viernes, septiembre 16, 2011

Un cuento adaptado 1


Tenía únicamente la vida: ni amigos, ni pasado, ni rumbo ni esperanza. 
Todo lo había ido perdiendo a lo largo de años de lucha denodada por hacerse un hueco en un mundo
que ni comprendía ni amaba. Una llama apenas perceptible ardía en su pecho; una llama mezcla de pundonor y vergüenza y lástima de sí mismo y horror de dañar aún más a su madre; por respeto a esa llamita se arrastró por todo el pais para ir a consultar a don Crispín, un hombre sabio de los Purépecha cuyo nombre retenía en la memoria por haberlo escuchado en una pulquería un día de enero.

La choza donde le indicaron que vivía Don Crispín estaba tan lejos como uno pueda imaginarse, y así
de solitaria. Ni un perro se dió por enterado de su llegado. Desde detrás de unos saguaros se detuvo mirando aqul umbral cubierto por una manta rota donde había ido a buscar... a buscar, ¿qué?
 La rabia, el despecho tiraron de sus piernas hacia atrás, rumbo a la muerte, y al mismo tiempo el dolor
 lo jaló hacia adelante y corriendo, sollozando, como diablo que lleva el alma irrumpió en la choza chillando “Don Crispín, Don Crispín, ayúdeme!!"

¡AL SUELO PENDEJO, AL SUELO PENDEJO, DE RODILLAS, DE RODILLAS! Oyó que le gritaba el hombre sabio- ¡NI ME MIRES, PENDEJO, AL SUELO, DE RODILLAS!! -
 Aquello terminó por romper la poca contención que podía todavía sostener: un llanto irrefrenable le partió el pecho y berreando trató de contar y de pedir al mismo tiempo la historia de su dolor y rumbo para su alma. “le dije /no pudo/ pero cuando/ayúdeme/ solo usted puede / no lo hubiera...dígame algo, por diós, dígame algo !!”
¡CÁLLATE, CARAJO! ¡CÁLLATE! -logró callar entre hipidos y escuchar mientras don Crispin se quedaba en silencio... SONIDO DE ESTRELLAS. ¡SONIDO DE ESTRELLAS, eso es, SONIDO DE ESTRELLAS, ¿TE ENTERAS, GÜEY? ¡SONIDO DE ESTRELLAS!!! Y AHORA MEDIA VUELTA Y VETE! ¡¡¡VETE!!! ¡NI ME MIRES, CABRÓN, AFUERA! ¡SONIDO DE ESTRELLAS!

¿Qué? ¿Qué le estaban diciendo? ¿Qué  le decía aquel viejo de mierda? El desesperado en que
se había convertido alzó por un momento los ojos y entrevió por un instante un escopetón a medio metro de su sien y una cabeza rubia desde donde salían aquellos gritos ¡NO LEVANTES LA MIRADA! SONIDO DE ESTRELLAS!. Reculó hasta la salida, fué de nuevo presa del sollozo y se dejó ir tironeado por su instinto de conservación que quería  poner mil millas entre él y aquella bocacha de revólver...

jueves, septiembre 08, 2011

Hoy es Jueves, el día de contar la historia de Muskil Gusha





(Esta es la historia de Muskil Gusha ,tal y como la cuenta
-jueves sí, jueves también-  
Suzy Stroke)




HISTORIA DE MUSHKIL GUSHÁ

Junio 2010)


“Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un pobre leñador viudo que vivía con su pequeña hija. Todos los días iba a las montañas a cortar leña para hacer fuego, que traía a casa y que ataba en haces. Después de tomar el desayuno, caminaba hasta el pueblo más cercano, donde vendía la leña y descansaba un rato antes de regresar. Un día, al volver ya tarde a casa, la niña le dijo: -Padre, a veces deseo tener mejor comida, más cantidad y diferentes clases de cosas para comer-. -Muy bien mi niña-, dijo el viejo, -mañana me levantaré más temprano que de costumbre, iré más lejos en la montaña donde hay más leña y traeré una cantidad mucho mayor que la habitual-. Llegaré a casa más temprano y así podré atar la leña más rápido y luego iré al pueblo a venderla para que tengamos más dinero, y te traeré toda clase de cosas ricas para comer-.
A la mañana siguiente, el leñador se levantó antes del alba y se fue a las montañas. Trabajó duramente cortando leña, e hizo un enorme haz que acarreó sobre su espalda hasta la pequeña casa. Cuando llegó, todavía era muy temprano. Puso la carga en el suelo y golpeó la puerta diciendo: -Hija, hija, abre la puerta que tengo hambre y sed, y necesito comer algún alimento antes de ir al mercado-.
Pero la puerta permaneció cerrada. El leñador estaba tan cansado que se acostó en el suelo y pronto se quedó dormido al lado del atado de leña.
La niña, como había olvidado la conversación de la noche anterior, estaba profundamente dormida. Cuando el leñador se levantó, unas horas después, el sol ya estaba alto. Golpeó nuevamente la puerta y dijo: -Hija, hija, ven pronto. Debo comer algo e ir al mercado a vender la leña pues es ya mucho más tarde que los otros días-.
Como la niña había olvidado aquella conversación de la noche anterior, mientras tanto, se había levantado, arreglado la casa, y había salido a caminar. Dejó la casa cerrada suponiendo en su olvido que su padre estaba todavía en el pueblo. Fue así que el leñador se dijo: -Ya es demasiado tarde para ir a la ciudad, regresaré a las montañas y cortaré otro haz de leña, que llevaré a casa y mañana tendré doble carga para llevar al mercado-. Trabajó duro ese día en las montañas cortando leña y dando forma a la misma. Era de noche cuando llegó a su casa con la leña sobre los hombros.

