jueves, octubre 30, 2008

ESTE 29 DE OCTUBRE

29 de Octubre. Mi madre, Aurora Ana Maria del Puy Montoya Jimenez falleció hace un año.
Estos 365 días han mostrado que su familia llegamos a su muerte tan extenuados como ella.
Sólo ahora me sucede llegar por la noche a casa y sorprenderme pensando en llamar a Pamplona , saludarle, contarle; escucharle .

Apenas recuerdo haberle visto en sueños: un par de veces; o en ensueños, otro par: en cada caso, le veía en sus últimas fases: andando por el pasillo, encorvada, sin rumbo, sin ritmo, sin expresión. Todavía no me viene su imagen más vivaz; por lo que me cuentan los demás, sé que llegará...


29 de Octubre de 2008; el amigo Goyo ha pasado por el quirófano para que le extirpen un riñón. No es que se sintiese mal, sino que un cólico oportuno llevó
a hacerle una revisión a fondo, que descubrió algo en el órgano, que...
Ahora está en la UCI y con dolores.


29 de Octubre de 1949. En Paris, rodeado de discípulos, muere un hombre enigmático. Mira a los ojos de algunos de ellos y dice sus últimas palabras en su francés macarrónico:

"je vous laisse dans de beaux draps!", "¡en menuda embarcada os dejo!"
Era Monsieur Gurdjieff, Georges Ivanovitch de nombre, El Heraldo del Bien que Vendrá. Aunque yo nací cuatro años después de su muerte, es, tal vez, la persona a quien más crédito he concedido, la que más ha influido en mi determinación de vida.



Enciendo tres velas: una, para tí, mamá: siempre preferías luz a oscuridad. Tal vez todavía estés por ahí, reponiéndote de tanta paliza. Por si necesitas una candela; esta, no te faltará.

Una para tí, Goyo: así soborno a las potencias celestes e infernales para que contribuyan con sus artes a cuidarte, a velarte, a reponerte y a resarcirte por este riñón de menos.

Una para tí, G., maestro feroz, sin piedad... para con la idiotez. Que sepas que me propongo seguir ahondando en esa "embarcada" en la que dejaste al mundo tras tu tránsito: al fin y al cabo, todavía no he logrado entender -lo que se dice
e-n-t-e-n-d-e-r - ni siquiera adonde se supone que me estoy dirigiendo... Con toda mi gratitud.

Y un par de cantares de Machado, no por conocidos menos pertinentes:

Ayer soñe que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía…
Después soñé que soñaba.

Anoche soñé que oía
a Dios, gritándome: ¡Alerta!
Luego era Dios quien dormía,
y yo gritaba: ¡Despierta!!

lunes, octubre 27, 2008

Me contaron


A veces encabezo uno de estos articuletes del Blog con “...me contaron...”, y ya luego sigo endosando un relato de algo que me tocó escuchar, a menudo, de primera mano; tras veces, de segunda o de tercera. Hay sueños escuchados en sesión -y editados con el necesario beneplácito del interesado-, otros pillados en la calle al pasar, o en la radio... Hoy presento uno que me contó el mismísimo Don Alvaro Cunqueiro, muy concretamente en la página 51 de la recopilación de “Fábulas y Leyendas de la Mar” que Don Néstor Luján entregó a Tusquets editores para que con ello hiciesen el número74 de su colección “Marginales.”

Que a menudo ha soñado, nos dice, con el momento en que San Gonzalo muere y su alma sube al cielo acompañada “del corderillo”.. Y aquí hay que irse para atrás, a buscar la historia de San Gonzalo y la del corderillo, y entonces nos toparemos con un mozo muy de orden que publicó, su primer escrito bajo el pseudónimo de Alvaro Labrada, una hagiografía peculir de este santo, “español, nacido en Portugal”, que, a fuerza de rezos, desbarató una razzia de los piratas vikings en sus tierras de Galicia; y más tarde, se retiró a la tranquilidad de la vida eremítica empleando sus asuetos en construir puentes sobre los ríos a beneficio de los lugareños. Llegó a obispo de San Martin de Mondoñedo.

Pues bien: su fama de mañoso constructor llegó en cierta ocasión hasta el fondo de las aguas, de donde surgió una figura singular. Era

un anciano, de celestes ojos, hábito corto, descalzo de pié y pierna. Algas, percebes, mejillones,llevaba adheridos al hábito, como si fuese roca de bajío
“Soy el abad de Guidán, señor obispo. Bajo las olas tengo iglesias, monjes y un rebaño de ovejas. Con un Sudeste se cayó la espadaña de la iglesia y se levantó el tejado. ¡Quería que me prestases un albañil!”
y un albañil, al que tenía trabajando junto con los canteros en San Martín, se fue con el monje y a los pocos días regresó.

.- ¿qué viste?

.- Pues, señor, una iglesia pequeña y una huerta grande, con manzanos tabardillos. La espadaña quedó buena. Me dió el abad este corderillo rasalbillo para que me lo coma por Pascua Florida.

.- ¡Te lo compro por dos monedas de León! .- dijo el obispo. Y desde entonces, el cordero siguió a Gonzalo a todas partes”.

Y es con ese corderillo -que, por cosas de las santidades de su dueño se quedó para siempre en eso, en corderillo- con el que soñaba Cunqueiro. Y, aunque le acompañase a menudo en sus dormires, ermina confesándonos que, algunas veces, incurrió en el sacrílego pensamiento de qué tan rico hubiese resultado un corderillo submarino asado...
En sus sueños, San Gonzalo le salía a menudo bajo formas protectoras: de madre, de guardia, de San José... Aquí le vemos en noble figura canina.

domingo, octubre 26, 2008

Un hombre, una célula

Era un sala sin límites precisos, una especie de espacio interior, pero igual de vasto que si fuese el exterior. Estaba junto a mí un amigo, varón, de mi misma edad, aunque a mí me parecía algo mayor. Vestíamos túnicas, pero por vestir algo...
No había sonido de voces; así pues, nuestra conversación era telepática,

y se apoyaba en las mutuas miradas.. La cose era que yo sabía de pronto que yo,
una persona, era una célula de cierto cuerpo; y que mis congéneres era igualmente células. Los miles de millones de células que forman cualquier cuerpo; por ejemplo,
el mío.
Y de golpe, todo encajaba. ¡Por eso nacíamos y moríamos: morir dejaba lugar a células nuevas, y nacer era requisito para esa renovación. ¡Por eso amar y odiar

eran constantes! Porque era necesarios,porque amar llevaba a la conservación de las estructuras y las funciones del cuerpo que constituimos, y odiar movía a destruir,
a suplantar... ¡Por eso la historia humana se repite idéntica a sí misma una
y otra vez! y, al mismo tiempo, reflejaba las leves pero determinantes variaciones, mutaciones que tanto cambio, tanta renovación celular, necesariamente, provocaba.


¿Los humanos somos células?, me preguntaba, y veía a mis piés una columna de hormigas que me respondían con su presencia: nosotras también, solo que somos células especializadas, como vosotros, como los conejos, las acacias y las cacatúas... ¿No te habías percatado?
¿Y los pájaros? ¿Y los peces? Ah¡, que aquellos habitan zonas de tejidos esponjosos,
y que estos viven en el, digamos, plasma sangíneo... en el agua, concretamente...
Las asociacones de ideas se disparaban: “ah, por eso hay quien dice que somos máquinas de transformación!, ah, ¡por eso nos alimentamos incesantemente!, ah, ¿eso era lo de que “todos somos hermanos”... y, ¿lo del “cuerpo místico”, y lo de “yo soy dios”, y lo del “todo y el uno”, y...

Me iba excitando, y me tentaba charlar y charlar sobre ello. Miraba a mi amigo, que paseaba tranquilo a mi lado y que, al percibir que iba a mirarle, también fijaba sus ojos en los míos, y mudamente, divertido, se daba por enterado de mis pensares y me venía a decir “¿De veras que no lo sabías?”, y antes de que yo pudiera responderle que no, que en absoluto, que todo eso era una revelación súbita, mudaba el gesto y me hacía saber, mudamente, que “en el fondo, siempre lo has sabido”, sin dejarme lugar para otra cosa que para asentir; sorprendido, es cierto, pero... asentir; sí, sí, siempre lo supe

jueves, octubre 23, 2008

Rebelión a bordo

... me contaron



" me sucedió que un sueño mío llegaba a un momento en que la situación se ponía complicada para mí. Estaba en una especie de vestuarios, extensos, alicatados con baldosas blancas por el suelo y por las paredes, y quienes habían sido mis acompañantes, dos mozos y un barbudo fuerte y adulto, decidían perseguirme.

En aquel momento, mi sueño no debía de ser muy profundo. Lo digo porque me desperté y me levanté pocos minutos después, y también porque, cierta forma de conciencia me acompañaba.

El caso es que yo empezaba a notar la amenaza y aceleraba mi paso. Pero mis calzados resbalaban en aquella superficie y no conseguía despegarme de mis perseguidores.

Algo en mí decidió el rumbo del juego: si me persiguen y yo me resbalo, es justo que me alcancen", me dije; y, sin dejar de intentar escapar, me dispuse a ser inevitablemente atrapado.

Pero no era ese, por lo visto, el tema que el sueño arrastraba. Al mismo tiempo que yo me resignaba a ser cogido, mis perseguidores empezaron a resbalarse tal y como yo, y la distancia entre nosotros no se reducía.

