegos abandonan a Antonio en el admirable poema de Cavafis (esto no lo decía el marciano sino que lo agega el culto cronopio soñante). Solo una divinidad seguía fiel a sus fieles a juzgar por la adoración de que era objeto: la indudablemente poderosa y terrible Coca-Cola. Aquí el marciano se agitaba muchísimo para mostrar carteles y fotos, y antes de despertarme alcancé a oir parte de su explicación:: Tiene un altar en todas partes, tiene infinitos altares, no se puede mirar a ningún lado sin ver su color sagrado, que es el rojo, y su nombre augusto, que es doble. Grande ha de ser su fuerza, grande y temible su negra sangre".
Este sueño me divirtió por su transparencia. etc etc..."



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