Puso el atado detrás de la casa, golpeó la puerta y dijo: -Hija, hija, abre que estoy cansado y no he comido nada en todo el día. Tengo doble cantidad de leña que espero llevar mañana al mercado. Esta noche tengo que dormir bien, para sentirme fuerte-.

Pero no hubo respuesta, pues la niña, como sintió mucho sueño al regresar a su casa, se preparó la comida y se fue a la cama. Al principio estuvo preocupada por la ausencia de su padre, pero luego se tranquilizó pensando que se había quedado a pasar la noche en el pueblo.
Nuevamente el leñador al ver que no podía entrar en su casa, cansado, hambriento y sediento, se acostó al lado de la leña y de inmediato se quedó dormido. Le fue imposible permanecer despierto a pesar de la preocupación de lo que hubiera podido pasarle a su pequeña hija.
Entonces, el leñador, porque tenía tanto frío, tanta hambre y estaba tan cansado, despertó muy, muy temprano a la mañana siguiente, aún antes de que hubiera luz. Se sentó, miró a su alrededor, pero no pudo ver nada. Entonces ocurrió algo extraño. Le pareció escuchar una voz que decía: -Rápido, rápido, deja tu leña y ven aquí. Si lo necesitas mucho y deseas poco, tendrás una comida deliciosa-. El leñador se puso de pie y caminó en dirección hacia donde venía la voz. Anduvo, anduvo y anduvo, pero no encontró nada.

Entonces sintió más cansancio, frío y hambre que antes, y además se había perdido. Había tenido muchas esperanzas pero eso no parecía haberlo ayudado. Ahora se sintió triste, con ganas de llorar, pero se dio cuenta de que el llorar tampoco le ayudaría. Así es que se acostó y se durmió. Muy poco después despertó nuevamente, tenía demasiado frío y hambre para poder dormir. Entonces se le ocurrió relatarse a sí mismo, como si fuera un cuento, todo lo que había ocurrido después de que su hija le había pedido una clase de comida diferente.

Tan pronto como terminó su historia, le pareció oír otra voz en algún lugar por encima suyo, como saliendo del amanecer, que decía: -Viejo hombre, viejo hombre, ¿qué haces tú sentado aquí?- -

Estoy contándome mi propia historia-, respondió el leñador. -Y, ¿cuál es?-. El leñador repitió su narración.

-Muy bien-, dijo la voz, y a continuación le indicó que cerrara los ojos y subiera un escalón-. Pero yo no veo ningún escalón-, dijo el viejo. -No importa, haz lo que te digo-, ordenó la voz. El hombre hizo lo que se le indicaba. Tan pronto hubo cerrado los ojos descubrió que estaba parado y, levantando el pie derecho, sintió que había algo como un escalón debajo de él.
Comenzó a subir lo que parecía ser una escalera. De repente los escalones empezaron a moverse, se movían muy rápidamente, y la voz le dijo: -No abras los ojos hasta que yo te lo indique-.
No había pasado mucho tiempo cuando le ordenó abrirlos. Al hacerlo se encontró en un lugar que parecía un desierto, con el sol quemando sobre él. Estaba rodeado de cantidades y cantidades de pequeñas piedras de todas clases: rojas, verdes, azules y blancas, pero parecía estar solo; miró a su alrededor y no pudo ver a nadie. Pero la voz comenzó a hablar de nuevo. -Toma todas las piedras que puedas, cierra los ojos y baja nuevamente los escalones-.
El leñador hizo lo que se le decía, y cuando abrió sus ojos por orden de la voz, se encontró parado delante de la puerta de su propia casa. Tocó la puerta y su hija le abrió. Ella le preguntó dónde había estado, y el padre le contó lo ocurrido; aunque la niña apenas entendía lo que él decía, porque todo le sonaba muy confuso.
Entraron a la casa y la pequeña niña y su padre compartieron lo último que les quedaba para comer: un puñado de dátiles secos. Cuando terminaron, el leñador creyó oír nuevamente la voz, una voz como la otra que le había dicho que subiera los escalones.
La voz dijo: -A pesar de que quizá tú aún no lo sabes, has sido salvado por Mushkil Gusha. Recuerda: Mushkil Gusha siempre está aquí. Asegúrate que todos los jueves en la noche comerás unos dátiles y darás otros a alguna persona necesitada, y contarás la historia de Mushkil Gusha.

De lo contrario harás un regalo en su nombre a alguien que ayude a los necesitados. Asegúrate de que la historia de Mushkil Gusha nunca, nunca, sea olvidada. Si tú haces esto y otro tanto hacen las personas a quienes tú cuentes esta historia, los que tengan verdadera necesidad siempre encontrarán su camino-.

El leñador puso todas las piedras que había traído del desierto en un rincón de su pequeña casa. Parecían simples piedras, y no supo qué hacer con ellas. Al día siguiente llevó sus dos enormes atados de leña al mercado y los vendió muy fácilmente, a muy buen precio. Al regresar a su casa llevó a su hija toda clase de exquisitos manjares que ella hasta entonces jamás había probado. Cuando terminaron de comer el viejo leñador dijo: -Ahora, te voy a contar toda la historia de Mushkil Gusha. Mushkil Gusha significa "El disipador de todas las dificultades". Nuestras dificultades han desaparecido a través de Mushkil Gusha y debemos siempre recordarlo.