Me dí cuenta, soñando, de lo curioso de la situación, pero me dije que sería cuestión de tiempo, que seguro que yo me resbalaría, que ya faltaba poco... y giré una esquina para seguir corriendo

...y desemboqué en una nueva sala ¡llena de reproducciones mías corriendo de un lado a otro! Así que, con esa confusión, mis perseguidores se extraviaban inmediatamente, no podían seguirme.


Me desperté riéndome.




¡cuantas veces soñamos que nos da alcance quien no queremos! Pero es la primera vez, que yo recuerde, que mi sueño se rebela contra mí y me dice que no, que lo que hoy me toca aprender es que, de esta, salgo ileso!"

martes, octubre 21, 2008

Un sueño

Estando el fin de semana trabajando con y para un grupo en la calle del León de Madrid, sonó aquel poema de Miguel Martí i Pol que sonaba en el disco de Veneno y decía:


“No pido mucho
poder hablar sin cambiar la voz
caminar sin muletas
hacer el amor sin que haya que pedir permiso
escribir en un papel sin rayas.
O bien, si parece demasiado
escribir sin tener que cambiar la voz /caminar sin rayas/
hablar sin que haya que pedir permiso/ hacer el amor sin muletas.
O bien si parece demasiado/ hacer el amor sin que haya que cambiar la voz/
escribir sin muletas/ caminar sin que haya que pedir permiso /hablar sin rayas.
O bien si parece demasiado…


Y entonces una cosa trajo a otra, y Pepe recordó que, en los tiempos de aquel disco sin par,
hubo un experimento castanediano zamorano del que se dijo quen contó con el apoyo de
Agustín García Calvo, Miguel Angel dió la idea de lanzar un guiño desde aquí a aquel grupo
y me dió por buscar unas líneas en el Sermón de Ser y no Ser. ..


Y ahora, lo cuento de atrás adelante.


Agustín García Calvo escribió en 1972 un poema en 2.016 versos, en un ritmo “bastante parejo
al de las antiguas recitaciones teatrales, algo así como un senario yámbico prolongado
en medio pié.”


“Amarga y seca la soledad, en tanto al menos
que se siente como falta y no ha aprendido uno
a irse alimentando de ella y a saborearla
como mosto del lagar...
.......................................Y sin embargo
era soledad seguramente el verdadero
alimento de tu corazón.”




Así comienza, y es muy didáctico, y muy lírico, y ahonda en la pena y en una forma de
empatía que -seguro que García Calvo está en total desacuerdo – remite a César Vallejo.
El poeta se aleja de sus semejantes para mejor pensar y los evoca a ellos, a todos.
Para acercarnos al hombre se acerca a uno, un chaval nacido en la sierra de Albojacar que se llama Rafaliyo,
pero, ¿quien es ese, sino un hombre que trabaja en las minas de carbón de
Santa Berta, en Bélgica, al que llama el capataz “Garsiá”;
y este, es el mismo que uno con un buen empleo en la PanAm, piloto de aeronaves, Garski llamado; quien es a su vez un viejecillo que trabaja de sepulturero en Sachagorod, Ucrania, el mismo Garkiñ de siempre, y así sigue esa identidad,
que este es no otro que Gary, mozo de piscina en un motel de la ruta de Detroit,
y Ga-Razid, una maternal madama en un burdel de la islita de Kupaimen,
y Miss Gatzkyl, secretaria de dirección de la Mining Corporation de Frederiksburg,
y Gradia, niña que será degollada en honor a la luna, y...
y así extiende su piedad sobre todos los que estamos y nos iguala y nos distingue
y nos habla de soledad y de sensibilidad.



Y entre esos ejemplos, desde el verso 252, cuenta que ese

es el mismo que otro día visteis en la gruta
de Haim-Quibet, barrancos de tomillo y greda,
dos leguas del mar Muerto: era el mediodía:
se han retrasado aquella vez los recaderos
que de tanto en tanto le traían las limosnas
de los poblados: cruda al fin se la ha comido
una cría de cigüeña que cayó asfixiada
el día antes; ha caido en una siesta
pegajosa, ardiente; está soñando con su madre,
blanquísima y desnuda, y joven como hermana
pequeña; en el huerto está sacando agua; él mismo
se acerca y le toma los pechos por detrás, calientes,
macizos; vuélvese ella y dulcemente: “Gárbil,
¿qué haces?” dice, pero sonríe, y de su mano
tómale la verga y la lleva a buen camino; en esto
de terror despierta trasmojándose en su espasmo
Gárbil el huído y grita: el grito por los barrancos
se pierde, y por la tarde...



Lo llaman Deseo Incestuoso. Es, mil veces soñado, un sueño que es como son los sueños:
es lo que es, y no cabe atribuirle ni culpa ni inocencia; pero cómo no sentir con una pizca de congoja el susto, el disgusto, el desconcierto del pobre fugitivo...

Bueno, para rematar, dos enlaces. El primero, lleva a una actuación en vivo de Kiko y
Raimundo interpretando una canción -otra, que no he encontrado el "no pido mucho- de aquel VENENO.
http://es.youtube.com/watch?v=_p7qkVOSQuE&feature=related


El segundo, lleva a una lectura del Sermón en la voz de su autor.
http://es.youtube.com/watch?v=AQGOhUkye14 versos 1290 a 1346.
Es, me parece, algo precioso. Y, además, permite que los legos como yo nos hagamos
una idea sonora de qué es eso del “yámbico prolongado en medio pié”. Y esta nos es
una ventaja pequeña: García Calvo da gran importancia al ritmo del lenguaje, y a eso,
conozco pocos que le den importancia. Yo creo que sus lecciones, vale la pena aprenderlas.

Y además, ...¡Vaya voz gasta el señor! Eso debe ser lo que se dice
“una de las más importantes voces de nuestra poesía”...

viernes, octubre 17, 2008

Reedición de una Sesión Clínica -Cualquiera- de Trabajo con Sueños en base a las Herramientas de la Psicoterapia Gestáltica... (O Así).



(Un sencillo y abigarrado salón en el nº 3 de la Calle del León sirve de Consultorio a un Eficaz pero Modesto Terapeuta Gestaltista.
Mobiliario: Dos sillas vacías, una silla caliente, un sillón estilo Federico III para el terapeuta; esculturas griegas, esculturas romanas, esculturas japonesas. Presiden el habitáculo una foto de S. Freud, un busto de F. Perls y una estatua ecuestre a tamaño natural de Claudio Naranjo. Empieza la sesión):

Paciente: B´nass tardess
Terapeuta: B´nass


P: Heme aquí.
T: ¿Qué se le ofrece?

P: Hoy vengo sin nada nuevo para contar
T: Ni puñetera falta que hace.


P: Entonces, de qué vamos a hablar hoy?
T: Eso mismo m´estaba yo preguntando.


P: Bueno, la semana ha sido como todas
T: ¿Cómo cuales de todas? Porque, déjame recordarte que desde que vienes a terapia, ninguna semana se ha parecido siquiera a cualquier otra.


P: Parecerse, parecerse, se parecen todas. Lo que no son es iguales.
T: A ver, a ver… ¿qué te parece si empezamos de nuevo? ¿Cómo estás ahora?


P: Pero, ¿ahora-ahora? ¿ahora mismo?
T: Ahora, ahora, aquí, ahora… ya sabes… ahora… ¿Cómo te encuentras, en qué estás, qué sientes, en qué te andas pues?


P: Ahora estoy bien.
T: A ver, un esfuercito para tu terapeuta… procura primero percibir y después comunicarme una percepción actual acerca de ti que no sea valorativa. No “bien”, no “mal”, no “regular”, ni tampoco “mejor”, ni “peor”, nada de eso: algo como “interesado”, “excitado”, “inquieto”, “agitado”… A ver, otra vez, ¿cómo te encuentras?

P: Pues bien, bastante bien, ya lo he dicho antes. ¿o es que tengo que sentirme mal todo el tiempo? ¿tengo que sentirme mal, ah?
T: Y, por seguir con lo que te estoy proponiendo, ¿es un “bien, bastante bien”, qué sé yo, ¿impaciente?, ¿relajado?, ¿Cómo después de una comilona?

P: Es que he comido pronto.T: ¿y?P: Pues eso, que no puede ser de comilona
T: Bien, muy bien. ¿RECUERDAS ALGÚN SUEÑO O ASÍ?

(Pausa en la trascripción de la sesión.Como puede observarse, el terapeuta (qué más dará que se trate de mí mismo) maniobra astutamente, y antes de agredir a su estimado cliente, le dirige hacia la gran pregunta clave: ¿Recuerdas algún sueño? ¿o así?Volvamos al santasantorrum)



P: ¿de esta noche o de cuando?
T: De cuando sea, de cuando sea…

P: De esta noche pasada, no recuerdo ninguno.
T: ¿algún sueño repetido? ¿algún sueño infantil? ¿algo?

P: Infantil, tampoco me acuerdo de ninguno. Yo es que de los diecinueve para atrás, me acuerdo de poco y como con niebla.
T: Algún fragmento, algún trocito, ¿algo?

P: Y eso, ¿pa qué?
T: ¿El qué?

P: Lo de los sueños.
T: Te pone nervioso el tema?

