Autorretrato de Eduardo Torres( apócrifo)Autorretrato de Augusto
Monterroso (auténtico)
EL SOÑAR, LOS SUEÑOS

dándole forma a cierto cuentecillo
que brotaba noche a noche en mi cabeza.
Armada de un carbón y un pergamino
escribí de un tirón este soneto
libertando en las letras mis afanes.
Me dijo un sabio que era propio idénticoDulce soñar y dulce acongojarme,
cuando estaba soñando que soñaba;
dulce gozar con lo que me engañaba,
si un poco más durara el engañarme.
Dulce no estar en mí, que figurarme
podía cuanto bien yo deseaba;
dulce placer, aunque me importunaba
que alguna vez llegaba a despertarme.
¡Oh sueño, cuánto más leve y sabroso
me fueras, si vinieras tan pesado,
que asentaras en mí con más reposo!
Durmiendo, en fin, fui bienaventurado,
y es justo en la mentira ser dichoso
quien siempre en la verdad fue desdichado.

Somos un soñar sin límite, y sólo soñar.
No podemos, pues tener idea
de lo que sea un no-soñar.
Todo cuanto es y hay es un sentir, y es
lo que cada uno de nosotros ha sido siempre y continuadamente.
¿De dónde puede un sentir, una sensibilidad
tomar noción alguna de lo que pueda ser un no-sentir,
un tiempo sin sucesos,
pues sólo hay, sólo existe lo que es suceso,
nuestro estado en nuestra sensibilidad?
Nuestra eternidad, un infinito soñar igual al presente,
es certísimo.
Pero se me dirá que hay sueños que cesan, que se tornan
tan rebeldes que nunca los recobramos: hay
los que se ocultan, las ocultaciones de los que quizá existan pero
que no veremos ni reconoceremos más.
Esas ocultaciones sólo existen para un Soñar hesitante:
hay sueños que reclaman para volver
la plenitud de nuestra alma,
un alma rebosante,
una certidumbre sin sombra en nuestra decisión de soñarlos.
¡Quién sabe en esta debilidad de soñar cuántas veces
hemos despedido el ensueño de los que vuelven,
hemos descreído, negado la visita plena y entera que nos brindaba
alguien que Volvía de la Ocultación!

notables.
también aves que no reconozco, extrañas y magníficas. Ante mí se muestra, como mil veces antes que hoy, el Zoo Extraño y Bello. Hay grandes pavos reales del más azabache color negro. Una gallina que tiene aferrada una liebre no puede seguir volando con tanto peso y aterriza frente a nosotros; la gallina quiere montar al conejo, y en el restriegue de la refriega ambos devienen en una especie de gatos. Se planta ante mí un gato con una herida en la cara. 

alangostada reinó en las mesas de Katchamka durante medio siglo veinte. Nació treceava, tras un linaje de doce hijos varones. de su madre, de quien no pudo tener recuerdos por razones que luego veremos, dice Tatán : “Conservo de mi ex-esposa el recuerdo de verla ir y venir por la casa, dando a luz. No recuerdo su nombre: Su persona se diluyó de tal manera en los trabajos de la maternidad que su nombre se ha olvidado por completo: en casa, lo mismo que en el pueblo, solíamos llamarla “ la madre de Rubén”. “la madre de Simeón” “la madre de Leví”, y así sucesivamente”.

ingredientes. Pero yo, no. Yo podía si me esforzaba evocar una cereza, y algo de su perfume y desu textura al morderla, pero el otro ingrediente se me quedaba entonces fuera de mi alcance, y si me proponía traerlo ante mí, las cerezas cedían su lugar y se evaporaban; y en cuanto a la mezcla de ambos, algo salía, pero nada que ver con aquello que mi amigo creaba con aquellos nombres y aquel gesto suyo .EL DIOS ABANDONA A ANTONIO
Cuando de pronto a medianoche escuches
pasar el invisible tropel
-con admirables músicas y voces-
no lamentes tu suerte, tus obras
que fracasaron, las ilusiones
de una vida que llorarías en vano.
Como dispuesto desde hace tiempo, como valiente
despídete de Alejandría que se aleja.
No te engañes, nunca digas
que fue un sueño, que tus oídos te confunden.
En tan vanas esperanzas no caigas.
Como dispuesto desde hace tiempo, como valiente
como quien fue digno de tal ciudad
acércate a la ventana
y escucha con emoción
-no con las quejas y súplicas de los cobardes-
la música exquisita de ese tropel divino;
goza por última vez sus sones
y despídete, despídete de Alejandría que se aleja
(kONSTANTINO kAVAFIS).