Durante una semana, el hombre siguió como de costumbre. Fue a las montañas, trajo leña, comió algo, llevó la leña al mercado y la vendió. Siempre encontró un comprador sin dificultad.
Llegó el jueves siguiente y, como es común entre los hombres, el leñador olvidó contar la historia de Mushkil Gusha. Esa noche, ya tarde, se apagó el fuego en casa de los vecinos. Los vecinos no tenían nada con qué volver a encenderlo y fueron a casa del leñador y le dijeron: - Vecino, vecino, por favor danos un poco de fuego de esas maravillosas lámparas tuyas que vemos brillar a través de la ventana-. -¿Qué lámparas?-, preguntó el leñador. -Ven afuera y verás- , le respondieron. El leñador salió y vio claramente toda clase de luces que brillaban, desde adentro, a través de su ventana. Entró a la casa y vio que la luz salía del montón de pequeñas piedras que había colocado en un rincón. Pero los rayos de luz eran fríos y resultaba imposible emplearlos para encender fuego, así que salió y les dijo: -Vecinos, lo lamento, no tengo fuego- y cerró la puerta golpeándola en sus narices. Los vecinos se sintieron molestos y sorprendidos y regresaron a su casa refunfuñando. Y aquí ellos abandonan nuestra historia.
El leñador y su hija, rápidamente taparon las brillantes luces con cuanto trapo encontraron, por miedo de que alguien viera el tesoro que tenían. A la mañana siguiente, al destapar las piedras, descubrieron que eran luminosas piedras preciosas.

Una por una, fueron llevándolas a las ciudades de los alrededores, donde las vendieron a un enorme precio. El leñador resolvió entonces construir un espléndido palacio para él y su hija. Eligieron un lugar que quedaba justamente frente al castillo del rey de su país. Poco tiempo después había tomado forma un maravilloso edificio.

Ese rey, tenía una hija muy bella, que al despertar una mañana vio un castillo que parecía de cuento de hadas frente al de su padre, y quedó muy sorprendida. Preguntó a su servidumbre: - ¿Quién ha construido ese castillo? ¿Con qué derecho hacen algo así tan cerca de nuestro hogar?-. Los sirvientes salieron e investigaron y al regresar le contaron a la princesa la historia, hasta donde pudieron saberla.

La princesa entonces mandó llamar a la hija del leñador, pues estaba muy enojada, pero cuando las dos niñas se conocieron y hablaron, pronto se hicieron buenas amigas. Se veían todos los días e iban juntas a jugar a un arroyo, que había sido hecho para la princesa por su padre.
Algunos días después del primer encuentro, la princesa se quitó un hermoso y valioso collar, y lo colgó en un árbol próximo al arroyo. Al volver olvidó llevárselo y al llegar a casa pensó que lo había perdido. Mas la princesa, recapacitando, decidió que la hija del leñador se lo había robado. Se lo dijo a su padre, quien hizo arrestar al leñador, confiscó el castillo y le embargó todos sus bienes; el leñador fue puesto en prisión, y su hija fue internada en un orfelinato.
Como era costumbre en ese país, después de cierto tiempo, el leñador fue sacado de su celda y llevado a la plaza pública, donde se lo encadenó a un poste, con un letrero alrededor del cuello que decía: -Esto es lo que les ocurre a aquellos que roban a los reyes-.
Al principio, la gente se reunía a su alrededor, burlándose de él y tirándole cosas. El leñador se sentía muy desdichado.

Pero como es común entre los hombres, pronto se acostumbraron a ver al viejo sentado junto al poste y le prestaban cada vez menos atención. A veces le tiraban restos de comida, a veces no.
Un día escuchó decir a alguien, que era jueves por la tarde. Repentinamente, llegó a su mente el pensamiento de que pronto sería la noche de Mushkil Gusha, "El disipador de todas las dificultades", y que había olvidado conmemorarlo desde hacía tanto tiempo. Tan pronto como este pensamiento llegó a su mente, un hombre caritativo que pasaba le arrojó una pequeña moneda. El leñador lo llamó: -Generoso amigo, me has dado dinero que para mí no es de ninguna utilidad, si de alguna manera tu generosidad alcanzara para comprar uno o dos dátiles y venir a sentarte conmigo para comerlos, yo te quedaría eternamente agradecido.

El hombre fue y compró algunos dátiles, se sentó a su lado y comieron juntos. Al terminar, el leñador le contó la historia de Mushkil Gusha: -Creo que tú debes estar loco-, le dijo el hombre generoso. Pero era una persona comprensiva y a su vez tenía bastantes dificultades. Al llegar a su casa después de este incidente, encontró que todos sus problemas habían desaparecido. Y esto le hizo pensar más seriamente acerca de Mushkil Gusha. Pero él aquí deja nuestra historia.
A la mañana siguiente la princesa volvió al lugar donde se bañaba, y cuando estaba por entrar al agua, vio algo que parecía ser su collar en el fondo del arroyo. Pero en el momento que estaba por recogerlo estornudó, echó hacia atrás su cabeza, y vio que lo que había tomado por su collar era solo su reflejo en el agua. El collar estaba colgado en la rama del árbol, en el mismo lugar en el que lo había dejado hacía mucho tiempo. Tomándolo, corrió emocionada y le contó lo ocurrido al rey. Éste ordenó que el leñador fuera puesto en libertad, y que se le dieran públicas disculpas. La niña fue sacada del orfelinato y todos fueron felices por siempre.

Estos son algunos de los incidentes de la historia de Mushkil Gusha.

Es un cuento muy largo y nunca termina. Tiene muchas formas. Algunas que ni siquiera se llaman la historia de Mushkil Gusha y por eso la gente no las reconoce como tal.