P: No, pero como vine por lo de la pareja, que estoy tan mal con lo de la separación, no veo claro lo de acordarme de los sueños…
T: Ya sabes, que lo que yo te propongo es que revisemos qué hiciste tú, inadvertidamente, para que las cosas os fueran así, para que no las vayas a repetir en tu vida actual ni en el futuro

P: Pero es que, como ya conté, la que se separó fue ella…
T: en fin, que sí, pero ¿recuerdas algún sueño de tu vida, toda entera, sí o no?

P: Recordar, así como recordar, con detalles y tal, no, no recuerdo, pero me acuerdo algo de un perro. Lo que pasa es que…
T: ¿,,,qué?

P: Que no sé si era sueño mío o que me lo contaron…

(Pausa en la transcripción de la sesión. El sujeto parece desbordado, sin que quede claro qué es lo que le desborda. El terapeuta, necesitado de agarrarse a una tabla ardiente de salvación, sopesa, en discreto silencio, el proponer a su paciente que comience a prestar atención a su soñar. ¿Qué busca? El dice que incrementar el campo del darse cuenta del despistado a quien tiene delante; el público en general tiene la impresión de que busca aliviarse la faena echando balones fuera. El paciente comienza a impacientarse…)


T… ¿te parece?

P: francamente, no, no me parece.
T: ¿Qué es eso que no te parece?

P: Que llevo tres meses y medio durmiendo fatal y me dice que me despierte para anotar cosas de mis sueños, y no le veo la lógica
T: La lógica, mi dulce corderillo, es lo que aplicaste intensamente en tu relación con XXX, y ya ves de qué te sirvió…

P: eso me ha sonado como si me hubiese llamado Tonto
T: ¿Y? ¿Cómo te hace sentir el que te llamen tonto?

P: Me siento como si fuese tonto, fatal. XXX sabía hacerme sentir así siempre que quería.
T: Vaya, ahora sí que has conectado con algo preciso y actual. A eso me refería yo antes, algo no-cualitativo, no juzgador, no “bueno, malo”, sino algo expresado desde la emoción, desde la sensación. ¿Ves? Y además has traído al presente la cadena de sentirte mal que creasteis entre tu mujer y tú, ella como exigidora y tú como asentidor. ¿Ves? Y todo gracias a los sueños. ¡Los sueños, en terapia, son la puerta del Inconciente, la cabina de peaje de la autopista al subconsciente! ¡Los sueños funcionan así, no por la vía apolínea del justo medir, sino por la dionisíaca de la súbita liberación del instinto! ¡Que lo sepas! Anda, anda, alma de cántaro, vete a casa y reza cien avemarías: tu fé te ha salvado. Para la próxima sesión, me traerás escrito todo lo que averigües sobre tus sueños de esta semana.


P: ¿Y si no recuerdo nada? ¿Y qué hago con lo de llamar a mi cuñado? ¿Y si ella no vuelve? ¿Adonde va, terapeuta mío? ¡Vuelva! ¡Vuelva! ¿Qué me ha dicho que tengo que hacer?

(Hacen mutis).

Un simple cambio palabras...



*.- esto... observo cierta proliferación de chicas-equinos en las últimas ilustraciones

+.- ¡Hombre, mesié lobservater! ¿coman tale vú? A ver, sí, también yo lo he observado.


* sí: una cara "cebrada", una "cebrachica" yacente, la "chicayegua", ¿Hay algún mensaje inherente?.

+.- No. qué va. Casualidad. Pura casualidad. O bien... si seguimos al Freud recién citado el "Gradiva" hace cuatro blogentradas, será una causalidad...


Encontré la foto de la Chicacebre yacente buscando "unamujer cabalgando un rinoceronte" para un sueño anterior, y me gustó. Parecía sacada de la "semaine de bonté" de Max Ernest; me traía los aromas del surrealismo: era inquietante sin que pudiese decir porqué. Y la subí; casi podría decir que confeccioné el texto como ilustración a la foto. Y después recuperé de flickr la cara "acebrada" y le dí a la chica cebra compañía. Y después...


después me dirijí espontáneamente hacia La diosa Blanca, a buscar cierta entrada que hablaba de la Yegua Nocturna...--aunque, ahora que lo pienso, inadvertidamente fuí a buscar eso: un texto que reflejase mi inquietud ante aquella imagen...--

y una cosa trajo la otra: pillé el texto, y busqué imágenes para la palabra original inglesa night-mare, y allí escogí otra foto...en todo semejante...


*.- ¿nada que ver con metáforas sexuales? Chica-yegua-grupa-montar...

+.- Nada, nada.


*.- ¿Y por qué entonces son siempre chicas, mujeres, y no varones lo que está escogiendo?

+.- ¡ahh!, buena objeción. ¿Puede esperarme un momento, que voy a emprender una búsqueda?

¿sí? Enseguida vuelvo. Le dejo con un poco de música. ¿Qué tal "caballo viejo"?



...minutos.minutos.minutos.minutos.minutos.minutos. minutos.minutos.minutos.....


+.- Oiga, ¿sabe? las imágenes de chicos-caballo no tienen ni la mitad de gracia. ¡Lo que encuentro son centauros! Es decir, torso y cara humanos, el resto equino. En tanto que las chicas de la s imágenes que comentamos son cuerpo femenino y cabeza equin; y esto , no sé porqué, me suena mucho más sugerente. Le voy a obsequiar con unos ejemplos:








Bien, ¿qué me dice? A mí solo me inquieta la imagen central, la de la chica; las otras más bien me hacen gracia... Y es que, incluso Graves, que escribió un libro decisivo acerca de "qué comen los centauros" que avivó la erudición acerca de Qué bebían en Eleusis y Qué era exactamente el Soma... y otras hierbas, deja a los centauros labores más terrenas y reserva a esa Diosa Yegua el llevar la locura, el conocimiento y la inquietud.

*.- Bueno, acepto. ¿Le sigue interesando el tema de Los Seños, o va a seguir dando paseos cada vez más lejos hasta que se difumine del todo?

+.- Sabe, eso mismo me pregunto yo; pero ando corto de tiempo y... Espere: Me voy a permitir reponer un viejo-viejo artículo. Será solo por esta vez, pero lo releí hace poco y me hizo reir.


miércoles, octubre 15, 2008

La Yegua Nocturna: La pesadilla como visita de la Diosa

La Yegua Nocturna (night-mare) o Pesadilla es uno de los aspectos más crueles de la Diosa blanca.

Sus nidos, cuando se los encuentra en los sueños, alojados en las grietas de las rocas o en las

ramas de enormes tejos huecos, están hechos con ramitas cuidadosamente elegidas,

forrados con pelos de caballo blanco y plumas de aves proféticas y llenos con mandíbulas

y entrañas de poetas. El profeta Job dijo de ella: “Habitaba y permanecía en la roca. Sus crías

chupaban también sangre”.




...el poeta reconocerá a la Yegua Nocturna, (a la Pesadilla), por las siguientes señas:

Aparecerá como una pequeña yegua briosa, de no más de trece palmos de altura, de la raza conocida por los mármoles de Elgin:

de color crema, patas bien formadas, cabeza larga, ojos azulados, crin y cola ondeantes.

Tendrá nueve potrancas muy parecidas a ella, salvo que sus cascos tienen la forma ordinaria, en tanto que los de ella se dividen en cinco dedos como los del corcel de Julio Cesar...

Como Gwion dice de ella en un pasaje de su Canción de los Caballos -incluida por error
en la Câd Goddeu, versos 206-209- y destinado a la boca de la Diosa Blanca misma:


Bello es el caballo amarillo,
pero cien veces mejor,
es el mío de color crema
veloz como una gaviota.




Su velocidad cuando echa atrás las orejas es en verdad maravillosa; ningún pura sangre del mundo puede correr parejas con ella durante mucho tiempo, prueba de lo cual es la lamentable condición en que se solía encontrar al amanecer a los caballos en que habían cabalgado las brujas en los establos de los que habían sido robados para la orgía de medianoche: sudando copiosamente, jadeando como fuelles, con los ijares sangrantes y espuma en los labios, casi despeados.


Que el poeta se dirija a ella como Rhiannon, “La Gran Reina”
... saludándola con un respeto afectuoso:
ella responderá con amable complacencia
y lo llevará a dar una vuelta alrededor de sus nidos.

lunes, octubre 13, 2008

Casualidad causalidad: ¡Y vuelta a empezar!

...Abrí mi ejemplar de “La Diosa Blanca” de Robert Graves y encontré lo que estaba buscando: Unas frases acerca de “los nidos de la yegua nocturna” que hicieron mella en mí desde la primera vez que las leí, treina años atrás y que quería traer al Blog.. Allí estaban, en la página 30; y aquello otro... donde , donde... a ver si con el índice... aquí, en la 542.
Copié ambos párafos -en breve los subiré al Blog- y, tras dar un paseo por páginas abiertas al azar, me entraron deseos de visitar la “Postdata de 1960”, ya en las páginas finales, para recordar los términos precisos con los que el poeta describe su peculiar estado mental en el momento en que “fué poseido” por el material poético-histórico-mitológico que abordó en esta obra sin iguaL .
Y allí me fui y leí:


“En 1944, en la aldea de Galmpton del Devonshire, trabajaba contra el tiempo en una novela histórica acerca de los Argonautas...
“...no soy místico; eludo la participación en la hechicería, el espiritismo, el yoga, la buenaventura...”




“Ahora bien: yo tenía en mi cuarto de trabajo varios pequeños objetos de bronce del Africa occidental - comprados a un comerciante de Londres- para pesar el oro en polvo, la mayoría en forma de animales, entre ellos UN JOROBADO QUE TOCABA LA FLAUTA.