Pero es por causa de Mushkil Gusha por lo que su historia, en cualquiera de sus formas, es recordada por alguien, en sted lugar del mundo, día y noche, donde fuere que haya gente. Así como su historia siempre ha sido relatada, así seguirá siendo contada, por siempre.
¿Quiere Usted repetir la historia de Mushkil Gushá los jueves por la noche y ayudar así al trabajo de Mushkil Gushá?
"Una mano y un pie no aplauden juntos".
)

La tradición Sufi utiliza cuentos de enseñanza como una de sus vías de transmisión espiritual. Estos cuentos  que pertenecían a la tradición oral, son actualmente conservados a través de la recopilación de varios académicos y maestros, y pueden ser encontrados en diversos libros publicados en numerosos idiomas.
Se dice que los cuentos originados en el Sufismo son secretos que se protegen a sí mismos a lo largo del tiempo. Esto significa que su mensaje es atemporal y que contienen enseñanzas que solo pueden ser desveladas de acuerdo con el nivel de conocimiento, capacidad y evolución del individuo que las reciben. Se dice también que cada cuento tiene por lo menos siete niveles de significados, por lo tanto su contenido más sutil se desvela en el momento en el cual el discípulo (o estudiante) esté preparado para recibirlo.
Yo he elegido uno de estos cuentos que está transcrito abajo. Este cuento me ha acompañado por más de tres décadas, y en cada jueves me toca de una forma diferente de las anteriores.
Es también una fuente de mucha alegría cuando participo en ocasiones muy conmovedoras como una reciente que tuvo lugar en mi casa. Era un jueves – en la tradición cristiana se celebraba la semana santa, en la tradición judía se celebraba el Pessach (el éxodo de los esclavos judíos de Egipto llevados por Moisés), y estábamos reunidos tres de mis hijos y cuatro de mis nietos (entre 10 y 5 años de edad).
Empezamos a contar la historia de Mushkil Gushá, y cada uno de los críos contó un trozo de la historia. Todos sabían la historia entera de memoria, la cual les había sido transmitida por mis hijos, que a su vez la recibieron de mí y de la convivencia con mis compañeros de camino cuando ellos eran aún pequeños.
Cada uno de los nietos utilizaba algún término o frase que habían naturalmente traducido desde su entendimiento, como por ejemplo en un dado momento uno de ellos dijo: esa parte de que “y cerró la puerta golpeándole en sus narices” a mi no me gusta, me hace sentir triste, entonces voy a saltarla.
Otro nieto sustituye en el texto “y aquí ellos salen de nuestra historia” por “y aquí ellos se van para la rueda”. Y en el final todos se encuentran en la rueda para que sean felices para siempre.
Es una maravilla percibir que la tradición pasa realmente de padre a hijo, de generación en generación, y seguramente, en consecuencia, algo ocurre en el contexto global de la humanidad.

Suzy Stroke

jueves, septiembre 01, 2011

martes, agosto 30, 2011

 26 y 27 de Noviembre

Bernard Acouturier, Amancio Prada, Francis Elizalde...

http://www.escvpsicomotricidad.com/




Bernard Aucouturier:
 
Yo creo en el niño
Yo creo en la forma de original de ser del niño.
Yo creo en el educador que respeta esa originalidad y que favorece su evolución.
Yo creo en la educación que coloca al niño en el centro del dispositivo educativo.
Creer en el niño es, en primer lugar, ofrecerle el afecto, la ternura y un marco de acción lo más regular posible, con el fin de apoyar un sentimiento de seguridad, necesario para el desarrollo de todas sus funciones .

Amancio Prada, cantor del alma:


http://www.youtube.com/watch?v=CgQviE6gVHE
http://www.youtube.com/watch?v=E_e7xAWZ1aw&feature=related


Francis Elizalde, desde la Gestalt

jueves, agosto 18, 2011

Coincidiendo con la visita del Sumo Pontífice por Antonomasia... tachan tachán...


...recibo este aviso y me hago eco de ello aquí,
porque va de sueños y despertares
y de laberintos y viajeros
y quienes se anuncian así...
 por si esto hiciera que alguien se animara a bajarse de la barrera para afrontar los toros




 difícilmente serán medianías "a la mode".
 Digo.
Yo.
Hola,

Ya que se acerca la fecha de nuestro evento anual en Castaño del Robledo (Huelva), pensé en enviar esta nota sobre el contenido del Bardo Café de este año por si esto hiciera que alguien se animara a bajarse de la barrera para afrontar los toros (¿He conseguido estropear el bonito refrán?)
El Bardo Café es el lugar en el que uno puede sentarse y disfrutar viendo a otros subirse al escenario a hacer algo que normalmente no harían en el transcurso normal de la vida, ni muertos. La realidad es que cuando nos encontramos en un ambiente del tipo: "El mundo entero es un escenario y los hombres y mujeres son meros actores", lo único que podemos hacer es lo que llevamos ensayando durante toda la vida. El Bardo Café nos proporciona la oportunidad de vivir y presenciar el aquí y el ahora bajo la mirada, más o menos benévola, de amigos y compañeros.

 Orgánicos Anónimos
Presenta
“BARDO CAFÉ”
El lugar donde lo visible y lo invisible confluyen,
 entrelazando sus manos.
  
“En Manos de Ángeles” 
(Mimo, poesía, danza y música).

El Ser, con su toque mágico especial, ayuda a la Máquina a tomar conciencia de que se halla prisionera. La liberación puede ser posible, sin embargo, hay un precio que pagar... 
 
 Ser y Máquina pueden alinearse para cumplir con su propósito en esta vida. Pueden danzar juntos, armonizar, atreviéndose a asumir una postura, ocupar el lugar del Absoluto, una oportunidad para soportar su sufrimiento, aunque sólo sea durante un instante...   
Rock and roll esotérico. Una canción sirve para recordar. Rock, música esencial, directamente a tu Corazón. 

“Cosas para Hacer Antes de Morir”
 (Mimo, poesía, danza y música).
 
“El Rasgo Principal” (Canción).


“El Blues de la Mayonesa” (Canción).

Blues gastronómico. Somos lo que comemos. Lo que no mata, engorda. Comer bien es un acto de generosidad alquímica. No sólo comemos para y por nosotros. Respeta y limpia tu Templo. 
 
Si estos fueran tus últimos cinco minutos de vida, ¿qué te gustaría hacer, decir...? ¡Aquí tienes a tu público! ¿Cuál va a ser tu representación, tus últimas palabras? ¡Ahora es tu momento! 

“Tú También Puedes Hacerlo”


“Criptología y Música”
 (Indiana Jones y los mensajes cifrados del Trabajo).

Una de las labores de un buscador puede ser descifrar mensajes ocultos del Laberinto en lo cotidiano. Siempre estamos viajando por el Laberinto. Los Entes Superiores pueden utilizar una melodía para ponerse en contacto con tu Ser Esencial. ¡Descúbrelo! ¡Aprovecha Lo Real! 


“Momento de Libertad” 
(Jam Session, improvisación musical y baile).

¿Te atreves? ... y, mucho más... aunque también podría ser menos...


saludos. 

CONTACTO:http://www.youtube.com/user/xlacolmenax

lunes, agosto 08, 2011

pos-`posdata


Julio Cortázar NO habló acerca de la publicidad de tal cerveza...
pero anexo al texto antecitado, habló de la publicidad de otra bebida
y acerca de los- sus sueños, para más inri,
y aquí lo adjunto:


p. 181: "En algún motel soñé brevemente con un marciano. Sumamente convencional -chiquito, verde y con dos antenas- este marciano había visitado México con su plato volador y de vuelta en su planeta informaba a los Grandes Ancianos sobre sus observaciones. Solo me acuerdo de una cosa: parecía sostener que las divinidades del panteón azteca habían abandonado a los mexicanos como los dioses griegos abandonan a Antonio en el admirable poema de Cavafis (esto no lo decía el marciano sino que lo agega el culto cronopio soñante). Solo una divinidad seguía fiel a sus fieles a juzgar por la adoración de que era objeto: la indudablemente poderosa y terrible Coca-Cola. Aquí el marciano se agitaba muchísimo para mostrar carteles y fotos, y antes de despertarme alcancé a oir parte de su explicación:: Tiene un altar en todas partes, tiene infinitos altares, no se puede mirar a ningún lado sin ver su color sagrado, que es el rojo, y su nombre augusto, que es doble. Grande ha de ser su fuerza, grande y temible su negra sangre".
Este sueño me divirtió por su transparencia. etc etc..."



miércoles, agosto 03, 2011

pOSTDATA

Para  mejor contraste de la previa producción de cronopios, adjunto aquí las reflexiones a las que movió la citada cancioncilla a alguien que se pone en serio al respective.
En fin, miremos, comparemos...
feliz veraneo


El escritor y economista Alex Rovira acerca al público andaluz las claves para encontrar el equilibrio y el bienestar emocional en la intervención que, con motivo del lanzamiento de la nueva campaña de publicidad de la marca cervecera, ofreció en la instalaciones de la Fundación Cruzcampo. Según datos del estudio “Estados de ánimo por Comunicad Autónoma”, de junio de 2010, actualmente, el 41,5% de los andaluces son optimistas, el 28,3% sentimentales, el 16,9% melancólicos, e intensos el 13,2%. ¿Y por qué vale la pena ser optimista? Rovira daba la respuesta: “múltiples estudios han comprobado que las personas optimistas viven más y mejor”. Todos tenemos un lado “Norte” o responsable, lleno de obligaciones y deberes y un lado “Sur”, o de disfrute, alegría y diversión, que se complementan. Es necesario mantener el equilibrio entre ambos hemisferios del cerebro para no perder el rumbo y tener así una vida plena y sana. Sobre este principio básico, nace la nueva campaña de comunicación que la marca de cerveza Cruzcampo, presentó en Sevilla y en la que participaron, además de Alex Rovira, el Consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía, D. Luciano Alonso, quien destacó en su intervención el acierto de la campaña al resaltar “la importancia de tener un momento Sur, que nadie como nosotros (los andaluces) sabemos apreciar y hacer sentir a la gente de fuera”. En la mesa también estuvieron presentes Dª Carmen Ponce, Brand Manager de la marca y encargada de exponer los detalles de la campaña, y D. Julio Cuesta, Presidente de la Fundación y maestro de ceremonias en el evento, que fue presentado bajo el lema “No pierdas el Sur”. Rovira comenzaba su ponencia llamando la atención sobre el hecho de que “el 91% de las personas que se declaran felices se consideran sociables, declaran tener un nutrido grupo de amigos en los que confían plenamente y con los que comparten experiencias de vida. Cuidan sus relaciones sociales de manera cotidiana”. Es decir, que el tiempo de ocio, especialmente compartido con los demás, es un factor que incide en gran medida en la estabilidad emocional de todos los seres humanos. Rovira, señaló además que “la Ciencia ha demostrado que aquellas personas con mayor número de relaciones personales y sociales se sienten claramente más felices y satisfechas”. El economista y escritor catalán profundizó durante su intervención en los valores de Alegría, Optimismo, Belleza, la Vida, la Salud, los Sentidos, la Pasión y la Luz como partes imprescindibles de lo que representa esa parte “Sur” que promulga la nueva campaña de Cruzcampo y, que de forma muy especial, se vivencia en el día a día del andaluz como complemento a las obligaciones y deberes diarios. Para Cruzcampo, el “Sur” no es un punto cardinal o un espacio geográfico. Es una actitud, un estado mental que proporciona el equilibrio vital necesario para no perder “el norte”. En la vida las personas acumulan responsabilidades y obligaciones y, en ocasiones, posponen los momentos destinados a disfrutar; cuando esto sucede, se produce un desequilibrio que hace perder la dirección y el sentido de la vida. De ahí la necesidad de conectar con “el Sur” de cada uno al que nos invita. No olvidar “el Sur”, activarlo y contagiarse de ese espíritu para que conviva en equilibrio con “el Norte” es el mensaje que Cruzcampo lanza en esta campaña de carácter nacional, para que todos disfrutemos de un desarrollo vital pleno y satisfactorio. Como marca orgullosa de sus orígenes andaluces, quiere transmitir estos valores universales, emocionales y aspiracionales que se personalizan en el ‘Espíritu Sur’: fomentar el ocio y la diversión con el disfrute responsable de los pequeños momentos de placer que presenta la vida.