- Tambien tenía una cajita de bronce con tapa, hecha (según me dijo el comerciante) para guardar el polvo de oro. Yo tenía al jorobado sentado en la caja. Diez años después me enteré de que el jorobado era un heraldo al servicio de la reina madre de algún Estado de Akán; que cada una de las reinas madre de Acán pretenden ser la reencarnación de la triple diosa luna Ngame. El dibujo de la caja en que estaba sentado significa a su vez “”Nadie más grande en el Universo que la triple Diosa Ngame!”


“Muy bien, anotemos la coincidencia. Niéguese toda conexión enre el heraldo jiboso colocado sobre la caja y yo, que de pronto me sentí obseso por la Diosa Blanca europea. Yo ignoraba por completo que la caja celebrara a la diosa Ngame...”
“Descartad como una coincidencia, si así os place...”
“Descartadlo también como una coincidencia, si así os place...
“...series de más que coincidencias se dan tan frecuentemente en mi vida que, si se me prohibe llamarlas “frecuentaciones sobrenaturales”, permítaseme que las llame “costumbres”.



En fin: Un jorobado que toca la flauta sopló al oído de Graves para que, por casualidad, hablase de la gran diosa y de los estados que ni son causalidad ni, de ninguna manera, casualidad. Algún eco de aquella flauta, tañida en otro continente, por otro jorobado de nombre Kokopelli despertó en mí el impulso de revolver los términos causalidad y casualidad para decir, según mi costumbre, que me atengo a las verdades contradictorias con mucho más amor que a las verdades de un solo enunciado. Y alguna intranquilidad me movió para, lejos de mis facultades de memoria, como perro que huele el agua invisible, seguir el rastro hasta las páginas donde, posiblemente, aprendí en su día de jorobados flautistas, de estados de no-azar, de compromisos poéticos, de la diosa blanca.

¿Casualidades? ¿Sí? ¿o simples causalidades?


Como postdata para la serie “casualidad/causalidad”, me parece una chulada.


(Problema: Históricamente, ¿existe conexión africano-norteamericana como para dar en ambos continentes una figura tan poco previsible como un JOROBADO FLAUTISTA?
¿Alguien ha visto -qué sé yo, tal vez en Deiá exista un museo Graves...- Esa figurita que, sopla soplando, aturdió al poeta? ¿Se asemejará a Kokopelli?
En http://lotuspharia.freeyellow.com/id80.html aparecen unas cuantas reflexiones atingentes al tema de Ngame y su jorobado y Graves y la Diosa...)

sábado, octubre 11, 2008

Ni rêve ni rêveur

Partí pues caviloso, los pies amoratados

el ánimo abatido, transido de dolores

y así me dirigí a los rojos verdores

que pueblan las cañadas de pretéritos prados.


Luego me di la vuelta, renaciendo al viraje

que aunque no quise nunca, obtuve para mí;

y volví a verla allí, diciéndome que sí,

que quería adentrarse conmigo en el follaje.


La luz, la luz tan solo permanecía quieta

en aquel carrusel de lentas agonías.

No logré descifrar las azucenas frías

ni aflojar el cordel que ataba mi chaqueta.
Un sinfín de reflejos reflejaba el espejo
y todos reflejaban mi cintura de viejo.
(Jorge Luis Forges: "Ni sueño, ni nada." El tigre de los oros, Enecé Editores.)





Casualidad causalidad postdata

"...en la vida mental hay mucha menor libertad y arbitrariedad de las que estamos habituados a suponer, y acaso no las haya en absoluto. Lo que calificamos de casualidad en el mundo exterior, se resuelve, como es sabido, en leyes; y también lo que calificamos de arbitrariedad mental se basa en leyes, que por ahora solo intuimos oscuramente"

S. Freud: El delirio y los sueños en Gradiva de W. Jensen. Trad. Leon Mamés. Edit Grijalbo.

jueves, octubre 09, 2008

Así fué aquel sueño

Una cuartilla se desliza ajustadamente

por la ranura precisa allí dispuesta;

vagones de turistas veteranos

se acurrucan huyendo de la arena;


los pulmones se muestran a la vista

y son un solo submarino asmático.

Y surge, de entre el caos vagabundo

una comunidad joven y franca

viviendo en la floresta brasileña.


Y allí que traen a su sacerdota,

con raciones de cafés alucinógenos.

joven, linda, bulliciosa,

toda vestida de blanco,

dura, sin contemplaciones


"La hemos traído", me dicen al oído,

"montada a lomos de rinoceronte".


(Nicolás Guillén: "Sensemayá el rinoceronte".)

el despertar


  • Un sueño dentro de un sueño.

    Una vez un hombre tuvo un sueño dentro de un sueño.
  • Al darse cuenta que estaba soñando comenzó a preguntarle a cada uno de quienes encontraba: “¿Te das cuenta que esto es solo un sueño?”
  • Nadie se daba cuenta; los personajes del sueño se encogían de hombros o ignoraban al hombre/soñador y seguían con sus asuntos.
  • Cada vez más desesperado de que su sentido de la realidad fuese negado, al fin el hombre encontró una anciana- arquetípicamente marchita- que le dijo: “¡Oh, pero claro!”, cuando le hizo su pregunta.
  • El soñador sintió un gran alivio de inmediato. El hombre y la anciana permanecieron juntos un buen rato, conversando de manera cálida y desprevenida, como si amigos íntimos fuesen. En cierto punto, la anciana miró serenamente al hombre y le dijo: “En un instante despertarás de tu sueño físico. Cuando lo hagas, estarás en otro sueño, éste de la vida terrenal. Con la excepción de poca gente, como yo, nadie que conozcas en la vida terrenal tampoco sabrá que es sólo un sueño. Buena suerte y que tengas un buen día.”

  • No sé de quién es, aunque creo que es un poco de todos. Todos soñamos….incluso durmiendo, jejeje.
  • J. J.Gracias.
  • Este sueño lo he tomado del Blog "Eneagrama, los nueve rostros del alma", que expone aspectos de la psicología de los eneatipos realizados por un grupo de usuarios de los programas SAT para Educadores de Claudio naranjo.
  • La dirección es: http://www.centrader.net/eneagrama/category/cuentos/



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martes, octubre 07, 2008

causalidad casualidad 4





Querido Egoalter:

La conexión fué como sigue: Pesando en preparar una entrada pal Blos acerca de hierbas de las que se dice que modulan la intensidad de la experiencia onírica -Es decir, hierbas-bromuro, que la inhiben, como la cannabis, y hierbas yohimbina, que la exaltan, como la calea zacatechi- pasé frente a una grow shop y recordé la sorpresa que me produjo en su día saber que en tales establecimientos se llegó a ofrecer, de manera no ilegal, extracto de salvia divinorum, la SkaPastora de Gordon Wasson, hierba con fama ambigua. Ahí está la Salvia.
Y Kokopelli me vino sin relación alguna con el mundo de los sueños, aunque algo tiene, algo tiene... Resulta que le encontré hace un par de años buscando grabados de petroglifos para ilustrar funciones educacionales... en fin, algo así, y eso educacional vuelve a mí una vez más y por eso me acordé... supongo!. En cuanto a él, es una figura masculina, jorobada, erecta, que toca su flauta. Se la vé en yacimientos hopis, navajos, asenazis... Por lo visto, viajó mucho y dejó largo recuerdo... Ahí te dejo unos cuantos.


¿Has visto los comentarios? algunos muy fálicos, ¿no? Kokopelli, falo enhiesto... ¿casualidad o ..?


Dos noches de sueños. Esta pasada, la ría de Bilbao dejaba ver, en una mañana fría y brumosa, los cogotes y las formas de cuantos cocodrilos alberga. Un verdadero montón, a todas estas. Los vahos mañaneros cubrían la superficie del río, a hilachas. La marea descendía. Y yo, vestido, me metía, solo, en el agua, y me dejaba llevar. No me llegaba a mojar: mi chamarra me aislaba lo suficiente. Y el viaje era agradable y manejable. Sólo al final cobraba cierta conciencia de riesgo, entre la corriente y los bichos, pero entonces el río se abría en bahía y me dejaba suavemente en una playa que era mi pueblo.
-era mi pueblo, pero los rusos eran ahora la potencia prevalente: rusos los jefes, rusos los usos y las costumbres. Todo un tanto viejo, polvoriento; pero, al cabo, asumible.

La anterior: un camino para llegar a un punto necesario se enfanga sin previo aviso. De los que me preceden, uno mete la pata en un charco oculto, con gran escándalo de caida y salpicadura. Dos pasos más adelante, es mi padre el que , de pronto, al pisar en el suelo herboso, se hunde completamente, como si hubiese pisado la tapa de una enorme lata enterrada: la tapa, saltó y cayó sobre el agujero que ahora le había tragado. todos lo ven pero solo yo meto las manos en el barro, presa de angustia: y allí están, las manos de mi padre, que se agarran a la s mías, y sorprendido por lo fácil que está siendo, jalo de él y le saco sano y salvo.


Atesoré el sueño por un detalle: el tacto de aquellas manos, la presión de nuestro contacto...
aquellas eran las manos de mi padre de hoy día, y no podrían ser otras. Fué un sueño que soñé con las manos.

En cuanto a todo lo demás que me cuenta en su carta, lo agradezco; créame que saberme así considerado me hace bien. Me cuidaré.

lunes, octubre 06, 2008

casualidad, causalidad 3






Bilbao, lunes: Mi querido alterego:


Esta vez escojo enviarle una carta en vez de aceptar otro diálogo.


Antes que nada, una pregunta: ¿Donde está la conexión entre los dos artículos anteriores y el motivo de este Blog -es decir, los sueños?

Y, ya después de antes que nada, le cuento que la lectura de esas dos piezas me ha sumido en la melancolía.


Recuerdo bien el momento en que, siendo un mocete, de 15, 16, 17 años, hallé a través de libros y charlas con seres notables, pistas que me señalaban una nueva dimensión en la realidad.

Recuerdo lo que supuso para mí como aglutinador de identidad el mirar el mundo desde ángulos previamente inéditos y que, además, seguían siendo inéditos para casi todos los demás y, desde luego, para mis mayores.

De entre las numerosas pistas aquellas las había -bien me acuerdo- que sugerían que las casualidades no eran sino causalidades cuyas causas últimas, por sernos ignotas, habíamos de esforzarnos en conocer. "Como si un hombre, al conectar por la mañana una afeitadora, inaugurase una presa en el lago Ontario". Los fortuitos encuentros entre Oliveira y La Maga en el Paris de Rayuela, los de Breton y Nadja, que nos mostraban los boquetes que presenta la solo aparentemente tupida red de la realidad...
Todavía 40 años después, les sigo la trazada a algunas. Perdí el interés en otras: algunas dieron todo de sí hace ya tiempo, y otras conducían a lugares estériles.

El caso es que, pasado un tiempo suficiente, aquel ramillete de pistas fué alcanzando un status más público. Lo escondido llegó incluso a estar de moda. Aquello sólo mío daba cada vez menos uva y era cada vez menos "solo mío".

Mi propósito de vida incluye el autoconocimiento, y el conocimiento es un fruto que madura trabajando, y trabajando hube de llegar a revisar algunos de aquellos primigenios indicios y a mirarlos incluso desde el reverso del espejo, del otro lado, a mirar no ya los indicios sino mi propia actividad mirándolos. Así dejé de cultivar aquello para cultivar lo que ahora me va tocando, y volví a encontrarme en posesión de material "solomío" y de puntos de apoyo inéditos.

Este movimiento actual, es consecuencia de un compromiso de vida, y me proporciona una satisfacción y es la etapa que me toca correr. Aquel inicial apareció como fruto del impulso inicial, sin objetivo ni propósito, y proporcionó fuerzas, impulso, entusiasmo y deleite.
Cuando ambas experiencias me hacen escuchar sus voces, la música que me regalan es buena, loca, triste; chispeante, insolente, ingenua, descarada, laboriosa, prudente, resignada, amorosa...
Cuando pienso en usted, mi alterego, mon frére, así, así, así es como me siento.

Cuídese, cuídeseme. Y no se duerma en la autoindulgencia: ¿Donde están quedando los sueños entre tanta lírica, pues?




domingo, octubre 05, 2008

¿Causalidad, casualidad?, 2





*.- Bueno, ha estado bien. Bien. Muy Bonito.
+.- ¡Hombre, ha venido! ¡qué bien! ¿De veras le ha parecido bien?

*.- Sí, sí, me ha parecido muy bien; es más, requetebien. Ha hecho usted los deberes estupendamente. Y, por el tono de su exposición, se ha sacado usted una espina... de no sé donde.
+.- Afirmativo: venía incubando esta línea de reflexión desde hace tiempo; pero, ¿sabe?, la forma definitiva la he parido sobre la marcha. ¿Le ha gustado lo de la intersección de conjuntos?
*.-¡Mucho, mucho!!! Ahora bien...
+.- ¿¿¿¿ ???

*.- No sé, le veo atacando vigorosamente a quienes sostienen la creencia de que, de una u otra forma, el universo "conspira" a su servicio... Pero parece como si usted sostuviese, también vigorosamente, la teoría de que el universo "no conspira en absoluto" al servicio de quienquiera que sea. Lo cual no está mal en sí, pero, dígame: qué sale usted ganando con eso?
+.- ¿con qué?

*.- Con defender vigorosamente su creencia frente a los vigorosos (jesús, qué racha de vigores!)defensores de la otra.
+.- A ver: a mí me sirve...
*.- ¿probaría a decir "yo me sirvo de ello"?
+.- "Yo me sirvo de ello " para dirigir mi atención hacia la realidad del mundo tal cual es, y no hacia aderezos mágicos, producto de mi propia mente, porque cuando miro a estos últimos, no es la realidad lo que veo, sino ... mi propia mente, mi propia visión de lo real. Y claro, cuando veo mi propia visión, ello me confirma en que mi visión es correcta; y, en fin, me pierdo la ocasión de mirar en derechura hacia la realidad y así interactuar y aprender de ella y con ella.

*.- Oquei. Pero veo que está deseando decirme algo más

+.- Sí, que me está usted llevando solo a un plano y yo jugaba por lo menos a dos. Otro aspecto es el puramente léxico, a saber: que me niego a extirpar del idioma castellano el vocablo "casualidad". Si es cierto que las casualidades no existen, habrá que proceder a eliminar tal término de los diccionarios y aún del uso hablado. En el María Moliner, abreviando, lo refiere a "coincidencias que, ni son intencionadas, ni obedecen a alguna ley, una costumbre o cualquier otra causa que los haga necesarios o previsibles". Me niego a retirar "casualidad" del vocabulario para que "causalidad" reine en solitario. ¡No con mi permiso, en todo caso!

*.- Ahí estoy totalmente de acuerdo. Sin fisuras. "No creo en las casualidades" abre un inquietante campo de exterminio semántico que es preciso acotar de inmediato. Aunque, al fin y al cabo, también se dice "no creo en las Hadas" y el término Hadas ahí sigue, para solaz de tenderetes de mercadillo medieval...

+.- En cuanto a lo de que mi exposición es, al fin y al cabo, tan una creencia como la allí señalada como creencia errónea, pues qué le voy a decir: tiene razón, tiene razón. Y si le digo que a pesar de todo mi punto de vista es más objetivo, se me va usted a sonreir. Y si le digo que es bueno pelar las supersticiones de uno mismo, se va a sonreir usted y me va a soltar algo como "bien, bien, ya tenemos una menos, ya solo nos quedan seiscientasochentaitantasmil, y ¿qué decía usted que creía que era, qué sé yo, la mente, o el tiempo, o los remedios de salud? Y si...

*.- Qué bien me conoce usted.

+.- Y yo le diré que hay cuando menos una posible ventaja en adoptar mi punto de vista, que es que siega de cuajo el campo para las posibles interpretaciones tergiversadas a que da lugar la creencia de que el Universo conspira a favor de uno... y si no, véase unos artículos atrás el lío que promueve el Dios Tiene un Plan, y cada está prefigurado en ese plan y al mismo tiempo lo define, lo conforma...

*.-Bueno. Por hoy, lo dejamos. Sepa que me ha parecido, de veras, un esfuerzo interesante. Y, por cierto: tengo, a mi vez, algo que contarle.

+.- ¿Qué?

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viernes, octubre 03, 2008

¿Casualidad? ¿Causalidad? .- vol 1


+.- ¡¿¡¿¡¿Hola?!?!?! ¿¿Hay alguien ahí??? ¡Necesito que acuda mi Otro Yo Habitual
*.-
+.- ¿¿¡¿Hola!! ¡¡Por favor!! Necesito... o Preciso... o Anhelo... una presencia para escuchar y, eventualmente, debatir lo que voy a decir! ¿No? ¿No está usted por ahí? ¿Voy a tener que hacer esto Yo Solo???? ¡Bueno, yo empiezo, y si eso, se sube usted al carro cuando quiera, ¿vale?

Resulta que el Jueves 2 de Octubre, me dirijo a comprar el diario, y, desdeñando el Público, mi actual periódico de cabecera, compro El Pais, que los jueves trae suplemento de informática y... en fin: abro las páginas centrales y leo: un articulito del New York Times hablando acerca de la Salvia Divinorum.
¡Coño!, me digo, ¡ayer mismo estuve yo pensando en la Salvia Divinorum!

Paso página y en "Descifrando los mensajes escondidos en el arte rupestre", leo de cierto señor volcado en la búsqueda de representaciones de cierto flautista jorobado llamado Kokopelli. Toma ya!, me digo, ¡no hace ni quice días que estuve pensando en Kokopelli!"

Y por un breve instante toco la Magia con mis manos y estoy a un tris de decir: ¿Casualidad? ¡De qué va a ser casualidad que yo haya pensado justo ayer en la dichosa plantita y que hoy mismo publiquen esto! ¡Y encima, lo de Kokopelli; ¿cuantas veces al año pienso yo en Kokopelli... y justo van y hablan de él hoy, que igual en El Pais ni lo habían citado en los últimos veinte años?" Yo no creo en las casualidades; creo que "las cosas pasan por algo"... Esto es más que casualidad, esto es "por algo", esto es Causalidad.

...Pero todo eso dura muy poco. Porque me sucede frecuentemente encontrarme ante otros que, con ahinco, exhiben ante mí concordancias espacio-temporales de este pelo y mantienen
con gran fé que "no creen en casualidades", que "todo es por algo, que nada es porque sí"
y que, de uno u otro modo, el universo conspira para enviarles así señales significativas.
Y de pronto ví que tenía una ocasión perfecta para exponer la siguiente
REFLEXION ACERCA DE LAS CASUALIDADES.