La cancion del verano

Ranimiro Pocaducha ( Metauten, 1953)   fué  desde niño visitado por la inspiración con muy escasa frecuencia, pero a partir de 1996 dejó de recibirla por completo. Miembro irrenunciable de la Generación del Curdín, continuó no obstante su labor poética, recurriendo al "collage" de fragmentos ajenos.

El presentey reciente  texto  viene provocado por la reiterada escucha en la tele cierta cancioncilla con la que la cerveza Cruz Campo se viene publicitando:
"todos necesitamos un poco de sur...
para no perder el norte..".

Los autores a los que ha recurrido en esta ocasión son: 


Julio Cortázar, Papeles inesperados, Edit. Alfaguara.
artículo "Después hay que llegar", pag 399, Nov 1997

Kiko Veneno, ""Más al Sur", en "Seré mecánico por ti", L.P. en Epic, 1981

Andrés Calamaro, "El tren que pasa", en  Honestidad brutal., Doble L.P. Warner, 1999

Se puede partir de cualquier cosa, una caja de fósforos, un golpe de viento en el tejado...
el riesgo está en eso, en que se puede partir de cualquier cosa, pero
después hay que llegar,
no se sabe bien a qué, pero llegar...

no hay discurso del método, hermano, todos los mapas mienten salvo el del corazón,
pero dónde está el norte en este corazón vuelto a los rumbos de la vida, dónde el oeste,
dónde el sur.

Mis zapatos no sirven para todos los terrenos: te diré lo que me está pasando:
No tengo norte, se me olvida de noche por donde sale el sol...
y los manteles... están servidos mirando al sur.

Delante una isla -que me oculta otra isla-.
El dónde es un pez secreto,
y si me persiguen,
si me persiguen,
si me persiguen
me iré
más al sur.

porque el dónde está aquí, y el sur es esto, mapa del corazón, tan pocas veces escuchado,
punto de partida que es llegada.
y...
y no vale la pena pensar en si merezco el tiempo malpasado por no estar en el sur de la cuestión.


Entonces , mira, a veces hay una muchacha que parte en bicicleta, la ves de espaldas alejándose
por un camino (la Gran Vía, el Boulevard Saint Germain, Carlos Tercero, el paseo arbolado de Los Llanos?) la ves de espaldas yéndose, más pequeña ya, resbalando en la tercera dimensión y yéndose,
y te preguntas si llegará, si salió para llegar, si salió porque quería llegar
(y puedes creer que lo digo sólo por mí, pero también sientes lo que yo siento).

la muchacha de la bicicleta,
¿habrá llegado al sur?
Bueno, la chica dice hasta luego
y tiene mojado el pelo;
 Es el tren que pasa...

Nosotros, ¿llegaremos?...

el jardinero que amaneció temprano
cortó los tallos de las margaritas
y se fue mirando al sur
buscando el verano.
Nadie perdió tiempo en enterarse
si se fue para quedarse
o si fue buscando emociones
así son las cosas
es el cambio de estaciones ...
Acaso entró en el sur, lo vio sucio golpeado, pero sur,

esperanza de sur,

sur esperanza,

¿llegaremos un día?

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martes, julio 26, 2011

me contaron...

...
me cuentan ...  "¿tendrá que ver la noticia de la muerte de Amy Withehouse con el hecho de que me haya despertado soñando con una mujer que estaba decidida a suicidarse?

Ella lo tenía claro. Y él, su pareja pasional,  también: Que era en parte por causa de él, eso lo decía ella; que ella sabía lo que se hacía, eso lo decía él.
Y yo allí delante, de testigo. Aceptando: que ella era muy dueña de hacer según su criterio, y él también, Pero asustado, abrumado, avergonzado y crecientemente irritado.
Ella lo planea todo. Para mañana. Pañuelos blancos y negros, trapos, cintas de música. Entreabierta la ventana en la que se degollará. Él cumpliendo con su parte del guión, se larga, desaparece de la escena.

Yo voy, vengo, voy, vengo... consuelo, callo, acompaño, ayudo...

Pero al cabo, -solo hacia el final-, se desborda mi energía.y le encaro y le interpelo:  "¡qué, puñetera egoista, ?a hacer según tu voluntad como toda la santa vida, no?"
Ella se vira hacia mí, interrumpida en su perorata, molesta porque le quite el protagonismo, pero también sorprendida: nunca me había visto así antes...

"¡Una vez más, a joderme la vida!ª. ¡A ver qué le cuento yo mañana a tu familia... al mundo entero... sin contar con la pasma... ¡a ver cómo quedo yo, que estoy aquí de testigo pasmarote, a ver cómo me explico y quién quiere escucharme y creerme!. Y todo el santo piso estará marrano de sangre... y yo dando razones, a solas con mi disgusto... ¡egoista, que eso es lo que eres!"

Hace ademanes de ignorarme, y yo, para impedirlo, le suelto un cachete en el flanco; eso la interrumpe del todo. Repito el lance, le arreo un bofetón  y a la de tres descubro: el alivio y el gusto.

"¡toma y toma, joder! Mira tu, ¡al fin y al cabo mañana estarás muerta!, pues igual voy y me doy el gustazo de arrearte una paliza;  y te la llevas contigo... ¡egoista, insaciable, desconsiderada, toda la vida a tu rollo, a tu rollo, y para una vez que te encuentras con la horma de tu zapato, con ese zenutrio que ni sabe llevarte la contraria ni sabe darte la razón, te enfurruñas y te decides a suicidarte. ¡Pues que sea fuera de mi casa, cojones, búscate otro árbol del que colgarte!. ¡Fuera de aquí...!"


en fin, este es el sueño que me han contado. Cosas de los sueños, digo yo...

Miró, noviembre de 1981:

"Nunca sueño mientras duermo


sino, tan solo, cuando no duermo"

arreando, qu´es gerundio

Plagiando a Borges

bajo las sábanas
me dió un sueño un aviso...
¡Se miá olvidáu!

(Liborio Martincorena  (Iguzquiza, 1953): Nuevos y viejos Jaicus. Edit Tierraestella )

lunes, julio 11, 2011

Uun centenar de personas hemos compartido durante 10 jornadas  mesa y cama en la Casa Grande de Valdivielso.

De día, un apretado tapiz de emociones; de noche, un denso tapiz de sueños.

Cada mañana, al despertar, uno abría las cortinas de las ventanas esperando ver el paisaje lleno hasta los topes de amores frustrados o incipientes, de padres brutales, de hermanos desaparecidos en combate, de brotes de nuevos clanes de amistad, de golondrinas gigantes, de escaleras de caracol sin comienzo ni tope...

y allí estaba la Aurora, la de rosados dedos, en toda, toda, toda su prístina desnudez: como el primer día del mundo.

Entretanto, Anónimo me enviaba este poema admirable que ahora encuentro esperando entre mis correos. Gracias, Anónimo...


INSOMNIO

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No lo sabes. Yo en desvelo, y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño y por el mar las naves.
En cárceles de espacio, aéreas llaves te me encierran, recluyen, roban. Hielo,cristal de aire en mil hojas.
No. No hay vuelo
que alce hasta a ti las alas de mis aves.
Saber que duermes tú, cierta, segura
-cauce fiel de abandono, línea pura-
tan cerca de mis brazos maniatados.
Que pavorosa esclavitud de isleño,
yo insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.


Gerardo Diego. "Alondra de verdad, 1941.

miércoles, junio 29, 2011

un programa para Agosto con laberintos... http://www.mascarbo.com/cursos.php

En un lugar del montseny...


http://www.mascarbo.com/cursos.php

cuya web vale la pena visitar...

rincones del alma

 -Mascarbo -22 al 28 de agosto 2011 -Mascarbo -22 al 28 de agosto 2011

Programa laberintos, buscarse, perderse, encontrarse...


22, lunes
18h: llegada y presentacion. Aterrizaje.
Encuentro con la naturaleza, la tierra, sus habitantes, la casa.
Cada persona debera traer 7 piedras-tamano entre puno y cabeza- que representen algo de su propio laberinto.

22h: pelicula. Por determinar.
23, martes
danza entrega. El caminar
manana: Iniciar viaje. La Presencia ante la encrucijada. Transito del habitaculo al oraculo del bosque.
Tomar al Teseo interior (guerrero/guerrera de vida) y escuchar al Minotauro. El eco de los mensajes.
Soltarse al riesgo. Encontrarse en las preguntas. Cederse a algo mas grande. Adentrarse en la Ofrenda.
De las sombras a las puertas. Victor Orive
tarde: tomar el camino. Mi caminar hacia la puerta, tomando la decision de entrar, como Teseo. Ayako
Zushi

ritual entrada: una puerta, entramos todos.
Inicio arte en accion en la naturaleza, Ira, Ernest

24, miercoles
estar con uno, perderse en uno…
Reconocer el propio laberinto en el que me extravio, y notar y entrever la sombra que siempre parece
escaparseme…y reconocer en nosotros ese minotauro, al que tememos tanto que llevamos anos y anos
sin llamarle, sin dirigirnos a el, procurando pasar ligeros en cuanto parecen llegarnos sus olores… y
aceptar, sin embargo, que solo nosotros podemos mirarlo; y encararlo, y mirarlo y permitir que nos mire
Francis Elizalde

25, jueves :
reconocer un lenguaje olvidado: puertas que aparecen, paredes que ceden.
manana: dejarse abrir, ceder, tocar por la inocencia, dar espacio y lentitud para esperar al alma a esa
vertiginosa velocidad de la quietud donde el sinsentido toma sentido y uno ve al otro lado de uno mismo.
Emma Romeo
tarde: atencion a lo sensorial, para explorar sin esfuerzo ni intencion y percibir y experiementar…o no, tu
sabio, el que hace facil. Jacint Ramio

26, viernes :
tomar mis entrañas, consciencia del Ser.
manana: masaje laberinto intestinal. Llegada al centro. Tomarme. Xenia
tarde: arte en accion en la naturaleza . Inicio del regreso al mundo. El deseo, el hilo, tomar mi
corazon e ir al mundo. Expresar, crear, florecer. Participar juntos en el ojo del laberinto. Ira Vonnegut,
Ernest Rosell.