Dispuesto a indagar, vuelvo al Pais, abro la siguiente página y leo: Allí se habla de Plácido Domingo y Julian Schnabel en el Metropilitan; Julianne Moore, Fernando Meirelles, José Saramago, Festival de Montreal, Peter Gelb, museo de cera, Ópera de Los Ángeles... Cambio de página: Gandhi, Jesúas, el Dalai Lama, Benedict Carey, Jrffrey Gettleman, kambas, kikuyus, luos, luhyas, Monte Kenia, Lehman Brothers...
Y me interrogo: ¿En cuantas de estas referencias he pensado durante, digamos, el último mes?

Me respondo: En Ninguna. (o mejor dicho, seguro que en algunas: en el Dalai, Dalai, en Jesús y en Gandhi, que le citaba Albert Pla, pero me son demasiado familiares para mí, no dejan un rastro reconocible).
Sigo buscando por otras páginas?Otras¿Nikolai Yashkin, cigarrillos rusos, Gennadi G. Onishchenko?,... Nada.
¿Y, en los propios artículos de la planta y del flautista rupestre ? A ver: hablan de Christopher Lenzini, de Oaxaca, Tejas, LSD, John Mendelson, Ekkehart Malotki, San Diego, Robert Bednarik, kachinas, hopis, Ellen Dissanayake... Nada.

Así pues, hablando en serio:
¿Cuantos, a bulto, temas, nombres, datos habría en El Pais de ese jueves? ¿2.ooo? ¿3.000?
¿Cuantos de esos datos anticipé yo?: Respuesta: 2.
(Ahora bien: uno de los casos se da por bueno por haber pensado en ello el día anterior. El otro, se da por bueno no tanto por proximidad en fechas (pasamos de 1 día a "unos 15"),
sino por lo excéntrico e inhabitual del tema representado. Así que atendiendo a "día anterior", anticipé uno. Atendiendo a "hace poco, tema rarito", otro.
Digamos que anticipé dos items. Diré entonces, en justicia, que en justicia, que fallé 2.498.
Así que, ¿% de conexión lograda gracias a mis poderes de presciencia? Digamos que 1/2.500= 0.04; ó, 2/2.500= 0.08%.

Ahora bien: ¿cuantos nombres, temas y referencias habrán pasado por mi mente -por mi salvaje mente inquieta, libre de divagar, de asociar mecánicamente- en el día de ayer? ¿Podrían ser contados? (Tal vez ni siquiera sean tantísimos. Tal vez sean unos cuantos, muy numerosos, repetidos mil veces los unos, excepcionalmente otros).
¿Y en los últimos quince días?
Así que, si represento con el círculo gris los , digamos, Bits de mis pensares, y con el naranja los Bits del Pais, la ínfima franja fucsia del área de intersección de entreambos representaría esos dos eventos que tanto llaman mi atención.
Pues bien: Para nombrar este área se ha reservado en castellano el vocablo "Coincidencia", y para nombrar el caótico orden que rige tales eventos, la palabra "Casualidad".



viernes, septiembre 26, 2008

"qué grata la mortaja del desierto, qué delicioso el aire de la mina,
cómo cantan los lodos desplazándose
qué oscura y clara máquina varada".

Venimos juntos, difuntos y olvidados
entonando sin ritmo ni armonía,
adelantando el cuello para verte,
sin más fin que la imagen que nos prestas si sueñas
que nos deja ser vistos otra vez.

Y tú respiras, te acurrucas, roncas, te sonríes
y disponemos del arte de ser formas dinámicas
y no queremos ni asustarte ni impacientarte
sólo que sigas durmiendo.

Esta noche iba a ser imposible salir a tiempo
porque ella, que siempre fué pronta,
se tropezaba así con su torpeza, no podía
recordar que hay que vestirse
para ir a la calle. Y así, despistada,
tomaba la mamá mucho más tiempo
que si lista estuviese a la primera.

Y tú estabas tranquilo y sonreías
aunque pusieses morros y dijeses
"¡que vamos a perder el tren!"

La nostalgia del mundo
-lo verás-
es incurable.

Lupercio Leonardo de Argensola: "Toma hilachas y hazlas verso". Edic. Iquelo.

Una observacion personal.

Se viene diciendo desde hace 50 años mucho acerca de Sueños Rem y sueños No-Rem; en la wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Sueño hay información bien interesante y, hasta donde sé, bien reciente acerca de esos aspectos del sueño.

Voy a probar una clasificación personal: Al despertarme tengo en ocasiones la sensación de venir de lugares muy cercanos, "en la superficie misma" del océano onírico. Otras veces me parece haber ascendido de otras profundidades, mucho mayores. Sueños "de superficie" y sueños "de profundidad".

Además de la sensación de hondura, observo una clara diferencia entre ambas situaciones, que tiene que ver con lo que he oído llamar "el habla subvocálica". Se sabe que los múscuros de la laringe modulan palabras acompañando al proceso de pensar incluso cuando no decimos nada.
(En http://www.20minutos.es/noticia/162666/l/ se cuenta de un experimento bien interesante.).
Suelo notar que estoy modulando verbalmente cuando me despierto durante un sueño "de superficie". Y no noto tal cosa cuando me despierto y asciendo desde un sueño "de profundidad".

Asimismo noto que los sueños "de superficie" siguen guiones congruentes con las formas cotidianas de mi normalidad: hechos, ciudades, reacciones... de alguna manera son parecidos a los vagabundeos de mi mente vigil (con imágenes y con más libertad, pero se parecen). Los "de profundidad" son más esos sueños libres, salvajes, delirantes!.

Como si participasen diferentes -qué sé yo- estructuras nerviosas en la génesis de estos dos estilos de soñar.

domingo, septiembre 28, 2008

SALVADOR DALI, surrealista de raza.




"…verificando así la hipótesis sobre los sueños de Theophrasto Bombasto von Hohenheim llamado Paracelso,
quien, yendo más lejos que el profesor Freud,
declaró que si se sueña en un pez que nada en línea recta y este vira bruscamente hacia la derecha o la izquierda, tal desviación puede realizarse en el pasado o en el porvenir,
y que la volveremos, pues, a encontrar en la desviación o el accidente de un mineral
o de un metal en proceso de formación,
lo cual, en la jerga periodística (para que todos puedan comprenderlo) significa
que Kooning, en cada uno de sus sueños gestuales registra nada menos
que los “happenings” geológicos que se produjeron en nuestra tierra
hace decenas de millones de años
...y ya es mucho decir…”

“El trescientos millonésimo cumpleaños de De Kooning”, en “Si”, Salvador Dalí, Edit Ariel, 1977).

Miscelánea Mariana y presentación de Blog

Desde http://lindacma.wordpress.com/ una corresponsa-ble de nombre mariano me enriquece de vez en cuando con comentarios y enlaces.

Convenientemente expurgados de elementos autobiográficos, ahí presento una selección:



No carece de interés filosófico descubrir que el Descartes que en las Meditaciones metafísicas soñaba que se encontraba vestido junto al fuego de una chimenea, en realidad dormía desnudo. ¿Tendría algo que ver con todo esto el que le diera con frecuencia a la marihuana?Acabo de leer esto en el café de Ocata, a don Gregorio Luri... te lo dejo para tu proyecto.



El triste final de Alcibiades es recogido en un sueño por Fernando de Rojas en la Celestina, le copio aquí:

'En sueños la veo tantas noches, que temo me acontezca como a Alcibíades .... Soñó que se veya embuelto en el manto de su amiga e otro día matáronle, e no houo quien le alçasse de la calle ni cubriesse, sino ella con su manto ...; pero en vida o en muerte alegre me sería vestir su vestidura."

Ella era Teodota, espectacular prostituta para quien Sócrates tuvo algunas palabras... aunque según Plutarco el nombre de esta mujer fue Timandra. Yo me acabo de enterar... pero vengo a decírselo. Mismo autor, Gregorio Luri pero escrito en uno de sus libros.
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He tenido que volver, otro: este hombre es una mina de sueños. Ahora habla de Aspasia y de un sueño recurrente que tenía donde se le profetizaba un cambio de fortuna y la unión con un hombre poderoso... Pericles le dio un hijo.





El café de Ocata está aquí. http://elcafedeocata.blogspot.com/ para interesados en el pensamiento en general la educación y la filosofía en particular, en los bestiarios medievales en lo conativo, en Navarra en lo regional y en Osasuna en el fondo de su psiquis en concreto.

viernes, septiembre 26, 2008

REBAÑO

DEL MISMO AUTOR

Imágenes Soñadas

Esta imagen y la del post anterior provienen de aquí: http://www.sauco.ru/?razdel=gallery&cur_y=2007




Imágenes soñadas

He dicho.




No quiero saber más, nada de sueños.
Tengo una espina clavada, de pescado,
En un lugar detrás de mi garganta.
¡Que detengan el tiempo, que me bajo!

Soñé con un cristal inmaculado
Y una luz de cristal, y alguien me daba
Sin permiso ninguno, abruptamente,
Noticias tristes de mi pobre hija.

A quien me lo interprete, le abro el cráneo.
(Juan de Mena: El Rimado de Palacio )



jueves, septiembre 25, 2008

La Insistencia (cuidado con lo que pides, no lo vayas a obtener...)

Relatos que proceden de antiguas culturas dan a menudo ejemplos de que, para alcanzar la deseada claridad en os mensajes de los sueños, a veces -a menudo- HAY QUE INSISTIR.

Me gusta contraponer esos relatos a mi creencia contemporáneo-papanatas de que siempre-todo-viene-de golpe y a-la-primera.
Aunque el debate enre los partidarios de la realización gradual y la realización súbita termina por inclinarse hacia estos a nada que se profundice, lo gradual, ¡qué duda cabe! es esencial.
En un post muy anterior incluí una sesión de trabajo gestáltico con sueños
llevada por Paolo Quatrini, en la que este viejo amigo señalaba que los sueños
bien pueden incluir mensajes equivocados; hay que insistir con ellos hasta que rindan su mensaje existencial real.

"San Cucufato, ¡los cojones te ato!
¡Hasta que no me ayudes, no te los desato!", que diría San Javier Krahe.

Tres relatos diluvianos tengo ahora en la cabeza: el bíblico, en el que un dios dice a Noé; el gilgamésico, en el que el viento entre las cañas habla a Utnapishtin y este que sigue, en el que los sueños, indiferentes al destino del hombre, locos, pero certeros, infalibles, actúan en la función.

Cuenta Eduardo Galeano que...

" ciertas comunidades que vivían al pié de la cordillera de los Andes veían con gran descontento cómo los animales alcanzaban a trepar hasta un poco más allá del techo del mundo y, una vez llegados allí, atiborrarse de las riquísimas frutas que pendían de la copa del Árbol de la Abundancia. Porque ellos, los humanos, no eran capaces de aquella ascensión, y su envidia crecía día a día.

Se juntaron los jefes, fumaron sin parar se preguntaron “¿qué haremos?”.

Uno de ellos soñó , y en sueños convocó un hacha. Al despertar, tenía en la mano… un sapo. Con él llegó hasta la base del tronco del árbol y la golpeó fuertemente, buscando talarlo. Pero el sapo echó el hígado por la boca
sin mellar la madera.

“Este sueño ha mentido” , concluyeron los jefes. Y otro jefe se internó en sus sueños en busca de un hacha. Pidió ayuda al gran Padre, y éste le advirtió de que el árbol se vengaría si fuese talado. Pero, ante la insistencia, le puso en la mano un guacamayo.

Con este pájaro, el árbol fue talado: cayeron las ramas, y una lluvia de alimentos. Y un ruido estruendoso acompañó la inmensa caída, y “la más descomunal de las tormentas estalló en el fondo de los ríos:
se alzaron las aguas y cubrieron el mundo.

Sólo un hombre pudo salvarse, nadando días y días seguidos, hasta encallar en lo alto de una palmera.

lunes, septiembre 22, 2008

La desgracia (sin el permiso de Dios/ la muerte no mata a nadie...)


Sueño de Doña Alda


En París está doña Alda,/ la esposa de don Roldán,
trescientas damas con ella/ para la acompañar;
…………………….

Al son de los instrumentos/ doña Alda dormido se ha;
ensoñado había un sueño,/ un sueño de gran pesar.
Recordó despavorida/ y con un pavor muy grande;
los gritos daba tan grandes/ que se oían en la ciudad.
Allí hablaron sus doncellas,/ bien oiréis lo que dirán:

-¿Qué es aquesto, mi señora?/ ¿Quién es el que os hizo mal?

-Un sueño soñé, doncellas,/ que me ha dado gran pesar:
que me veía en un monte/ en un desierto lugar:
do so los montes muy altos,/ un azor vide volar,
tras d'él viene un aguililla/ que lo ahínca muy mal;
el azor con grande cuita,/ metióse so mi brial:
el águililla con grande ira,/ de allí lo iba a sacar.
Con las uñas lo despluma,/ con el pico lo deshace.-



Allí habló su camarera,/ bien oiréis lo que dirá:

-Aquese sueño, señora,/ bien os lo entiendo soltar:

el azor es vuestro esposo,/ que viene de allén la mar;
el águila sodes vos,/ con la cual ha de casar,
y aquel monte es la iglesia/ donde os han de velar.
-Si así es, mi camarera,/ bien te lo entiendo pagar.

-Otro día de mañana/ cartas de fuera le traen;
tintas venían de dentro,/ de fuera escritas con sangre:
que su Roldán era muerto/ en la caza de Roncesvalles.


A veces se llama a los sueños con una de esas imágenes que Boges nos enseñó que se llamaban Kenningär: "La sombra de las alas de los buitres", los mensajeros de la desgracia. En este romance, "la mala hora" aparece en toda su grandeza.

Y aparece también ese elemento que subraya la tragedia: la acompañanta auxiliadora,
que lee el sueño como portador de buen augurio de aires de boda.

¡Ójala acierte!, nos decimos todos, pero íntimamente sabiendo que no,
que lo que se cierne "desde el alto´el pirineo" no son campanas de boda,
y que la aguililla porta malas noticias.

viernes, septiembre 19, 2008

La Gracia (limones de la china-na, china-na, china-na.)


a veces hay sueños-mensajes-venturosos. Escuchad:


El emperador de la China, que es un mozalbete algo corto, se quería casar, y su padre, contra costumbre, le dejó escoger mujer. Amén de algo corto tenía poca salud entonces, pintaba flores y pájaros, y todas las noches, en su cámara del Palacio de las Cien veletas, soñaba que acariciaba limones redondos.


Mandó el heredero que de todo el imperio le enviaran los retratos, pintados en largas bandas de seda, de las más hermosas doncellas, y se pasaba las mañanas y las tardes contemplándolos, y ninguno encontraba a su sabor, y por las noches seguía soñando que sus manos se posaban en un cestillo de pluma, en el que alguien, en secreto, había puesto dos limones redondos…


Llegó un correo de la más lejana de todas las provincias y traía al señor príncipe heredero setenta retratos, y todas las retratadas eran mocitas que sonreían, inclinando tímidamente
las gentiles cabecitas. Y desenrollando el volumen en que venían las muchachas retratadas,
con su nombre y su condición estofada al margen, se encontró el príncipe con la gracia de
una niña que levantó para él el rostro, abrió los verdes ojos y sus pestañas eran tan largas
y negras como los pelos del pincel con que se pinta la primera letra del nombre del Dragón.


Ambos se miraron largamente, y la mocita, volviendo a la quietud de la pintada seda, se ruborizó. Mandó el príncipe heredero, hace ahora once semanas, que se la trajeran, y casó con ella, y las bodas se hacen allí con una linterna de papel y están los novios esperando a que se consuma la velita, y cuando la linterna se apaga, la boda está hecha.







Regaló a la niña el heredero con dos sombrillas, un collar de perlas, un caracol de plata y diez uñas de oro, y cuando terminadas las reverencias se quedaron solos en la cámara del palacio de las cien veletas, el príncipe le preguntó a la esposa por qué se pusiera colorada en la tela pintada. “Pues, dijo la recién casada, es que yo soy esos limones redondos que tus manos acarician en la noche”. Y el príncipe, que en tan poco tiempo ya engordó cuatro libras cantonesas, le cambió el nombre a su mujer, con consejo de los mandarines, y todos pusieron por escritos en aquellas sus letras tan alineadas que la señora princesa se llama “El limón que sonríe en la noche”.

Esto lo contó Elimas el algaribo al señor Merlín, sentados ambos bajo una higuera, en los campos de Miranda, allá por la página 50 del Merlín y Familia en su edición de Destinolibro, y lo puse por escrito yo que lo escuché, y por encontrarle ilustración dí con esta foto obra de Doña Ouka Lele.

jueves, septiembre 18, 2008

sueña Dios y sueña Jacob y sueño yo y...

Un Mundo con un Pueblo con un Dios con un Plan. Dios ha prometido cierto desarrollo del Mundo, y no otro, a su Pueblo. ¡Y es un dios que cumple lo que promete! Así que no puede dejar nada al azar. Por ejemplo, los sueños.



(¡¡pero los sueños son cosa nimia y sin fundamento!!)

(¡¡qué va, que no: cada hecho, cada coma, cada punto es lo que es y no puede ser otra cosa!! ¿te imaginas el lío si fulano tiene un sueño incontrolado y de resultas una reacción incontrolada y eso arroja al mundo a una situación incontrolada? ¡pues se va el Plan a hacer Gárgaras!)

(seguro que entiendes mal la cosa: se referirá a los sueños, cuando mucho, de los fieles de ese Dios)

(que no, que también se necesita que los infieles bailes la parte que les corresponde según y cómo, porque si no, los leales se quedan sin poder dar la réplica. Mira, una prueba, a ver si te vale: Los judíos en Egipto, queriéndose marchar para casa y el faraón, erre que erre, que no, pese a que cada vez que dice que no, le caen a su pueblo encima plagas abominables. Y El Innombrable dando el guión al director humano de la película, por aquel entonces, Moisés. Viene en Éxodo, 10, 1 "(Moisés)... preséntate al Faraón, porque yo le he puesto terco a él y a su corte, para realizar en medio de ellos mis signos; para que puedas contar a tus hijos y nietos como traté a los egipcios, y los signos que ejecuté en medio de ellos; así sabreis que yo soy el Señor" Y claro, como el Faraón estaba terco porque Dios le había puesto erco, pues dijo que no, con lo que le cayó encima la Octava Plaga: la langosta. Con lo que el Faraón se ablandó, y se propuso autorizar el éxodo, "Pero el Señor hizo que el Faraón se empeñase en no dejar marchar a los israelitas" (Ex., 10, 20). Y así sigue la cosa! Novena Plaga: Las Tinieblas. El Faraón se acojona, interviene Él, que tiene un Plan y sigue escribiendo el guión "El faraón no os hará caso, y así se multiplicarán mis prodigios en Egipto". Y dicho y hecho: El Faraón se echa atrás en las conversaciones de paz. Y Aquel, que dice a Moisés: "Todavía tengo que enviar una plaga al Faraón y su pais. Después os dejará marchar... (Ex, 11, 1)". ¿te convences ahora?)



en fin, sigamos. Ahora hay que imaginar a Dios durmiendo. A Su Santo Gusto. Las nubes de materia oscura están deliciosamente mullidas, y tumbado tan largo como es sobre todo el universo, se sumerge en el querido estado de reposo... pero de reposo divino. El Plan sigue ahí.