27, sabado : salir del laberinto
manana: intencion, fluidez y totalidad. Pere Juan
tarde: de nuevo atravesar la puerta.
noche: arte en accion en la naturaleza, celebracion de la vida.

28, domingo : cierre, compartir la experiencia. Recogernos
cada manana de 8 a 9h : (para quien quiera) Tai chi, Chi kung
precios
en la casa: 420.
en tienda: 370.

sueño en laberinto...



Insoportablemente
soñé con un exiguo y
nítido laberinto:

en el centro
había un cántaro;
mis manos

casi
 lo tocaban,

mis ojos
 lo veían,
pero...

 tan intrincadas y perplejas eran
las curvas
que yo sabía que
 iba a morir
antes
de
 alcanzarlo.

Referencia: El Inmortal, de Jorge Luis Borges, versión completa

jueves, junio 16, 2011

un sueño breve

 regreso  tras unos meses
a casa
 
retiro los carteles



  abro el PC, busco el Blog



Me despierto.

 

martes, junio 14, 2011

Bajando a tierra

querido blog
ha llegado la primavera
Los Pasos, que fueron Un Conjunto, lo decían así con toda la riqueza de ocho siglos de lírica en castellano:

"Llegó la primavera a la ciudad, //  todo ha cambiado de color...
 como hace más calor las chicas ya //   se quitan ropa y hay que ver como
 la gente canta, corre y ríe más  //  que en el invierno que pasó...
los pajaros que no se oian ya,  //  hoy cobran nueva vida y cantan. En el
parque antes era triste y gris,  //   hoy todo es verde y hace sol;
y alguna que otra pareja se escon  //  de y se dedican a cantar así: 
 lará lará lará la la la la la la..
en los parajes que ahora atravieso cosas y personas se mueven a un ritmo inédito y de esa manera yo me veo sometido a estímulos inusuales, a los que respondo con emociones poco frecuentes.

solo al alejarme de ti pude obtener sensación de desapego; y es así que desapego no viene a ser más que falta de apego. Ya lo dijo, solo que del revés, Kiko Veneno: Lo mismo te echo de más, ¡lo mismo! que antes te echaba de menos.

 Paranguaricutirimícuaro, Micoacán, 30 de Marzo de 2011

martes, marzo 08, 2011

PICADURAS

.- Sueño que me ha picado un bicho. En la muñeca. Noto el picor, me rasco... otros también se sienten picados... voy a mostrar mis picaduras, veo que dibujan un diseño muy geométrico...

..
..
..
..
.

*.- Desarrolla ese fragmento de sueño, y ayúdate de tretas gestálticas. Empieza contando en primera persona, tiempo presente

+.- Me pica algo. ¡Vaya avería me ha hecho! Fíjate, me ha ido picando como a saltitos, cada picadura cerca de la otra... me hace pensar en huevecillos de mariposa... será una pulga... pero, ¡no, ha salido volando, una especie de mosquilla, o de micromariposa... ¿qué será exactamente?

*.- Pregúntaselo al bicho.

+.- Ok: Bicho, ¿qué tipo de bicho eres exactamente??

$.- ¡Pues un bicho! Un bicho que pica y vuela, el bicho que acaba de picarte

+.- ¿Exactamente qué bicho?

$.- Pues... yo mismo, no sé qué quieres que te responda... ¿Algo así como si soy “Strepticema Gargarjaliensis” o “ Vandia Vandia”?

+.- Eso es: que me respondas a la pregunta de “qué eres exactamente”...

$.-Bien, te voy a contestar: Anoche, al llegar a casa, viste revolotear una cantidad inusual de insectos por las habitaciones. Que si eran polillas que si no eran polillas. Soy una cosita de esas. Respóndeme tú ahora: ¿De qué te sirve el conocer la respuesta a esa pregunta?


+.- No lo sé: me siento movido a saber... estoy leyendo acerca de la clasificación de los trilobites, y me apetecía ...

$.- Pues bien, ahora te voy a preguntar yo a tí: ¿Y si no hubiese nada de valía en esa pregunta? ¿Y si fuese otra la pregunta que te valdría la pena formular? Por ejemplo: el dibujo que mis picaduras dejaban en tu piel, ¿qué mensaje podría contener? Reflexiona y contesta

+.- Es una serie, cuatro columnas de uno-dos, uno-dos, y la quinta fila solo tiene el dibujo de la izquierda... al que seguiría otro a la nderecha... parece un ritmo, una sucesión... algo que se hace sucesivamente, disciplinadamente...

$.- ¿hay algo que se pueda representa así en tu vida actual?

+.- hay una reflexión reciente, de ese mismo día, para ser exacto, acerca de emprender una actividad disciplinadamente, sucesivamente, día a día, única manera de comprobar si alcanza cierta finalidad que allá en el fondo yo quisiera... uno- dos, y volver al uno, dos... Me lo planteé, lo sopesé, me engolosiné con ello, y me di cuenta de que con gran facilidad dejaría caer ese proyecto, lo abandonaría antes de empezar...

$.- Parece algo más valioso que el “conocer el nombre en latín del insecto, ¿no?

+.-Lo es, sin duda lo es

$.- Y yo te piqué en la mano para recordarte, siquiera por un día más, que tal vez estés deseando ponerte a la tarea...

+.- ¿si?

$.- Tu dirás...

+.- Así que era una carta que me remití a mí mismo...

*.-Así parece. Y te diré más: mira tus pantorrillas

*.- ¡Pero si tengo picaduras!

+.- Tenías un recuerdo que darte... y aprovechaste las mariposillas de anoche y la sensación de los mordiscos nocturnos de algún bicho; y se mezcló la lectura taxonómica, y en el sueño está todo ello. Desplegarlo ha sido tu trabajo. Maintenant, a toi!