Allá, en La Tierra, los hombres duermen y sueñan. Según estimaciones muy burdas, sueñan entre tres y diez veces cada noche; digamos cuatro, para no pasarnos. Tres sueños multiplicado por seis mil millones de homosapiens, nos da unos dieciochomil millones de sueños cada veinticuatro horas. Y allí están todos juntos. Sueños de chilenos, de suizos, de uzbekos, de budistas, de animistas africanos, de sintoistas. Sueños infantiles, sueños paisajísticos, sueños aparentemente anodinos (nunca anodinos, pues forman parte del Plan). Sueños atroces, paradójicos, sorprendentes:

sueños con fuegos artificiales, con volcanes, con pájaros; pesadillas bárbaras, chistes que van directamente al olvido (del soñador, no de Dios). ¡cantidades ingentes de sueños eróticos, con todas las variantes existentes de gozo, con y sin orgasmos anexos, qué envidia!

Dieciochomilmillones de sueños simultáneamente: ese caudal da cierta medidade lo que sueña en un ratito el buen Dios.


Después, en algún momento, se despereza, siente ganas de Mear y se despierta.



Y quien le acompaña (que me imagino que, con tantos Fans, alguno le acompañará a la hora de dormir...) le pregunta ¿qué tal has dormido? y Él, sonriente, se deja acariciar por esa millonada de imágenes que de Ël han surgido y dice que Bien, que Muy Bien, que ha tenido sueños divertidos;

y Siendo, en el Seno de la Sopa de Hadrones, se dispone a seguir, una mañana más, con los trabajos de Aquel Plan que Le incluye.

miércoles, septiembre 17, 2008

Sueño de Jacob III

Así pues: Existe un texto en el que se recoge un sueño ligado al devenir de un pueblo.
Ese texto no puede ser sino como es.
Ese texto no es alegórico sino rigurosamente histórico.

(un respiro): No puede ser sino así, pero... su significado es tan vasto, tantas sus implicaciones que lo que sí cabe hacer es estudiarlo exahustivamente procurando desentrañar todos sus significados -que reflejarán, como hemos dicho, la naturaleza real del Plan de Dios.
Así que generaciones de estudiosos se han aplicado a meditar acerca de este mismo sueño -tres mil años después de que Jacob lo soñase. Cox Miller nos proporciona algunos de los intentos:

El Midrash Rabbah, un texto, señala que el término "una piedra" es, en el original, ambiguo, y que bien puede significar "varias piedras". Siguiendo esta vía, Rabí Judá pensó que había cogido un piedra por cada una de las doce tribus. Rabí Nehemías, que tres piedras, una por cada patriarca; y otros más pensaban que dos piedras, una por Abraham y otra por Isaac.
Esa piedras o esas piedras, "se convirtió debajo de él en un lecho de plumas y en almohada", cree el Midrash. Pero Filón, y Clemente de Alejandría con él, creían que era a la cualidad de dura, rocosa, hacia lo que apuntaba aquel detalle, y recomiendan apoyar la cabeza en dura roca para mejor estar despiertos; que el "terrible" lugar es también interpretado como "despierto lugar", y el viaje de Jacob era hacia Jarán, que quiere decir "lugar" y al mismo tiempo alude a la percepción sensorial a través de los sentidos (perdón por la redundancia), así que era tanto hacia El Lugar como hacia su propia mente, y eso en un momento en que no puede contar en su plenitud con su intelecto pero sí en su sensorialidad, y... y -que me pierdo-, Jacob, con su cabeza reposando en la piedra, no estaría en realidad durmiendo, "sino despierto, reposando en el logos divino".

"Et ansi de suite". La escala simboliza -y "es"- la escalera que asciende al altar; que llegue al techo hace referencia a los olores desprendidos durante los sacrificios; los ángeles son el Sumo Sacerdote dirigiéndose al culto... O bien: la escena es una prefiguración de aquella otra de Moisés en el Sinaí, y la escala es entonces la Montaña Santa. O bien: la escala es el propio Jacob (muy gestáltico este giro, ¿no?), con ángeles ascendiendo a su través cuando cumple sus tareas y juzga a su pueblo y ángeles descendiendo por él cuando dormita abandonando sus obligaciones. O la escala es la respiración, o también el ascenso y el descenso del alma en su camino místico...

En todo caso, nadie se pelea por anteponer su visión a la de los otros: todos estos intérpretes saben que en la inabarcable realidad hacen falta incontables conjeturas, complementarias, contrarias y disímiles, para acercarse a la verdad de una migaja. Alguien contó que, habiendo tenido un sueño, acudió en Jerusalén a 25 intérpretes; que recibió 25 respuestas distintas y que, una por una, las 25 se cumplieron.

Y estoy terminando este largo circunloquio. Me sitíuo frente al siguiente estado de cosas: La Biblia nos cuento el sueño de Jacob. Pero Jacob soñó lo que Dios necesitaba que soñase, para que el verídico relato de su sueño tomara la parte que le correspondía en esa ProtoObra que es el Génesis hebreo. Aquel sueño de Jacob, lo envió Dios, y Jacob lo sabía, pero no lo sabía; por eso lo contó y alguien lo reseñó. Porque la Ley está dictada hace 3.000 años, pero contiene la previsión perfecta de cuanto sucederá hasta el fin de los tiempos.
El sueño de Jacob, y los del faraón, y el de Labán, y los de Moisés... y el del menor de los esclavos de los escitas, domadores de caballos, para que así nada pueda desviarse accidentalmente de lo que, desde antes del comienzo de los tiempos, fué concebido , pactado, sellado.

Lo sueños, cada sueño, lo envía Dios para que se cumpla lo anunciado. Toma ya.

(a punto de terminar, continuará...)

EL SUEÑO DE JACOB II



(Todo cuanto sigue es producto de la ignorancia más extrema ( refiero, en este momento, a mi extrema ignorancia acerca del judaísmo). Sirva este reconocimiento para atenuar las barbaridades que, con toda seguridad, estoy a punto de cometer.)

Primero, quiero decir que el relato del sueño de Jacob lo he tomado de la edición llamada “La Biblia del Peregrino”, traducción de Luis Alonso Schökel, Ediciones Ega- Mensajero que me fue recomendada por alguien cuyo discurso religioso supo captar mi atención, así que la tengo por una buena edición, una de las mejores en castellano .Como es sabido, la Biblia tiene tanta difusión como el catálogo de Ikea, pero una tradición de ser traducida que les da cien vueltas a los suecos( hay traduciones en 2010 lenguas según nos dice George Steiner.
Las Biblias traducidas, no son, empero, La Biblia. La Biblia es la original, escrita en no sé qué idiomas primigenios y fijada en algo llamado “hebreo". De entre los libros de La Biblia, los cinco primeros llevan por nombre La Torá, y poseen una entidad especial en la religión judía, y también en su cosmogonía..

Sépase:
“Las intenciones de Dios, pueden solo hallarse en el original hebreo de la Torá”
“La esencia de la Torá, es fundamental y exclusivamente hebrea”
“La Torá sagrada, la lengua sagrada y el pueblo santo, unidos por un lazo místico, fueron concebidos por Dios antes de la creación del mundo”


“La torá fue creada 2.000 años antes de la creación del mundo”.
“(estas verdades las refiere Scholem / en un docto lugar de su volumen”)

Por eso decía que las Biblias traducidas no son, realmente, La Biblia, y pueden ser copiadas, traducidas, alteradas sin que ocurran mas que males mundanos. (por ejemplo: en la Biblia del Peregrino, el lugar en el que Jacob se detuvo, se escribe Harran, y en el Cox Millar, Jarán.


Pero Rabí Meir, que en el siglo II era copista de la Torá, cuenta como su maestro Rabí Ismael le dijo: “hijo mío, ten cuidado con tu trabajo, porque es un trabajo divino; si omites una sola letra o si escribes una de más, destruyes el mundo entero "



Y es que, en la Torá, están “los designios ocultos del Autor de la Biblia; están en las palabras, en las letras, en los acentos e incluso en los más sutiles matices”.


Según cierta tradición (ortodoxa, ojo) “La Torá está compuesta toda ella por nombres de Dios”; según otra tradición (ojo, igualmente ortodoxa),


“no sólo está compuesta por los nombres de Dios sino que en realidad constituye en su conjunto el único y sublime nombre de Dios”.


La Torá es lo que es y es como es. Que sea de otra manera es algo inimaginable.

El sueño de Jacob, procedente del primero de los libros, forma parte de la Torá.
(continuará…)